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En las manos de mi sultán.
En las manos de mi sultán.
Author: Isabella

Capítulo 1. El acuerdo.

Author: Isabella
last update Petsa ng paglalathala: 2026-01-09 11:36:01

Advertencia

Esta historia explora diversas diferencias culturales. Se solicita la máxima colaboración y respeto ante las raíces de cada cultura. Si el contenido no es de tu agrado, te pido que dejes de leerla. Esta es una obra de total ficción, escrita sin ánimo de ofender a nadie y con profundo respeto y honra para quienes pertenecen a esta cultura. Muchas gracias.

Prólogo

Mis manos tiemblan incesantemente. Se casa; mi sultán se casa con su kuma. La hará su segunda esposa. Para herirme es capaz de todo: reconocerá públicamente a su bebé y yo… yo quedaré en el olvido. No puedo soportarlo; haga lo que haga, nunca me ganaré su corazón.

El suelo bajo mis pies parece tambalearse. Los murmullos alegres de los invitados en el gran salón, celebrando el compromiso de mi sultán y su «gran amor», son como dagas en mi corazón. Todos los apoyan, llenándolos de felicitaciones, mientras yo me sofoco. Todo me da vueltas: las risas, los brindis, el lugar… todo retumba en mi cabeza.

—¿Alicha? ¿Alicha, estás bien?

La voz de mi prima Alara llama mi atención. En ese momento me detengo frente a la feliz pareja, que interrumpe su plática para mirarme. Todos me miran.

—Alicha, no vayas a hacer un escándalo —exclama Armando con evidente molestia.

Lo miro con frialdad, inquebrantable, aunque por dentro me esté muriendo. Lo observo fijamente a los ojos, con la respiración agitada y el corazón latiendo como un tambor.

—Mi querido sultán: me divorcio, me divorcio, me divorcio.

Los murmullos resuenan en el salón; incluso la música se detiene de golpe.

—No puede ser… acaba de declarar la ley del talaq thalatha.

Armando me mira incrédulo, con esos ojos azules que son mi perdición abiertos de par en par. De repente, suelta a su amada —quien intenta detenerlo sin éxito— y se acerca a mí.

—Alicha, ¿qué es lo que estás diciendo?

—Querías a tu amada, tienes mi bendición. Vas a tener un heredero y yo no puedo darte ninguno. Tienes una familia con ella, la amas… entonces yo sobro en este matrimonio. Vamos a divorciarnos, Armando Málaga. Te dejo en libertad.

Retrocedo sin más, intentando alejarme de él, pero me detiene con firmeza.

—No acepto el divorcio.

Capítulo 1.

El Acuerdo.

POV Alicha.

—Te lo ruego, padre, concédeme esta petición… —Me arrodillo frente a él—. Te lo ruego, papá. Me enamoré de él hace mucho tiempo y me duele verlo perderlo todo. Te lo pido, permite este matrimonio; quiero que nuestra unión traiga abundancia a nuestro hogar. Sabes que él es bueno. Ayúdalos, dame tu bendición. Me quedaré arrodillada aquí, en el templo, hasta que me lo concedas. Lo quiero como mi esposo, padre.

—Alicha, él no es un juguete, ni un auto, ni una casa. Además, su familia está pasando por una crisis financiera muy fuerte; tendría que hacer una inversión muy grande y ellos no tendrían nada para darte como dote.

—¿Y de qué serviría el dinero? Padre, no me importa la riqueza. Quiero darle la mitad de la herencia que me dejó mi abuelo; quiero apoyarlos. Por favor, solo pido ser su esposa. Si voy a casarme, quiero que sea con él.

—Alicha, no seas terca, hija. Están casi en la ruina. Fueron buenos tiempos cuando fuimos socios, pero ahora no podrán levantar la cabeza. No quiero un hombre así para ti; mereces más. Mereces a alguien como George; él sí te admira y te quiere como esposa.

—No, no me gusta él. Me enamoré de Armando cuando era tan solo una niña. He soñado con el día en que se cumpliera la alianza que una vez le prometiste a su padre; dijiste que quizás nosotros, en un futuro, pudiéramos unir fuerzas.

—Eso fue cuando tenían dinero, estatus y poder. Ahora están en un rango inferior al nuestro.

—No, no es así. Para mí, él es mi sultán. Sabes que tiene raíces de príncipe; yo quiero ser su princesa. Siempre esperé su regreso, y ahora que ha vuelto para pedir tu apoyo, es mi oportunidad.

—Alicha, hija mía… —Me acaricia la mejilla mientras las lágrimas recorren mi rostro—. Él ni siquiera se acordaba de ti. No te ama.

—Dijiste que entre mamá y tú todo comenzó con una alianza. Tú musulmán, ella mitad musulmana y mitad latina… un matrimonio difícil, según dijiste, pero todo funcionó. Quizás, si volvemos a conectarnos, él y yo logremos ese amor tan bonito como el tuyo y el de mamá. Tengo veinte años, padre; tengo edad para casarme y quiero hacerlo con el hombre que amo. Dime qué debo hacer para que me des tu bendición. Me quedaré aquí tres días y tres noches, de rodillas ante Allah, hasta que aceptes.

Me mira con una expresión indescifrable y los ojos llenos de tristeza. Él piensa que es un capricho, pero yo anhelo ser la esposa de Armando desde hace mucho tiempo. Quiero que sea mi sultán.

—Arriba, levántate. Vamos, niña… está bien, está bien.

—¡Oh, gracias, gracias, padre! —Lo beso y lo abrazo.

—Espera, aún no confirmo nada ni te prometo nada.

—Gracias, papá. Allah escuchó mis oraciones. Él será mi sultán y yo su sultana. ¡Ah! Tendremos muchos hijos y haré que se enamore de mí, tal como mamá hizo que tú la amaras. Seremos felices.

Me alejo bailando de felicidad. Mi padre me observa desconcertado; jamás se habría imaginado que yo amaría a alguien de esa forma. Sé que conseguirá que me acepte. Esta unión será dichosa.

—¡Mamá, mamá! —Corro hacia ella, tan feliz que no puedo ocultarlo.

—¡Por Allah, Alicha! —Me recibe mientras yo la beso emocionada.

—Mamá, ha llegado mi momento. Es mi oportunidad. Papá me ayudará a unirme a Armando. Por fin podré estar con él; lo he esperado tanto tiempo… Sabía que volvería después de graduarse. Ahora podremos estar juntos.

—Alicha, cariño, calma. No te apresures. Espera a que tu padre organice todo; debes mantener la cordura. Si te rechazan, podrías sufrir mucho.

—Sé que no me va a rechazar, mamá. Lo vi en su mirada, en su sorpresa al volver a verme. Sé que me aceptará. Si no se ha comprometido en todo este tiempo, es una señal. El destino nos cumplirá, ya verás.

nota de autor: Holaaa mis lectoras, ya estoy de vuelta con ustedes. vamos a iniciar esta nueva aventura, ¿que les parece hasta ahora? déjenme saberlo en los comentarios. 😉 ahora si, iniciemos.

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Mga Comments (12)
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Yudith Romero
preparada para tan hermosa historia y confío en la escritora que la termine completa y gracias
goodnovel comment avatar
Vane
Hay alicha Pobre forzar las cosas creo que vas a sufrir ...
goodnovel comment avatar
Vane
Lista para está historia que se ve que está buenísima
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