Share

Capítulo 187. Capítulo final.

Author: Jeda Clavo
last update publish date: 2026-01-19 04:04:59

Un mes después

Había pasado un mes desde la boda, y la vida en la mansión Valerián había encontrado un ritmo perfecto, casi mágico.

Lyanna se había adaptado a su rutina entre la universidad y la casa. Ya no era la impostora asustada, sino la señora de la casa que estudiaba hasta tarde y debatía con Ares sobre las noticias de la mañana.

Harry estaba más feliz que nunca, con Eris convertida en su cómplice de travesuras y Esteban; aunque refunfuñaba, siempre terminaba uniéndose a sus juegos.

Sin
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter
Comments (1)
goodnovel comment avatar
Gladys Oliva
Ame la historia de principio a fin , gracias
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Fin de una historia.

    ¡Hola, mis niñas!Espero que hayan disfrutado este viaje. Gracias por acompañarme. A mí me fascinó escribir a Silas y Eris; su autenticidad los convirtió en mi pareja preferida. Si les gustó, no olviden comentar y recomendar.Si quieren más drama e intensidad, las espero en mis otras historias en proceso, (aunque ya tengo un montón terminadas):1. Juego de Errores Prohibidos: Culpable por deseo. (Incluye EMBARAZADA DEL ENEMIGO, en el mismo enlace). Actualización: 3 capítulos diarios.2. El hijo del engaño: Juego de mentiras. Actualización: 3 capítulos diarios.3. Prohibido el paso, Sr. CEO: Juego de orgullo. (¡Recién estrenada!). Actualización: 1 capítulo diario por este mes.¡Síganme en mis redes sociales, como Jeda Clavo Novelas y Novelas Románticas Jeda Clavo, para no perderse ninguna novedad! Saludos y bendiciones a todos.Jeda Clavo.

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Epílogo. El legado del caos.

    Cinco años despuésEl sonido que despertó a Silas Hawk un domingo por la mañana no fue la alarma de la bolsa de Tokio, ni una llamada de emergencia de su abogado.Fue el impacto agudo y traicionero de una pieza de Lego cuadrada clavándose en la planta de su pie descalzo.—¡Maldición! —susurró Silas, saltando sobre un pie y reprimiendo una maldición mucho más fuerte por respeto a los oídos inocentes presentes en la habitación.—Papi, dijiste una mala palabra —anunció una voz pequeña y acusadora desde el suelo.Silas miró hacia abajo.Sentada en medio de la alfombra persa que ahora tenía manchas de zumo de uva, acuarelas y plastilina, estaba Aurora Hawk.Tenía cuatro años, el pelo indomable de su madre, los ojos verdes astutos de su padre y, en ese momento, llevaba puestas unas alas de hada de color rosa sobre su pijama de Batman.—Lo siento, Rori —se disculpó Silas, frotándose el pie—. Es que dejaste una trampa mortal al lado de la cama.—No es una trampa —explicó ella con la lógica ap

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Capítulo 76. El mejor souvenir.

    Las dos semanas siguientes pasaron como un suspiro, un borrón cálido de días dorados y noches estrelladas.Silas y Eris aprendieron a hacer pasta desde cero con una nonna del pueblo, aunque los raviolis de Silas siempre salían cuadrados como ladrillos y los de Eris abstractos como nubes.Bebieron suficiente vino Chianti como para llenar una piscina pequeña. Llenaron tres cuadernos de dibujo. Y, lo más importante, Silas cumplió su palabra: no miró el correo ni una sola vez. El teléfono siguió encerrado en la guantera del coche hasta el último día.Pero como todo sueño, tuvo que terminar.El vuelo de regreso a Nueva York fue largo. Aterrizaron en el JFK bajo una lluvia gris que contrastaba violentamente con el sol toscano. El ruido de la ciudad, las sirenas, las bocinas, los gritos de los taxistas… todo les golpeó de golpe.Sin embargo, al entrar en el penthouse de la Torre Hawk, algo había cambiado. Ya no se sentía como una jaula. Se sentía como el hogar.Silas dejó las maletas en el r

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Capítulo 75. El día más perfecto.

    A la mañana siguiente, el silencio de la Toscana fue roto por el zumbido asmático, pero entusiasta, de un motor de dos tiempos.Silas Hawk, el hombre que poseía una colección de coches deportivos valorada en millones, estaba intentando domar a una bestia muy diferente: una Vespa Piaggio vintage de color amarillo limón que habían alquilado en el pueblo vecino de Pienza.—¡Inclínate en la curva, Hawk! —gritó Eris desde la parte de atrás, agarrándose a su cintura con fuerza y riendo contra su espalda—. ¡Estás conduciendo como si llevaras un tanque!—¡Esto no tiene estabilidad aerodinámica! —protestó Silas, aunque sonreía mientras tomaba la curva cerrada de la carretera rural—. ¡Y las ruedas son del tamaño de pizzas pequeñas!El viento les golpeaba la cara, cálido y cargado de olor a heno seco y pinos. No llevaban trajes, ni relojes, ni destino fijo. Silas llevaba una camiseta de algodón blanca y pantalones cortos, una visión que habría provocado un síncope a la junta directiva de su banc

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Capítulo 74. El secuestro digital.

    El sol de la Toscana no caía, se derramaba. Era una luz espesa, dorada y perezosa que bañaba las colinas ondulantes de Val d'Orcia, convirtiendo los viñedos en filas infinitas de verde y los cipreses en agujas oscuras que cosían la tierra con el cielo.Un coche descapotable de época, un Alfa Romeo Spider rojo, alquilado por insistencia de Silas, que tenía debilidad por la ingeniería clásica, subía por el camino de grava levantando una nube de polvo fino. Al volante, Silas Hawk conducía con una mano, llevando gafas de sol de aviador y una camisa de lino blanca remangada. A su lado, Eris O'Neil, ahora Eris Hawk, aunque todavía se reía cada vez que veía el nombre en su pasaporte, llevaba un pañuelo de seda en la cabeza para protegerse del viento y una sonrisa que competía con el sol.—Es aquí —anunció Silas, frenando frente a una verja de hierro forjado oxidado que tenía más encanto que seguridad.La villa Il Riposo no era un hotel de cinco estrellas con botones y servicio de habitacion

  • LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL CEO: Juego de identidades.   Capítulo 73. Champán y salsa picante.

    El sol se había ocultado finalmente tras los rascacielos de Manhattan, dejando paso a un crepúsculo violeta que envolvía el jardín de la mansión Valerián. Pero la oscuridad no era bienvenida esa noche. En cuanto la luz natural se desvaneció, Lyanna dio una señal y cientos de bombillas cálidas, colgadas como luciérnagas entre las ramas de los robles y los sauces, se encendieron a la vez, creando un techo de estrellas artificiales bajo el cual la fiesta cobró vida.No había mesas redondas asignadas con números rígidos. No había centros de mesa que impidieran ver la cara del comensal de enfrente. En su lugar, había mesas altas de cóctel dispersas por el césped, mantas de picnic bohemias extendidas cerca de la fuente para los más relajados y un flujo constante de gente moviéndose libremente entre la barra de bar atendida por barman de etiqueta y el camión de "Tacos El Rey".El contraste era visualmente fascinante y perfectamente "Ellos". En una mano, los invitados sostenían copas de cri

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status