Se connecterTiempo después una de las chicas salió y le dijo a Cloe que Petra estaba de mal humor que por favor entrará.
-Necesito largarme de acá, de verdad Esteban, esto es un infierno completo, chao.
Le dio un beso en la mejilla y bajó del auto.
-Cloe, Petra necesita alguien que le ayude con el servicio de meseras, porque Martha enfermó y hace falta quien sirva los tragos y quiere que seas tú.
-Pero Silvia, yo no hago eso, tú lo sabes, cuando comienza el show, yo me encierro en mi habitación a estudiar, aparte tuve un accidente y apenas puedo caminar.
-¡Oh vaya golpazo!, ?que te pasó?
- Ya te contaré mañana, iré a buscar a Petra a ver cómo me salvo de esta.
-Maldita sea Cloe, que te pasó, necesito que me ayudes hoy, el local está a reventar y en el privado hay unos hombres bastante importantes, necesito que los atiendas, no vas a bailar ni nada, solamente les servirás tragos.
Son todos de muy buenas familias, así que no habrá problemas, además tu eres refinada, esos estudios que te he dado de algo han servido, vamos, ponte un poco de anestesia en esas rodillas, dile a María que lo haga, ponte pantis negras y ve a servir, muévete, es para hoy Cloe.
El estudio que me ha pagado, ¡já si cómo no! ; Bastante he trabajado yo para pagar mis estudios durante estos cinco años para que ahora Petra diga que me dio el estudio, no es posible que sea tan descarada. María, dice Petra que me pongas anestesia por favor.
-Eso debe doler mucho, por favor Cloe, como te voy a anestesiar, eso debe doler, mejor quédate recostada un rato, me quedaré contigo aquí mientras sigue mi baile.
-María, Petra me ha dicho que debo servir mesas hoy, que Martha enfermó, así que ni modo, ponme anestesia, que si esta mujer me ve perdiendo tiempo, esto se va poner terrible, para ti y para mí. -Como tú digas Cloe.
-Ayyych, eso dolió, María, de verdad eres estudiante de enfermería, pobres tus pacientes. -Es un golpazo, hice todo para que no te doliera, lo siento Cloe.
Está bien, no es para tanto, me pondré esto y saldré, ya no siento dolor, eres buena María y lo sabes.
Con una camiseta de tirantes negra ajustada, una falda minicorta y unas medias panti negras estaba lista para salir, realmente ese atuendo hacía resaltar absolutamente todos mis atributos, me sentía realmente ridícula y como una prostituta, pero si mi padre se daba cuenta que había desobedecido a Petra, me iba a ir peor.
Unos zapatos de tacón alto negros y un antifaz negro que hacía que mis labios pintados de rojo se vieran más llamativos, de verdad que María era buena, ya no había dolor.
-Toma Cloe, lleva esto al privado nueve, son los clientes especiales de hoy, trátalos de lo mejor si no quieres tener problemas con la jefa, ya sabes cómo es ella con estos tipos.
-Gracias Héctor, de verdad que son hombres adinerados, pera pedir estas botellas, vaya que la riqueza está mal dividida en esta vida, imagínate, es el salario de seis meses lo que cuesta cada una de estas botellas.
-Ya vete, recuerda sonreír Cloe. Al entrar al privado, había cuatro hombres, todos de traje entero, relajados en el sofá, no había ninguna chica bailando, eso me extrañó, pero ni modo, tenía que hacer mi trabajo en silencio, no quería tener problemas, ya faltaba poco para desaparecer de este lugar.
-Señores, que tal, seré su mesera el día de hoy, un gusto. Serví los tragos de la manera más profesional que pude, al mirar para el frente, vi al hombre del auto, con su mirada fría y penetrante, parecía que no me había escuchado, me daba igual, lo odio por dejarme tirada en medio de la calle herida.
-¿Oye, cuál es tu nombre meserita?
-Soy Sofi señor.
