Share

Capítulo 044

Author: Agatha
last update publish date: 2026-10-26 09:43:14

Capítulo 044

La paciencia del Don

Vicenzo no insistió. Sabía perfectamente que cualquier palabra pronunciada bajo el peso de la culpa sonaría a lástima para su esposa.

En lugar de alargar la discusión, se alejó varios pasos de ella, la miró en silencio durante unos segundos eternos y salió de la suite sin armar escándalos que empeoraran su situación.

A la mañana siguiente, el ritmo de la villa cambió drásticamente.

Cuando Gael entró al centro de mando a primera hora con la carpeta de informes
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 047

    Capítulo 047Carretera sangrienta.Los días en la casa de los acantilados habían sido un paréntesis de paz que ninguno de los dos sabía que necesitaba.Las camionetas blindadas avanzaban por las carreteras costeras de regreso a la villa.En la parte trasera, abrazados, se encontraban los esposos. Asia tenía la cabeza recostada en el hombro de Vicenzo, jugueteando con los dedos de él, mientras Vicenzo le acariciaba la oreja con el pulgar.—Si fuéramos una pareja normal, estaríamos pensando en comprarnos una casa en el campo —murmuró ella con los ojos cerrados.—Si fuéramos normales, estaríamos bebiendo vino en la Toscana —contestó él—. Pero si quieres, podemos mirar casas de campo.—¿De verdad? —preguntó Asia emocionada, aferrándose con más fuerza al torso de su esposo.—Mi amor, te compraré las estrellas si eso te hace feliz.Vicenzo le tomó la barbilla con delicadeza y plantó un beso tierno en su frente.—Te amo, piccola.Un destello metálico cruzó el parabrisas a toda velocidad.El

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 046

    Capítulo 046La sombra del Diablo.El trayecto hacia la costa de la Campania se realizó entre diez camionetas blindadas y lanchas patrullando por el mar.La casa de la playa era una mansión imponente de color blanco sobre los acantilados, con el sonido de las olas rompiendo abajo.En el perímetro exterior, escondidos estratégicamente entre las rocas, los hombres de Gael establecieron el cerco de protección del Don y su esposa.Asia observaba desde la terraza la belleza del paisaje en absoluto silencio; solo se escuchaba el murmullo de las olas rompiendo contra el acantilado.—¿Te gusta?Los brazos de Vicenzo la rodearon por la espalda, acariciando su cintura mientras besaba su cuello.—Es hermoso… —admitió Asia con un hilo de voz, contemplando la inmensidad del mar—. Parece un paraíso, muy distinto a nuestro mundo.—Lo es —repuso él, subiendo el beso hasta el lóbulo de la oreja, donde dio un leve mordisco—. Y por los próximos días será nuestro paraíso, un mundo donde solo existiremos

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 045

    Capítulo 045Luna de MielLa mirada de Vicenzo sobre la pantalla del teléfono estaba inyectada en sangre. Las venas de las sienes palpitaban violentamente mientras repasaba, una a una, las amenazas enviadas por Lorenzo durante los últimos tres meses.—Contéstame, Asia. ¿Cuánto tiempo tiene este malnacido acosándote?El teléfono le temblaba entre la mano, apretándolo con una rabia descomunal.—No te preocupes… son solo correos —respondió ella en un hilo de voz tembloroso, evitando su mirada—. Son solo textos en una pantalla. Por favor… solo quiero estar sola. Necesito dormir un rato.Vicenzo le hizo una seña a Gael para que saliera de la suite.Asia se lanzó sobre la enorme cama y se escondió bajo las sábanas. Encogiéndose en posición fetal, estalló en un llanto desgarrador cargado de miedo y culpa, sollozando mientras maldecía su propia existencia.—Mi amor… —dijo él con el corazón roto de ver a su esposa en esa posición—. Respira profundo —acariciando el cabello de su esposa con una

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 044

    Capítulo 044La paciencia del DonVicenzo no insistió. Sabía perfectamente que cualquier palabra pronunciada bajo el peso de la culpa sonaría a lástima para su esposa. En lugar de alargar la discusión, se alejó varios pasos de ella, la miró en silencio durante unos segundos eternos y salió de la suite sin armar escándalos que empeoraran su situación.A la mañana siguiente, el ritmo de la villa cambió drásticamente.Cuando Gael entró al centro de mando a primera hora con la carpeta de informes sobre el bloqueo marítimo de Sicilia, encontró la mesa del Don vacía. Vicenzo estaba de pie frente al ventanal con una taza de café en la mano, vistiendo una camisa de lino abierta en el cuello y sin la armadura que normalmente tenía de Don en combate.—Cancélame todas las reuniones presenciales de esta semana —ordenó Vicenzo sin girarse—. La cúpula de la red puede comunicarse contigo. Tú tomarás las decisiones de logística y firmarás los despachos del puerto.Gael frunció el ceño, sorprendido

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 043

    Capítulo 043Un golpe de hieloVicenzo retrocedió un par de pasos, abrumado por la realidad de ver a su esposa en esas condiciones. Se quedó de pie en medio de la suite principal, con la mirada fija en el suelo y los puños apretados a ambos lados del cuerpo. La culpa, fría e implacable, le oprimía el pecho con la fuerza de un disparo a quemaropa. Su orgullo de Don, esa coraza que había mantenido intacta durante tres largos meses para castigarla por sus palabras, se derrumbó en pedazos.Unos segundos después, el sonido del picaporte anunció la salida de Asia.Ella cruzó la puerta ajustándose la gabardina de terciopelo, intentando proyectar una postura erguida que le exigía un esfuerzo sobrehumano. Tenía el cabello recogido en un moño desenfadado y las mejillas pálidas.Al ver a Vicenzo parado en el centro de la estancia, mirándola con una intensidad desgarradora, Asia frunció levemente el ceño. Adoptó un tono de voz deliberadamente casual, ligero, buscando a toda costa maquillar el m

  • La Amante Del Mafioso Escorpion   Capítulo 042

    Capítulo 042El espejoTres meses habían transcurrido desde la noche de la acalorada discusión con su esposo.Asia apenas comía. Una manzana por la mañana, un par de bocados de ensalada al almuerzo que solo mareaba con el tenedor para disimular ante la servidumbre y evitar que alguien hiciera preguntas incómodas. La comida le sabía amarga. Su cuerpo, sometido a un estrés continuo durante el último año, comenzó a facturarle cada golpe, cada susto y cada lágrima derramada.A ese tormento silencioso se sumaban los fantasmas que la acechaban desde la pantalla de su teléfono. Había recibido correos electrónicos anónimos desde direcciones encriptadas. No necesitaba una firma ni una confirmación para saber de quién venían: era Lorenzo desde las colinas de Sicilia.El primero era una sentencia directa, fría y despiadada: «La próxima vez que te tenga de frente, no habrá catedrales, ni señuelos, ni guardias de Nápoles que te salven. Te voy a matar con mis propias manos».El segundo, recibido d

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status