Home / Hombre lobo / LAZO ROTO: La calma de dos Alfas / Capítulo 14: Ecos del pasado

Share

Capítulo 14: Ecos del pasado

last update publish date: 2026-07-28 02:18:38

​Los días posteriores de la visita a la abuela trajeron un cambio sutil, pero palpable, en la rutina en los alfas y en la montaña. Aiden y Silas comenzaron a frecuentar la cocina, no con la actitud autoritaria de los líderes que vigilan a una prisionera, sino con una cercanía protectora que descolocaba a Maia. Aiden solía aparecer al amanecer, dejando leña fresca cerca del fogón en un silencio respetuoso, mientras que Silas aprovechaba cualquier oportunidad para entablar conversaciones ligera
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    capítulo 35: El antiguo Alfa Estefan

    La tranquilidad de la residencia se rompió cuando un guardia entró apresuradamente en la sala donde Maia se encontraba con Aiden y Silas. Su expresión era seria, y antes de hablar dirigió una mirada inquieta hacia los dos gemelos. —Alfa, hay alguien que exige hablar con usted. Dice que se trata de un asunto relacionado con una omega bajo su protección. Aiden dejó el documento que estaba leyendo sobre la mesa. —¿Quién es? El guardia vaciló un instante antes de responder. —Dice ser El alfa Estefan del imperio crital de la ciudad. El nombre que pronunció después hizo que Maia se quedara completamente inmóvil. Por un momento, el ruido de la habitación pareció desaparecer. Su respiración se volvió irregular y sus dedos se cerraron alrededor de la tela de su ropa, mientras un recuerdo que había intentado mantener enterrado comenzaba a abrirse paso en su mente. Un rostro, una voz cargada de desprecio y la certeza de que, para aquel hombre, ella nunca había sido alguien a quien valiera

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    capítulo 34 : una carta misteriosa

    Maia apenas había conseguido dormir aquella noche. Cada vez que cerraba los ojos, regresaba a la montaña y escuchaba la voz de su madre llamándola desde el otro lado de la puerta. Sin embargo, ahora había otra imagen que se repetía en su mente: Aiden y Silas de pie a su lado, tan distintos en sus maneras de actuar, pero unidos por una conexión que parecía extenderse también hacia ella. No sabía si la explicación de la curandera era suficiente para comprender lo que estaba sintiendo, aunque había una certeza que no podía ignorar: cuando estaba cerca de los gemelos, su loba se tranquilizaba y aquella sensación de estar incompleta parecía disminuir. A la mañana siguiente, Maia encontró a Aiden en el jardín, sentado junto a uno de los árboles que rodeaban la residencia. Él levantó la mirada cuando la vio acercarse y le hizo un gesto para que se sentara a su lado. —¿Pudiste descansar? —preguntó. —Un poco, Aunque creo que tengo demasiadas cosas en la cabeza para dormir bien. Aiden d

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    capítulo 33: Tres Destinos

    El regreso a la residencia fue más silencioso de lo que Maia esperaba. Aunque había conseguido alejarse de la puerta de piedra, una parte de ella parecía haberse quedado en aquella montaña, junto a la voz que la había llamado desde el otro lado. No podía dejar de pensar en su madre, en la llave que necesitaban para abrir la entrada y en la extraña sensación que había experimentado cuando tocó los símbolos. Sin embargo, había algo más que la inquietaba: desde que habían abandonado el bosque, podía sentir a Aiden y Silas de una manera diferente, como si la distancia entre ellos se hubiera reducido hasta volverse casi inexistente. Cuando Aiden le ofreció su mano para ayudarla a subir los escalones de la residencia, Maia aceptó sin pensarlo. El contacto fue breve, pero una sensación cálida se extendió por su pecho, acompañada de una tranquilidad que no había sentido desde que sus recuerdos comenzaron a despertar. Lo extraño fue que, cuando Silas se acercó para preguntarle si se encontrab

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    capítulo 32: verdades ocultas

    El silencio de la montaña parecía haberse vuelto más profundo después de que Maia escuchara aquella voz. Permanecía frente a la antigua puerta de piedra, con una mano apoyada contra su pecho y los ojos fijos en los símbolos que habían brillado unos segundos antes. No sabía cómo explicarlo, pero aquella voz había despertado algo dentro de ella, un recuerdo que no conseguía alcanzar y que, al mismo tiempo, le provocaba una tristeza que no podía comprender. —Maia, tenemos que regresar —dijo Aiden, acercándose con cautela —No sabemos qué hay detrás de esa puerta ni qué podría ocurrirte si intentas abrirla. Ella negó lentamente con la cabeza, sin apartar la mirada de la piedra. —La escuché Aiden. Era ella, estoy segura. No sé cómo puedo recordarla si apenas tengo recuerdos de mi infancia, pero era la voz de mi madre. Silas observó los símbolos grabados en la entrada y después miró a su hermano. Había algo extraño en aquel lugar, una sensación que no podía atribuir únicamente a la magia

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    Capítulo 31: Los Alfas protectores

    La mañana transcurrió con una tranquilidad poco habitual en la residencia, aunque Maia sabía que aquella calma no duraría demasiado. Después de lo ocurrido la noche anterior, la curandera le había recomendado descansar y evitar cualquier situación que pudiera alterar nuevamente a su loba, pero había algo que no conseguía quitarse de la cabeza: la puerta de piedra.Cada vez que cerraba los ojos, la imagen regresaba con mayor claridad. Podía distinguir los árboles que rodeaban el lugar, la nieve cubriendo el suelo y aquella silueta femenina que parecía esperarla al otro lado. No sabía si se trataba de un recuerdo verdadero o de una visión creada por su loba, pero necesitaba descubrirlo.Cuando Aiden y Silas entraron en su habitación, la encontraron sentada junto a la ventana, con la mirada perdida en la montaña.—Antes de que digas algo, quiero que sepas que me encuentro bien —dijo Maia, anticipándose a cualquier pregunta.Silas arqueó una ceja.—Todavía no hemos dicho nada.—Pero estab

  • LAZO ROTO: La calma de dos Alfas    capítulo 30: La heredera esta Despertando

    La mañana llegó lentamente a la residencia. Después de una noche que había parecido interminable, finalmente todo había vuelto a la calma. Maia continuaba descansando en su habitación, mientras la curandera había insistido en que nadie la molestara durante varias horas. Aiden y Silas tampoco habían dormido, pero ahora cada uno se encontrban en sus respectivos cuartos. Después de haber permanecido junto a Maia durante tanto tiempo, ambos se encontraban agotados. Habían conseguido estabilizarla, pero la curandera había sido clara: todavía debían observarla durante los próximos días. La noticia no tardó en recorrer la residencia. No todos conocían los detalles de lo ocurrido, pero sí sabían que los dos alfas habían permanecido durante horas junto a una omega que había llegado a la manada completamente debilitada. Y las conversaciones comenzaron. En uno de los corredores, dos omegas hablaban en voz baja. —¿Es verdad que estuvieron toda la noche con ella? —Eso dicen, y yo pude ver

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status