ログインYa me levanto sola y me aseo, mi rostro ya no está hinchado y aunque todavía no está de su color normal no me veo mal del todo.
Nana me ha traído un pantalón, solo con verlo he llorado creo que es la primera vez en toda mi vida que puedo usar uno. También me ha traído unas zapatillas pero no sé cómo se sujetan. Nunca en toda mi vida he tenido unas, cuando vivía con mamá solo tenía unas botas y cuando me fui a ese lugar solo llevaba zapatos de tacón.
Me miró en el espejo y me sorprendo mi jersey es calentito y los pantalones son cómodos el único problema son las cuerdas que caen de las zapatillas, no hago nada más que pisarlas y ya he estado a punto de caer dos veces.
— Niña eres un desastre, pero uno bueno— dice Nana sonriendo y anundando las cuerdas.
Me he fijado bien, espero poder hacerlo yo sola pronto.
Estoy emocionada, pero también nerviosa y asustada. En la casa se que vive Jhon, Nana y también he conocido a George, a parte de ellos no ha venido nadie más a la casa o eso es lo que creo.
Bajo hasta el comedor, la casa es bonita y acogedora. Vaya otra vez siento ganas de llorar.
Desayuno junto a Nana, ella me ha contado que no tiene familia, digamos que su única familia es Jhon, le he preguntado donde nos encontramos pero me ha dicho que debo esperar a que Jhon vuelva y el me explicara y aclara todas mis dudas.
— Nana, podríamos salir fuera?—
Veo como Nana se tensa, quizás he preguntado algo inapropiado.
— Lo siento Nana, no quería ponerla en una situación difícil, de verdad que lo siento solo quería tomar un poco de aire.—
Se levanta de la silla, recoge el desayuno y me pide que la acompañe.
La sigo despacio, está abre la puerta y me pide que la siga, no encontramos en un jardín, un jardín muy bonito hay flores y un pequeño banco, Nana se sienta en el banco, yo por el contrario camino y tocó todo, me quito las zapatillas y los calcetines. La hierba me hace cosquillas. Me tumbo sobre ella y miró el cielo.
— Cielo no estes mucho tiempo tumbada ahí, vas a coger frío—
Esas palabras remueven algo en mi interior, mi madre también me decía eso aveces, es como si me sientiese querida de nuevo.
Quito esa idea de mi cabeza, no me merezco el amor de nadie, yo no soy nada, no valgo nada.
El teléfono suena, Nana se levanta del banco y pasa hasta la casa. Me quedo un momento más ahí tirada disfrutando del aire fresco. Me levanto del suelo cuando comienzo a sentir frío, escucho unas risas, me acerco hasta el cercado y veo a dos niños montados en bicicleta, ellos me miran y me sonríen.
Veo como se alejan y paso al interior, me siento en el sofá cerca de la chimenea, a lado hay una estantería repleta de libros, me levanto y cojo uno. Espero no haber olvidado como se lee.
Historia de la Manada Blue Moon
Tardó un poco en leer el título pero al final lo consigo. Abro el libro y veo una ilustración muy bonita un lobo le aulla a la luna.
— Cielo estabas aquí, me he asustado cuando he salido y no te visto— dice Nana preocupada.
— No voy a escapar— digo sin levantar la cabeza del libro.
— Ha llamado Jhon, esta noche estará de vuelta en casa—
— Aja—
— Niña que haces estás distraída, qué tienes ahí?— dice acercándose a mi.
— Lo siento Nana, solo miraba este libro. Perdón se que debí pedir permiso—
— No importa pero quizás deberías esperar a que Jhon regresará—
— No lo entiendo, soy libre pero no puedo salir, puedo hacer lo que quiera pero no puedo coger libros. Tengo que esperar a que él venga cuando dijo que lo haría en dos días y han pasado quince— respondo levantando la voz.
Miró a Nana y me doy cuenta inmediatamente de mi error, como he podido dejarme llevar, es que no he aprendido nada en estos años. Es mejor obedecer y no tener voluntad.
Me arrodillo de inmediato y suplico perdón.
— Pero qué haces? Levanta ahora mismo del suelo tú no puedes postrarte ante mi—
Me levanto y agachó la cabeza.
— Lo siento Nana, lo mejor es que vuelva arriba— salgo de la sala, subo las escaleras y me siento en mi cama.
La única persona que me trata bien en años y yo voy y le hablo así, ella me alimenta y me cuida. Me ha traído ropa y es amable conmigo. Quizás sea solo su trabajo pero aún así siempre me sonríe y tiene buenas palabras.
