Share

Capítulo 4

Author: Crispy Coco
Esa noche, ya muy tarde, las puertas de la mansión se abrieron de par en par.

Zane había regresado.

Llevaba una hermosa caja entre las manos y una sonrisa suplicante en el rostro.

—Cassia, tengo una sorpresa para ti. —Su voz estaba llena de nerviosismo—. Es el premio principal de la subasta de esta noche: el diamante Estrella Nocturna.

Abrió la caja.

En su interior, un diamante negro del tamaño de mi puño brillaba bajo la luz de la luna.

—Vale ocho millones —dijo con cautela—. Pensé que te gustaría.

Yo solo lo miré.

¿De verdad creía que una joya podía borrar lo que había hecho?

¿De verdad creía que el dinero podía comprar mi perdón?

Zane se acercó y extendió una mano hacia mi mejilla.

En cuanto se acercó, me envolvió el intenso y empalagoso aroma de una Omega.

Retrocedí de inmediato y lo empujé con todas mis fuerzas.

—No me toques —gruñí—. Tu hedor me da asco.

La sonrisa se congeló en su rostro.

—Cassia, puedo explicarlo...

En ese momento, unos pasos apresurados resonaron desde la entrada.

Dahlia irrumpió en la habitación.

Su cuerpo estaba cubierto de marcas rojas, su cabello era un desastre y sus ojos estaban llenos de desesperación.

Se lanzó a los brazos de Zane mientras sollozaba histérica.

—¡Zane! ¡Sálvame! ¡Es un monstruo!

Las pupilas de Zane se dilataron al verla en ese estado.

Su mirada recorrió las marcas de "La zorra de la Manada Luna Negra" impresas en su piel, y su rostro se petrificó.

—Dioses... Dahlia, ¿qué te pasó? —preguntó con la voz temblorosa.

—¡Fue ella! —gritó Dahlia, señalándome—. ¡Hizo que me sacaran de la Gala y luego... luego me humilló con estas horribles marcas!

Las lágrimas corrían por su rostro, atravesando las marcas impresas en su piel.

Zane giró la cabeza hacia mí.

La ternura desapareció de sus ojos. Ahora solo estaban llenos de furia.

—Cassia, ¿cómo pudiste hacer algo así? —Su voz se volvió más grave mientras su aura Alfa comenzaba a impregnar el aire—. ¡Es una Omega indefensa! ¿Cómo puedes ser tan monstruosa?

—¿Indefensa? —Me burlé—. No parecía tan indefensa cuando me estaba humillando en PackNet.

—¡Solo era una broma! —rugió Zane—. ¡Y tú casi le destruyes la vida por eso!

Su aura Alfa me presionó con fuerza, sus ojos me acusaban.

—Has cambiado, Cassia. Te has vuelto cruel. Despiadada.

—¿Yo he cambiado? —Mi voz era sarcástica—. ¿O eres tú quien ha cambiado, Zane?

—¿De verdad necesitabas arruinar la vida de una loba inocente para sentirte mejor? —exigió—. ¿Qué hizo ella de malo? ¿Hacerte una broma?

Observé su rostro lleno de ira, y sentí cómo mi corazón terminaba de congelarse.

Ya no reconocía al lobo que tenía delante de mí.

De repente, Dahlia soltó un grito desgarrador.

—¡Porque estoy embarazada! ¡Zane! ¡Está intentando matar a nuestro cachorro!

Se sujetó el vientre como si protegiera algo invaluable.

La expresión de Zane pasó de la rabia a una alegría imposible de ocultar.

—¿De verdad? —susurró con la voz temblorosa—. ¿De verdad estás embarazada?

—Sí —sollozó Dahlia—. Lo descubrí esta mañana. Pensaba decírtelo en la Gala, pero... pero ella...

Me señaló con los ojos llenos de reproche.

Zane tomó a Dahlia en brazos. Lo hizo con tanta delicadeza como si sostuviera el tesoro más preciado del mundo.

—Dioses... vamos a tener un cachorro...

Luché para contener a mi loba. Luché contra el impulso de despedazarlos a ambos mientras mi mente regresaba a cuatro años atrás.

Él me sostuvo de la misma manera cuando estuve embarazada.

Pero aquel cachorro se perdió, víctima de la incompatibilidad entre nuestros linajes.