-Bueno Sofi, que gusto tenerte por acá, soy Mario, él es Hanz, este ebrio que está por acá es Samu y aquel tipo del otro lado, con esa cara de pocker es el Dios de los negocios de la construcción es el señor Sebástian Ward, vamos hombre, cambia esa cara, ya relájate, en un momento viene alguna chica a quitarte ese estrés con un bailecito, de momento sonríele a Sofi, es educada y estará para servirnos los tragos esta noche.
-Dejaré este dispositivo por acá, si necesitan algo, solamente presionan el botón verde y estaré para servirles, si contrataron algún baile, vendrá una de las chicas en cualquier momento, compromiso.
-Mario, no puedo dejar de pensar en la chica de esta tarde, no sé que me sucede, de verdad, nunca había visto una mujer que me hablara de esa manera, por un momento sentí deseos de matarla por ser así de atrevida, pero cuando le pedí a Oscar que regresara por ella, porque realmente estaba herida, ya no estaba, no sé cómo pero se había marchado del lugar.
-Señorita Sofi, necesitamos la compañía femenina, necesitamos ver una mujer con esas piernas tan torneadas como las que usted tiene, dijo Samu haciendo el intento dentro de su embriaguez de alcanzar a Cloe.
-Qué pena señor, ya le enviaré a una de las chicas, no se preocupe.
El hombre se volvía a quedar dormido en el sofá, antes de que pudiese tocar a Cloe.
-Vamos hombre, como dices tú, la chica del accidente de la tarde, puede que quisiera sacar dinero donde vio el auto, no te preocupes.
-La verdad es que eso pudo ser, ya esperaré a que aparezca en la recepción de una de mis empresas diciendo que la atropelle con mi vehículo, todas son iguales.
Al escuchar Cloe semejante cosa, no pudo hacer más que tragar y salir de la habitación.
La mujer reía de manera picara.Ella la bailaba y se tocaba, al punto que se masturbó frente a él de la manera más excitante que se le pudo ocurrir.Ya con esto Sebástian se había excitado, pero no estaba dispuesto a ceder.Ella se acercó y en un movimiento rápido amarró sus piernas al sofá, ahora si tenía a aquel hombre completamente inmóvil.Ella le besaba su cuello, mordía el lóbulo de su oreja, intentaba besarlo, pero en un movimiento, Sebástian quitaba su rostro.Le fue soltando poco a poco los botones de su camisa, mientras besaba su abdomen perfectamente tonificado, ella pasaba las manos por su espalda.Desabrochó el pantalón del hombre.-¡No más, es suficiente! Dijo él con una vos bastante fuerte, haciendo que la mujer se detuviera de inmediato.Ella soltó al hombre, al que se le podía observar que estaba extremadamente excitado, pero lo que ella no sabía es que él recordaba el momento en el que su esposa le había bailado en aquel lugar hacía años atrás.-Dame las llaves, en e
Esa noche, en las entrevistas, habló Tyler Castillo primero, ya que él estaba a cargo de la pasarela.-Antes de responder cualquier pregunta, me gustaría aclarar cierto rumor que ustedes la prensa han hecho popular, este sobre la señora Cloe Ward y mi persona, nosotros dos somos buenos amigos y nada más, por ahí circula un video y unas fotografías en donde estamos cenando en un restaurante ¿Quién no cena?, preguntó con aquella sonrisa que derretía a cualquier mujer. Ahora, el video, pues sí, nos besamos, pero no significó absolutamente nada para ninguno de los dos, tanto ella como yo pasábamos por un mal momento y eso es todo, ¿a ver, quien no ha pasado por algún momento así? Todos ¿verdad? Volvió a preguntar. Bueno señores y señoras, dejando claras las cosas y confiando en que no se volverá hablar del tema, le aseguro que Mía Williams, la gran modelo de fama internacional y yo, no tenemos absolutamente ninguna relación que no sea laboral y de amistad.Esta declaración por parte de Ty
