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C5 EL VUELO

Autor: Ginya Les
last update Data de publicação: 2026-06-07 03:39:53

Pov: Valentina

Nunca había estado en un avión privado.

De hecho, nunca de los nuncas había estado en ningún avión.

Me guarde ese secreto para mí misma, no iba a darle esa información a nadie.

El interior era de cuero crema y madera oscura, con ventanas más grandes de lo que esperaba y una luz cálida que hacía que todo pareciera más caro de lo que ya era. Cuatro asientos enfrentados, una mesa, una barra con botellas que probablemente costaban más que mi sueldo de tres meses.

Me senté junto a la ventana, sin que nadie me indicase dónde hacerlo. Dante se sentó en el asiento de enfrente, abrió una carpeta y no volvió a mirarme en un buen rato, se entretuvo con ella ignorándome. El avión despegó y yo me aferré al apoyabrazos con más fuerza de la que quería admitir.

Afuera, Miami se fue haciendo pequeña. Las luces de la ciudad primero, después el agua oscura del Atlántico, después nada. Afuera, por la ventana solo había nubes y oscuridad.

Nunca había visto el mundo desde arriba.

Era hermoso de una forma que me dolió un poco, porque nadie me lo había dicho. Quince años mirando el mismo techo de ese cuarto en Little Havana y el mundo entero estaba aquí, enorme y luminoso, y yo no lo sabía. Por un momento me sentí tan pequeña e insignificante, mi tío me había dado en moneda de cambio, tan fácil, como cualquier transacción. No valía nada para ninguno de ellos.

Aparté la vista de la ventana antes de que se me notara algo en la cara. Dante seguía leyendo, lo observé sin que él se diera cuenta, o eso creí.

El perfil era limpio, concentrado. La cicatriz sobre la ceja derecha era más visible bajo la luz del avión, una línea blanca y fina que alguien le había dejado con algo afilado. Las manos sobre los documentos eran grandes y quietas, sin el temblor que yo habría tenido si estuviera leyendo lo que fuera que leía él.

Para mí era claro que era un hombre acostumbrado a tener todo bajo control. Me pregunté qué pasaba cuando algo se le salía de las manos.

—¿Tienes hambre? —me preguntó, sin levantar los ojos.

Me tomó por sorpresa.

—No —respondí sin más.

Silencio.

—¿Me tienes miedo? —preguntó sin despegar la vista de lo que sea que revisaba.

Levanté la barbilla, no tenía que dudarlo, la verdad es que a pesar de saber que era un capo de la mafia italiana, con acceso a este tipo de lujos y de que me había intercambiado por una deuda… no le tenía miedo, pero tampoco respeto.

—No, no te tengo miedo —reafirmé.

Esta vez sí levantó los ojos. Me miró tres segundos exactos, como midiendo mis expresiones y traté de mantenerme apacible.

—Bien, no lo tengas —dijo, y volvió a sus documentos.

Y mientras él volvía a lo suyo, yo memoricé el avión en ese silencio.

No porque fuera a escapar a treinta mil pies de altura. Sino porque era lo único que sabía hacer cuando estaba asustada, contar salidas, medir distancias, entender el espacio donde estaba atrapada, por si tenia que escapar. En Little Havana las redadas eran el pan de cada mes, mis rutas de escape dependían siempre de donde me encontrara ese día trabajando.

Después de estudiar mi alrededor un rato conté una puerta al frente, una al fondo que debía ser el baño, además de un hombre que se movió desde la parte trasera cuando despegamos —joven, cara cuadrada, cabello oscuro— y que me había sonreído antes de que Dante le dijera algo en italiano que lo hizo desaparecer de nuevo.

Ese era Marcus. Lo había escuchado hablar con Dante afuera del antro de Miguel, antes de que me llamaran a la oficina y escuché su nombre de los labios del mafioso.

Guardé cada detalle en un lugar de mi memoria, quién sabe cuándo podría volver a estar en un avión.

La carpeta que Dante leía. La forma en que la sostenía, como si los papeles fueran lo único importante en la habitación. El hecho de que llevábamos cuarenta minutos en el aire y no me había dado ninguna instrucción, ninguna regla, ninguna amenaza.

Eso me inquietaba más que las amenazas.

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Comentários (1)
goodnovel comment avatar
Adamis Mckeson
veamos que quiere Dante
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