Me tumbo en la cama y entre lágrimas me quedo dormida.
— Despierta dormilona, es hora de comer— dice Nana a mi lado.
Me incorporo y me siento en la cama.
— Yo, lo siento...—
— No tienes que pedir perdón, es normal que te sientas así. Llegas a un lugar nuevo, no conoces a nadie, nadie te explica nada, no te dejan salir
yo me habría vuelto loca si fuera tu—Por primera vez en mi vida me tomo la licencia de no pedir permiso para hacer algo, de un momento a otro abrazo a Nana, un abrazo que me devuelve gustosa.
— Nana, estoy feliz de estar aquí. Encerrada y con todo lo demas—
— Hay niña, no digas eso. Te sacaré conmigo después de comer iremos a comprar para la cena—
— Pero y Jhon?—
— Ya he hablado con él, no te puede tener aquí como un pajarito enjaulado... Me ha dado permiso pero George nos acompañará—
— Gracias Nana— respondo sonriendo.
— Eres tan dulce y tan inocente. Solo despiertas ternura.—
Esas palabras se me clavan como puñales, yo no soy ninguna cosa de esas, más bien soy todo lo contrario.
— Nana, yo... cuando tenía quince años vi como mi padre mataba a golpes a mi madre. No era la primera vez que lo hacía pero esa vez fue la última. Antes de eso mi madre y yo buscábamos chatarra para poder comer, mi padre me saco del colegio con ocho o diez años no le recuerdo bien, por lo que mi madre era todo lo que tenía... después de matarla me metió en el maletero del coche y me llevo a una casa, me entrego a un hombre como pago por sus deudas. Ese día me convertí en su esclava, allí descubrí lo que quieren los hombres, al principio peleé pero cada vez que lo hacía recibía una paliza, hasta que llegó el momento en que me volví sumisa, si quería comer, si quería sobrevivir solo tenía que complacer y servir.... Así pase tres años, la noche que Jhon me encontró recibí una paliza de un señor, me abandonaron para morir en un callejón y entonces recordé que si tenía que morir podía decidir dónde hacerlo, así que busque un parque, allí una vez fui muy feliz... Entiendo que ya no me mire con los mismos ojos, que le produzca asco mi presencia, yo soy el último escalafón de la sociedad. Después de esto lo más seguro es que Jhon me eché de la casa, pero por favor pídale que no me devuelva allí! Puedo hacer lo que quiera para pagar sus cuidados y atenciones, por favor Nana—
Miró a Nana y esta, está llorando me mira y me abraza con ternura.
— Jhon no te va a echar, esta es tu casa, nosotros somos ahora tu familia. No dudes de mis palabras niña—
No sé que responder, simplemente disfruto de la calidez de otra persona, una que no me daña y solo me cuida.
Hoy es mi decimoctavo cumpleaños, es una fecha muy especial ya que al fin podré transformarme. Estoy nerviosa eso no lo negaré, no solo por todo lo que supone en la transformación, también porque hoy saldrá a la luz mi verdadera naturaleza.Mamá y papá han intentado por todos los medios que no la descubra, pero mi Tío Damian al final acabo contándome un poco,no me hizo falta que me dijese más ya que yo sola investigue.Se que ser diferente puede llegar a costarme la vida, muchos entenderán mi llegada como una declaración de guerra, y para nada es eso lo que pretendo. No quiero apoderarme de la Manada de nadie solo quiero vivir una vida tranquila con los míos, encontrar a mi pareja destinada y dirigir mi Manada.Miró el reloj por décima vez en lo que va de noche, la fiesta por mi cumpleaños a sido fantástica, pero ahora que ya sólo queda mi familia el tiempo no parece correr.Papa se acerca a mí, si semblante es pálido, normal no sabe en lo que me voy a convertir hoy.— Bella... hoy es
AriNunca pensé que mi vida fuese a cambiar tanto, nací y me crié entre maltratadores. Unos padres alcohólicos y la mayoría de las veces ausentes. Así que decidí que debía dejar esa vida, cuando cumplí los dieciséis años me escape de casa.Los dos primeros años los pasé viviendo en las calles, vivía de las limosnas y de lo que ahora digo con vergüenza, de lo que podía robar.Hasta el día que lo conocí a él. Sabía que era bastante mayor que yo pero aún así decidí probar, quizás esa era la figura paterna que buscaba, aunque para mi desgracia tampoco fue lo que esperaba. Al principio era amable conmigo y me cuidaba, pero después descubrí a base de golpes que tan solo había cambiado de ubicación, mi vida seguía siendo una vida de mierda.Quizás era lo que merecía después de todo. Así pasaron los meses y descubrí que portaba un niño en mi interior, eso me dió fuerzas para seguir continuando. Soportando maltratos y humillaciones. Nada en mi vida había sido gratis, todo tenía un precio, pero