Minutos después, un mensaje de Allan al móvil de Sebástian decía “haga usted lo que tenga que hacer, es imperdonable lo que hizo Karen”.-Señor, ya estamos aquí, ¿para qué nos necesita?-Yo sé que están cansados, pero necesito que vayan a la casa y como un perro saquen a Karen de la mansión, que la tiren a la calle, no me importa si está en pijama, desnuda o con lo que sea, no me importa, le hizo daño a mi hijo y eso no se lo voy a perdonar, ya saben que tienen que hacer señores.Los dos hombres salieron del hospital muy enfadados, ellos amaban a Mateo, lo cuidaban y protegían de todo, Karen no sabía lo que le esperaba.Al llegar a la casa, Karen estaba tomando una ducha caliente, los dos hombres entraron a la habitación, la tomaron de un brazo cada uno y la tiraron a la calle así, desnuda, solamente con una toalla para que no diera espectáculo.-Que les pasa, les juro que los matará Sebástian cuando se entere.-El señor nos ha mandado, señorita, usted cree que atentar contra el ni
Llegando al Hospital, Sebástian pasó directo a la habitación de su hijo.-Lo siento, se complicaron un poco las cosas, aproveché para traerte algo de ropa cómoda, no creo que con eso que andas estés muy bien.Cloe había salido de la empresa de moda, con uno de los modelos con los que haría una pasarela, era un vestido de noche, bastante lujoso, con unos tacones altos y un maquillaje de fantasía.-Ay Sebástian, muchas gracias, no había pensado en que la noche la iba a pasar con un pijama muy lujoso como este.-Yo tenía algo de ropa para mi, pero la semana pasada mandé a remodelar, así que toda esa ropa fue donada, no tengo nada acá, ahora que fui a la casa aproveché.Cloe imaginó que la ropa que le traía era posiblemente de su novia, pero no tenía opción, era pasar la noche en un traje bastante incomodo o ponerse la ropa de la nueva pareja de Sebástian.Al abrir la bolsa, se llevó una gran sorpresa, toda la ropa que había estaba con etiqueta, se podía ver perfectamente bien que no era
-Gracias por la información, después te cuento, cuídate, besos.-¿Tú crees que tu novia le dio a Mateo alguna galleta, es eso Sebástian?-No lo sé, realmente me siento tan culpable, que no lo sé, pero te juro que llegaré al final de esto, porque es la vida de mi hijo lo que está en juego y te juro Cloe que si alguien le hace daño, lo pagará con lo que más le duele.Sebástian sabía perfectamente del mal manejo que algunas veces había hecho Karen de la empresa, en diferentes países había recibido sobornos y de mas, así que si ella había hecho algo en contra de Mateo, podía estar segura de que iría a prisión con la pena máxima.En menos de dos horas que tenía Sebástian de estar en el hospital, ya Karen lo había llamado diez veces y le había enviado mas de treinta mensajes, era una controladora,, pero lo que no sabía es que a Sebástian no le importaba absolutamente nada cuando se trataba de su hijo y de Cloe.-Sebástian, ve a comer algo, me imagino que no has desayunado aun, ¿por cierto,
-Cloe, Mateo tiene mucha fiebre, no se ya que más hacerle, creo que es conveniente llevarlo al médico, algo no está bien, dijo Claudia.-Voy de inmediato para allá.Dejando todo y corriendo por su hijo, Cloe salió del estudio en donde se encontraba probándose algunos de los modelos que luciría en la pasarela, todos sabían que si Cloe salía de esa manera, algo había sucedido con su hijo, sino, jamás dejaría el trabajo por nada ni nadie.Cloe llegó a su casa y de inmediato salió hacia el hospital con Mateo, llegando, se encontró a Sebástian que había llevado a su novia al hospital, porque esta siguió con el cuento del dolor en el estomago, pero no era otra cosa que para llamar la atención del señor Ward.-Cloe, que pasa, que tiene mi hijo, dijo él cuando la vio en el hospital, él estaba esperando mientras que atendía Mario a Karen.-No sé qué pasa, Clau me llamó que estaba con mucha fiebre, así que decidí traerlo de una vez, ya María nos está esperando.-Te acompaño, así sabremos que es