Entonces me había consolado diciendo:

—Está bien. Aún somos jóvenes. No importa si tenemos cachorros o no. Yo solo te quiero a ti.

Y ahora estaba eufórico por el cachorro de otra loba.

—Tenemos que ver al sanador de la manada de inmediato —dijo con urgencia—. Debemos asegurarnos de que tú y el cachorro estén bien.

La llevó hacia la puerta en brazos y, antes de salir, me lanzó una última orden por encima del hombro.

—Cassia, deberías pensar muy bien en lo que hiciste esta noche. Quizá ya sea hora de que aprendas a comportarte como una verdadera Luna.

Mis puños se cerraron con fuerza.

¿Una verdadera Luna?

Desafié a mi padre para elegirlo a él, un lobo que nunca estuvo destinado a ser Alfa, lo hice por amor. Todo porque era mi compañero destinado.

¿Y ahora se atrevía a decirme que yo no era digna?

Justo cuando llegaron al umbral, una docena de lobos aparecieron en la entrada.

Vestían los uniformes plateados de la familia real, con el escudo del lobo real bordado sobre el pecho.

La Guardia Real.

El capitán que iba al frente sostenía un pergamino. Su expresión era sombría mientras observaba a Zane.

—Somos la Guardia Real de Su Majestad, el Rey Lobo. Hemos venido para cumplir el decreto real de disolución forzosa del vínculo de compañeros.

Desenrolló el pergamino.

—De acuerdo con las antiguas leyes de los lobos —declaró—, la infidelidad del compañero de un miembro de la realeza conlleva la disolución inmediata del vínculo. Todos los privilegios y títulos otorgados por la familia real, incluido el título de Alfa, quedan revocados a partir de este momento.

El rostro de Zane palideció.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 9

    Un año después....Era una tarde de primavera.La luz del sol se filtraba entre las persianas de mi estudio.Lydia estaba sentada frente a mí, bebiendo té, con una expresión extraña en el rostro.—Cassia, hay algo que creo que deberías saber —dijo mientras dejaba la taza sobre la mesa—. Es sobre Zane.No levanté la vista del informe que estaba leyendo.—Su cachorro nació —continuó Lydia, haciendo una pausa—. Pero...—¿Pero qué? —pregunté con indiferencia.—El cachorro... nació con Decadencia del Alma de Lobo.Mi mano se detuvo.Decadencia del Alma de Lobo. Una enfermedad genética extremadamente rara.El espíritu lobo del cachorro se desvanece poco a poco.Sin tratamiento, ninguno sobrevive a su primer invierno.—Los sanadores dijeron que necesitaba agua del Manantial de la Vida para salvarse —continuó Lydia—. Pero esa agua...—Cuesta ochenta mil monedas de oro —terminé por ella.El agua del Manantial de la Vida contenía la energía vital más pura.Pero era increíblemente

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 8

    Mi "generosa oferta" hizo que Dahlia estallara.—¡No! ¡NO! —gritó histérica mientras se aferraba al brazo de Zane—. ¡Zane, sálvame! ¡Está loca! ¡No voy a limpiar letrinas! ¡No lo haré!Zane bajó la vista hacia la loba que sollozaba entre sus brazos. Su rostro reflejaba una lucha interna.En ese momento, las puertas del salón del consejo volvieron a abrirse de golpe.Un joven Beta, el segundo al mando de Zane, irrumpió en el salón empapado en sudor.—¡Alfa! —gritó, jadeando—. ¡Ha ocurrido algo terrible!Todas las miradas se volvieron hacia él.—¡Los Ejecutores Reales acaban de confiscar todas nuestras minas! —dijo entre jadeos—. ¡Las minas de plata, de hierro e incluso las canteras de piedra lunar!" ¡Todo está bloqueado!El rostro de Zane se volvió blanco como el papel.—¡Y eso no es todo! —continuó el Beta—. ¡Nuestras propiedades en las ciudades, nuestras tiendas, nuestras cuentas bancarias... también han sido embargadas!El salón entero contuvo el aliento.Aquellos bienes v

