تسجيل الدخولEl sábado por la mañana llegó tranquilamente.La luz del sol se filtraba a través de las cortinas y se extendía sobre la cama de Kelsey.Abrió los ojos lentamente y se quedó mirando el techo. Durante un largo momento, no se movió.Hoy era fin de semana. El fin de semana que se suponía que debía pasar con Kendrick.Hacía unos días, había estado esperándolo con ilusión.Pero ahora...Kelsey giró lentamente la cabeza y miró su teléfono sobre la mesita de noche.Después de un rato, se levantó, fue al baño, se aseó y se vistió.—Estaba empezando a pensar que habías olvidado qué día es hoy —dijo Ruby justo cuando Kelsey salió de la habitación.Kelsey exhaló cansadamente. Acababa de despertarse, pero se sentía débil.—¿Por qué tienes esa cara tan apagada? —preguntó Ruby con el ceño fruncido mientras observaba su expresión. Se acercó y añadió—: ¿Estás enferma?—Estoy bien —respondió Kelsey con una pequeña sonrisa mientras acomodaba su bolso y caminaba hacia la sala de estar.—¿Estás segura? —
Wanda sintió que todo su cuerpo se quedaba helado.«Sáquenla de esta casa».Las palabras de Ramon resonaron una y otra vez en su cabeza. Por un segundo, pensó que había escuchado mal.¿Echarla? ¿Delante de Doris?Seguramente no podía hablar en serio. Pero cuando miró su rostro, Wanda sintió que el corazón se le hundía.Hablaba en serio.El miedo que la invadió esta vez era completamente diferente al de antes.—Mamá... —llamó, sujetando con fuerza el brazo de Doris, aterrorizada.—Basta, Ramon —ordenó Doris. Pero Ramon ni siquiera la miró.Magnus dio un paso adelante de inmediato e hizo un gesto hacia la entrada.—Señorita Josh, por aquí, por favor.—¡He dicho que la saquen de esta casa, no que se lo pidan! —la voz fría de Ramon atravesó la sala de estar—. ¡Arrástrenla afuera!—No... por favor. Lo siento —suplicó Wanda apresuradamente.Sus dedos temblaban alrededor del brazo de Doris como los de una niña asustada.Doris se puso de pie de inmediato.—¡Detente!Pero Magnus no se detuvo.
Wanda entró apresuradamente en el spa con los ojos hinchados.En cuanto entró, varios empleados la miraron con curiosidad. Su maquillaje llevaba tiempo arruinado por las lágrimas y su cabello estaba ligeramente despeinado por la rapidez con la que había salido de Holloway Holdings.Vio a Doris de inmediato. La había llamado en cuanto salió de la empresa y se enteró de que estaba en el spa.Doris estaba sentada cómodamente junto a la ventana, disfrutando de una taza de té mientras una empleada le arreglaba las uñas.En cuanto Doris vio el estado de Wanda, frunció el ceño.—¿Wanda?Los ojos de Wanda se enrojecieron instantáneamente otra vez.—Mamá.Doris se enderezó de inmediato.—¿Qué ha pasado?Y eso era exactamente lo que Wanda necesitaba escuchar.Nuevas lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas.—Mamá... —su voz se quebró a mitad de la palabra.Las empleadas intercambiaron miradas y Doris les hizo una señal rápidamente con la mano.—Déjennos solas.Las empleadas obedecieron
Wanda corrió detrás de Ramon como si alguien la estuviera persiguiendo.Sus pasos eran rápidos e irregulares, y el pánico se reflejaba claramente en su rostro.—¡Señor Holloway!Su voz resonó por todo el edificio.La gente disminuyó el paso al instante. Algunos se detuvieron por completo. Ya sabían que algo grave estaba a punto de suceder, porque también sabían que su jefe no toleraba que nadie se metiera con su hijo.Ramon se detuvo. Le entregó Kendrick a Daniel para que lo llevara a su oficina.—¡Papá! —llamó Kendrick en voz baja, sin querer irse con Daniel.Ramon sabía que todavía estaba asustado por lo que había sucedido. Le acarició suavemente la mejilla y le dijo con dulzura:—Ve con él. Iré enseguida.—Lo siento, Kendrick —intervino Wanda con voz llorosa.Los ojos de Ramon destellaron de ira al mirarla, mientras que Kendrick apartó la mirada de ella.Daniel se llevó tranquilamente a Kendrick en brazos.Cuando vio que se habían marchado, Ramon volvió la mirada hacia Wanda.—Por
Todos se quedaron paralizados.Wanda tropezó hacia atrás.Una marca roja de una mano apareció inmediatamente en su mejilla.Kelsey bajó lentamente la mano. Todo su cuerpo temblaba. No de miedo, sino de rabia.—Deberías avergonzarte de ti misma.Wanda se cubrió el rostro.—Kelsey...—¡Cállate!Las palabras salieron disparadas de la boca de Kelsey.No quería escuchar nada de lo que Wanda tuviera que decir.Escuchar a Wanda decirle al hombre que se llevara a Kendrick casi había hecho que Kelsey perdiera el control. Y Wanda realmente había huido, dejando atrás a Kendrick.¿Y si hubiera sido real?¿Y si no hubiera formado parte de un plan? Kendrick habría quedado a merced de aquel hombre, sufriendo solo. Solo pensarlo hizo que el pecho de Kelsey se oprimiera dolorosamente.—Él te quiere. —Los ojos de Kelsey ardían mientras señalaba a Kendrick, que había corrido directamente a los brazos de Ramon—. Confiaba en ti.Wanda abrió la boca y habló en voz baja.—Tenía miedo.—¿Miedo? —Kelsey soltó
A la tarde siguiente.Kelsey estaba de pie detrás de una gran columna, al otro lado de la calle, frente a Holloway Holdings. Su corazón latía más rápido de lo habitual. Aunque todo el plan había sido idea de Ruby, seguía sintiéndose nerviosa.—¿Y si algo sale mal? —le preguntó a Ruby por enésima vez.Ruby, que estaba a su lado, la miró de reojo.—Relájate. Jason sabe lo que hace. No le hará daño a Kendrick.Kelsey volvió a mirar hacia el edificio antes de preguntar en voz baja:—¿Cómo lo conoces?—Es un amigo. Lo conocerás más tarde —respondió Ruby.—Espero que haga todo sin cometer ningún error. De lo contrario, no se lo perdonaré —comentó Kelsey antes de mirar brevemente a Ruby—. Y a ti tampoco.Los labios de Ruby se contrajeron.—Oye... Yo solo estoy ayudando.Kelsey apretó los dientes para ocultar su diversión. Pero una parte de ella seguía teniendo miedo. Solo podía esperar que todo saliera bien. Porque si algo le sucedía a Kendrick, jamás se lo perdonaría.Justo entonces, las pu