Tres años después...— Jhon trae a Evan y a Bella es hora de cenar, por favor—Me asomo al jardín y veo como mi compañero juega con sus hijos y si digo hijos porque el que decía que no pasaba nada por una vez! Se equivocaba de ese celo nació Evan por lo que tengo a Bella con tres años y a Evan con dos.Los observó un rato en silencio hasta que escucho el sonido de un coche.— Vamos que ya están aquí!—Bella sale corriendo hacia la puerta y Jhon frunce el ceño. Cojo a mi pequeño en brazos y salgo a recibir a Damián, Ari, Joseph y a mi hermano.Bella se abraza a Joseph en el mismo momento en el que pisa el porche de la casa. No se si Damian tendrá razón o no, pero sean o no sean compañeros tienen un vínculo especial.Desde que nació Joseph Bells no quiere separase de él, se diría que hasta lo cela.— La próxima vez os toca venir a vosotros cada vez estoy más pesada y el bebé no deja de patear—— Ari no dejes que este grandullón te haga más hijos—— Ella no se puede resistir a este cuer
JhonNunca creí que fuera a verla, el día que mi padre la expulsó de la Manada pensé que jamás la volvería a ver. Pero de nuevo me equivocaba ya que ahora mismo me hayo en su búsqueda.Gracias a la Diosa Damian no ha soltado ninguno de sus comentarios cosa que agradezco. Está muy concentrado en buscar su rastro, ahora se que ella nunca se fue, cambio su forma y siguió viviendo entre nosotros aunque lo hiciera por temporadas.Cómo pensar que la amable viejecita que vivía a las afueras del pueblo podría ser ella, que ciegos y que ilusos fuimos.Lo que no entiendo es porque ahora y no antes, supongo que es algo que descubriré muy pronto.—Aquí termina su rastro— dice Damian quedándose quieto.— Pero aquí no hay nada, solo hay árboles—— Recuerdas lo que nos decía Nana cuando éramos pequeños?—Me pongo a pensar en sus palabras, que era lo que nos decía Nana, un recuerdo llega mi mente.** Nuestros ojos no lo pueden ver todo siempre, pero nuestros sentidos de lobo nos pueden ayudar**Cierr
No se el significado de la palabra fácil, para mí nada es fácil, ni gratis en esta vida. Cuando creo que las cosas están mejorando, cuando creo que todo va ir bien, viene otra cosa que la complica. Me pregunto si alguna vez las cosas serán fáciles para mí.Al menos tengo a Jhon y a Bella a mi lado. También tengo a Nana a Damián y Ari. A mi hermano y mi Manada también. Porque si, la vida o mi padre me arrebato lo que era tener una familia pero la Diosa Luna me la devolvió y con creces. Y así ahora soy ferviente devota de la Diosa ya que gracias a ella tengo una familia.Jhon ha salido temprano junto a Damián, de corazón espero que no les pase nada a estos dos. Que no los maten y menos que se maten entre ellos.No me lo ha dicho pero creo que han ido a arreglar las cosas por su cuenta sin necesidad de empezar una guerra. Se que Damian es el mejor rastreador, gracias a eso es que estoy viva. Así que no dudo de que encuentren a Evelyn y por lo tanto a Caroline y a mi suegra.Flash Back—
— Ari, tu sabes cada cuánto tiempo se da el celo entre los hombres lobo?—— Por eso lo de vuestra ausencia estos días!— dice Ari riendo de manera escandalosa.— No es gracioso, apenas si puedo andar—— Pues te veo bastante bien, yo en el celo de Damian no podía andar me dio como a cajón atorado— dice riendo— Ari...—— No te escandalices, ellos son mucho más ardientes que un hombre normal. Venga ya me pongo sería, lo siento— dice sin poder parar de reír.— creo que tienen el celo una o dos veces al año depende de su grado en la Manada—— Ya se lo habéis dicho?— digo señalando su barriga.— Shh... Te puede escuchar, es pequeño pero es muy inteligente para su edad. Quiero esperar un poco más pero conociendo a Damian se lo tendré que decir antes de volver a casa—— Será un niño como dice Damian, igual hasta tiene el don de la premonición después de todo— digo sonriendo.— No, ya te digo yo que no! Su hijo no será el mate de mi hija. No te ofendas Ari— dice Jhon a mi espalda.— No lo hago,