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 7

    Todo el salón del consejo se quedó en un silencio absoluto.Detrás de mí, mi Beta, Marcus, entró en el salón.Llevaba un antiguo pergamino entre las manos, un contrato consagrado con el agua sagrada de la Diosa Luna.—Ancianos —la voz de Marcus resonó por todo el salón, clara y solemne—. Procederé a leer el Artículo Tercero del Contrato Real de Compañeros.Desenrolló el pergamino.Runas plateadas brillaron sobre la página.—El contrato establece lo siguiente: como compañero de un miembro de la realeza, todo el poder y estatus que posee Zane, de la Manada Luna Negra, provienen de la bendición de la sangre real.Un murmullo recorrió el salón.Marcus continuó:—Esto incluye, entre otras cosas, el título de Alfa, el liderazgo de la manada, todas las propiedades y bienes, así como su posición dentro de la Alianza de los Lobos.El rostro de Zane palideció poco a poco.—Al romper el juramento de fidelidad, todos estos poderes y privilegios quedan anulados de manera inmediata.Marc

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 6

    Zane no volvió a la mansión después de aquella noche.Por Gordon, mi mayordomo, me enteré de que se había mudado al pequeño apartamento de Dahlia, al oeste de la ciudad.No pasó mucho tiempo antes de que comenzaran las provocaciones de Dahlia.A las once de la noche, mi teléfono vibró.Había recibido una foto. En ella, Zane estaba inclinado sobre la pequeña encimera de la cocina, horneándole pan de miel.Se movía con mucho cuidado, como si sostuviera una obra de arte.El mensaje decía:"Mi Alfa es el más dulce. Sabe que su Luna tiene antojos de cosas dulces desde que quedó embarazada."Observé la imagen sin ninguna expresión.No respondí.Al día siguiente, poco después de la medianoche, llegó otra.Zane estaba sentado sobre una alfombra frente a la chimenea, cepillando el largo cabello castaño de Dahlia.La luz anaranjada del fuego iluminaba sus rostros.Parecían una pintura."Mi Alfa me cepilla el cabello todas las noches. Dice que es bueno para el cachorro~"Aun así, n

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 5

    Dahlia temblaba en los brazos de Zane, aferrada al cuello de su camisa.Pero la conmoción de Zane solo duró un segundo antes de transformarse en furia.—¿Te has vuelto loca? —rugió —¿De verdad involucraste a la Guardia Real por esto?Su voz estaba llena de decepción y reproche.—¡Somos compañeros! ¡Llevamos cinco años juntos y vas a tirarlo todo a la basura!Lo observé en silencio, sin expresión alguna en el rostro.Su voz se volvió cada vez más frenética.—¿Tienes idea de lo que necesito ahora mismo? ¡Necesito llevar a Dahlia con un sanador de inmediato! ¡Necesito asegurarme de que nuestro cachorro esté a salvo! —Levantó la barbilla con expresión desafiante—. ¡Necesito un heredero, Cassia! ¡Un Alfa necesita un heredero para asegurar su linaje!Sus palabras fueron puñales clavándose en mi pecho.Un heredero.Decía que necesitaba desesperadamente un heredero.Mi mente volvió cinco años atrás.En aquel entonces, Zane no era más que un lobo ambicioso de una manada pequeña.Mi

  • Ella llevaba su aroma, yo cargaba con su vergüenza   Capítulo 4

    Esa noche, ya muy tarde, las puertas de la mansión se abrieron de par en par.Zane había regresado.Llevaba una hermosa caja entre las manos y una sonrisa suplicante en el rostro.—Cassia, tengo una sorpresa para ti. —Su voz estaba llena de nerviosismo—. Es el premio principal de la subasta de esta noche: el diamante Estrella Nocturna.Abrió la caja.En su interior, un diamante negro del tamaño de mi puño brillaba bajo la luz de la luna.—Vale ocho millones —dijo con cautela—. Pensé que te gustaría.Yo solo lo miré.¿De verdad creía que una joya podía borrar lo que había hecho?¿De verdad creía que el dinero podía comprar mi perdón?Zane se acercó y extendió una mano hacia mi mejilla.En cuanto se acercó, me envolvió el intenso y empalagoso aroma de una Omega.Retrocedí de inmediato y lo empujé con todas mis fuerzas.—No me toques —gruñí—. Tu hedor me da asco.La sonrisa se congeló en su rostro.—Cassia, puedo explicarlo...En ese momento, unos pasos apresurados resonar

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status