Home / Romance / En las garras del juez / 281: VERDADES OCULTAS

Share

281: VERDADES OCULTAS

last update publish date: 2026-10-29 00:01:22

—¿Dónde está? —preguntó, con el rostro ya bañado en lágrimas.

—Se fue —respondí, intentando mantener la voz firme.

Mi hija levantó los ojos hacia mí, sorprendida.

—¿Quieres decir que huyó?

—No, Gabriela. No fue eso. Yo la eché de casa.

—¿Tú la echaste? —repitió, abriendo los ojos de par en par, como si no esperara aquella respuesta.

—Sí. Después de descubrir todo esto, ¿de verdad crees que podría seguir al lado de una persona que me mintió mientras me miraba a los ojos? ¿Que ocultó información
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • En las garras del juez   310: RETRAÍDA

    —Buenos días —saludó Dante, dirigiéndose a las dos.Sin embargo, solo Valen respondió, mientras yo seguía apresuradamente hacia el fondo del salón.—¡Fabi! —me llamó Valen, intentando tomarme del brazo para que me sentara cerca de ella en la primera fila.Pero fue en vano. Fingí no haberla escuchado y seguí caminando, decidida a mantener la mayor distancia posible de aquel hombre.Elegí uno de los últimos asientos y me senté, colocando el bolso sobre el escritorio y la bolsa cuidadosamente junto a mis pies. Valen todavía me lanzó una mirada indignada antes de ocupar un lugar en la primera fila, exactamente como había prometido.Solté un suspiro discreto, intentando convencerme de que aquella distancia sería suficiente para mantener mi tranquilidad. Pero no lo sería.Bastaba con mirar hacia el frente del salón para darme cuenta de que estaba completamente equivocada. Dante seguía sentado en su escritorio, organizando algunos documentos y observando a los alumnos que llegaban. Vestía un

  • En las garras del juez   309: TENSA

    —Te ves mucho mejor hoy —fue lo primero que me dijo Valen cuando nos encontramos en la entrada de la universidad.Ojalá sus palabras fueran ciertas. Realmente quería estar mucho mejor aquella mañana, pero la verdad era que mi noche había sido una verdadera pesadilla.Desde el momento en que Dante me dejó en la entrada de la residencia universitaria y entré en mi habitación, no conseguí desconectar la mente. Mis pensamientos eran un verdadero caos, principalmente cuando mis ojos se encontraban con el abrigo largo que él había colocado sobre mis hombros y que ahora descansaba sobre la silla del escritorio.Por mucho que intentara ignorarlo, no conseguía dejar de mirar aquella prenda. Era todavía peor porque su perfume parecía haberse extendido por toda la habitación, trayéndome recuerdos que tanto me esforzaba por olvidar. Ni siquiera el ruido de la fría lluvia que caía afuera conseguía acallar los latidos descompasados de mi corazón, que insistía en reaccionar al recuerdo de aquel homb

  • En las garras del juez   308: PERFUME

    Cuando entré en su auto, tuve una sensación de déjà vu. Su perfume e incluso la manera en que se acomodó al volante me trajeron recuerdos que tanto intentaba olvidar. Por un instante, fue como si el tiempo hubiera retrocedido y estuviéramos nuevamente en Brasil, antes de que todo se derrumbara entre nosotros.—¿Dónde vives? —preguntó.—En Castle Mill, cerca de la estación de tren.Puso el auto en marcha y comenzó a conducir. Durante unos instantes, permanecimos en silencio, mientras la lluvia se intensificaba afuera. Las gotas golpeaban con fuerza los vidrios, y fue entonces cuando me di cuenta de que, si hubiera decidido regresar caminando, difícilmente habría conseguido llegar a la residencia antes de aquel aguacero.—¿Conseguiste la beca? —preguntó de repente, rompiendo el silencio.—Sí —respondí, manteniendo los ojos fijos en la lluvia que se deslizaba por el vidrio de la ventana.—Me alegro por ti. Sé lo importante que era esa oportunidad.—Gracias —respondí, sin apartar la mirad

  • En las garras del juez   307: MANTÉN LA DISTANCIA

    —¿Sobre qué?—Creo que tenemos algunas cosas que aclarar.Solté una risa sin humor.—No recuerdo que tengamos nada de qué hablar.Intenté seguir caminando, pero su voz me hizo detenerme nuevamente.—¿Siempre vas a huir cuando me encuentres?Aquella pregunta me irritó. Me di la vuelta para mirarlo.—No estoy huyendo. Simplemente no tengo nada de qué hablar contigo.Sus ojos permanecieron fijos en los míos.—Curioso. Tenías bastantes cosas que decir la última vez que nos encontramos.Sentí que me ardían las mejillas. Sabía exactamente a qué se refería. A las acusaciones que hice después de la muerte de mi hermano.La culpa que había intentado ignorar durante tantos meses volvió a oprimirme el pecho y me di cuenta de que aquel era un buen momento para ponerle fin a ese asunto.—Sobre aquello… —comencé, pero las palabras parecieron quedarse atrapadas en mi garganta.Él levantó discretamente las cejas, esperando que continuara. Como no quería que nuestra interacción durara mucho tiempo, si

  • En las garras del juez   306: REENCUENTRO

    No conseguí asistir a clase aquel día. En casi cuatro meses estudiando en aquella universidad, aquella fue la primera vez que falté. Confieso que me sentí pésima por eso, principalmente porque siempre me tomé mis estudios muy en serio. Sin embargo, sabía que, en el estado en que me encontraba, sería imposible disimular. Bastaría con que alguien me mirara con un poco más de atención para darse cuenta de que algo había sucedido.Decidí regresar a la residencia universitaria, pues necesitaba estar sola y organizar mis pensamientos. Durante todo el trayecto, la imagen de Dante subiendo al escenario del auditorio no salía de mi cabeza. Su voz, su expresión seria y, principalmente, la manera en que me miró antes de saludar a Valen seguían atormentándome.¿Qué quería de mí? ¿Por qué había venido a buscarme?Sacudí la cabeza, irritada conmigo misma. No debería preocuparme por lo que él pensara o sintiera. Después de todo lo que había sucedido, su opinión debería ser lo último que me importara

  • En las garras del juez   305: EL CORAZÓN TODAVÍA SIENTE

    —¡Deja de hacer eso, Valen! —le pedí, incómoda con el rumbo de la conversación.—¡No puedo parar! ¡Ya me inventé toda una historia romántica en la cabeza, y ese profesor tan sexy es el protagonista! —confesó, soltando una risita.Yo solo quería salir corriendo de allí, principalmente con Valen haciendo aquellos comentarios. Cada una de sus palabras aumentaba todavía más mi incomodidad, y lo único que deseaba en aquel momento era estar lo más lejos posible de Dante.El resto de la presentación pareció durar una eternidad. Dante explicó cómo se desarrollarían sus clases, habló sobre la importancia de la ética profesional y destacó que esperaba una dedicación absoluta por parte de los estudiantes.Con cada palabra, sentía una mezcla de admiración y resentimiento. Era imposible negar su competencia, pero también era imposible olvidar todo lo que había sufrido por su culpa.Cuando finalmente terminó su discurso, el auditorio se llenó de aplausos.—Les agradezco a todos su atención. Espero

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status