Share

Capítulo 6

Author: Denisetkm
last update publish date: 2021-09-24 09:37:46

*—Callen:

Las cosas no estaban marchando bien.

Su vida era un interminable caos, su tienda era un desastre y sus finanzas eran otro dilema.

La vista de Callen Townsend se movió hacia la pequeña pantalla del computador en el que trabajaba. Pese a que su negocio consiste en una tienda de ropa de segunda mano, trataba de llevar sus movimientos en orden. En el monitor podía verse el archivo en el cual estaba calculando sus cuentas: el presupuesto de este mes para su negocio estaba a mitad y los números estaban en rojos. Dudaba que pudieran aguantar otro mes.

 Las ventas estaban duras y el lugar donde estaba ubicada la pequeña tienda no ayudaba. En los últimos dos años, la había mudado más de cuatro veces buscando el lugar perfecto, pero cada mudanza era un costo que no podía permitírselo y cada lugar donde caía, era incluso peor que el anterior. Siendo sinceros, esta ubicación les ganaba a todos los anteriores.

¿Qué había estado pensando al mudarse allí? Por donde quiera que veía, este no era el lugar correcto, pero la primera vez que se acercó al barrio, el agente inmobiliario le había vendido un mundo y las veces que fue, las calles y los alrededores se vieron decentes. Después de hacer el papeleo y mudar la tienda por esos lares, todo dejó de brillar. El edificio donde estuvo la tienda hace tres meses, a dos bloques de donde estaba ahora, se había vuelto una m****a al final de la primera semana luego de su mudanza. Un torrente había azotado la ciudad y su pobre mercancía pagó las consecuencias.

Callen tuvo que tomar otro préstamo rápidamente y resolver el problema. Había encontrado este edificio donde estaba la tienda ahora y no estaba tan mal como el anterior, pero el problema radicaba en que el área no era el adecuado. Si tan solo tuviera los ingresos necesarios para mudar la tienda, volvería al cubículo dentro del centro comercial donde estuvo una vez, pero ese sueño lo veía lejos.

Lo más probable a suceder era cerrar la tienda.

Por suerte, ya no tenía tantos empleados como antes, ya que los mismos habían renunciado. Ahora solo quedaba Anabelle, quien era una jovencita que le gustaba ayudar y se había quedado a su lado en sus malos momentos. Recientemente había contratado una chica en tiempo parcial, quien era amiga de sus hermanos menores, pero sentía que esta chica no duraría mucho en aquel lugar.

Todo podría arreglarse con tal solo mover la tienda a otra ubicación. No debería perder la ilusión. Este era el sueño de su fallecida madre y debería seguir regando el árbol que su madre plantó con tanta fe, pero era muy difícil.

Desde que su madre falleció hace ocho años, estaba batallando con la tienda. Al perder a su madre, el seguro no cubrió todos los gastos, por lo tuvieron que recortar algunos gastos para pagar lo que faltaba. Uno de estos gastos ha sido el más significativo: mover la tienda del centro comercial donde había estado desde que fue creada. Aunque la renta era cara y no se ajustaba al presupuesto, irse quizás fue la peor decisión: todos reconocían su negocio, los clientes eran fijos y la visitaban con regularidad. La clientela con cada mudanza fue bajando hasta que solo quedaban pocos clientes fieles.

Callen soltó un suspiro y se enfocó en admirar la foto familiar en su escritorio. Fue tomada hace nueve años, cuando aún su madre vivía y cuando todo estaba bien. En ella: estaba su madre, su padre, sus hermanos menores -que en ese entonces solo tenían seis años casi siete- y ella, quien tenía diecinueve. Todos se veían tan feliz. Era una pena que el año siguiente todo se fue por la borda.

La muerte de su madre los marcó a todos y la familia no volvió a ser la misma.

Su padre no solo perdió a su amada esposa, también se le esfumó la razón, convirtiéndose en un alcohólico y gastó los ingresos en este vicio. No los había maltratado, afortunadamente, pero sus actitudes hicieron que ninguno de sus hijos se sintiera seguro. Al final, los abandonó y los dejó con varias deudas.

Callen, con tan solo veinte años, tuvo más responsabilidades de las que alguna vez pudo imaginar: recoger los pedazos de su familia; tener el rol de madre para sus hermanos; ser la figura que mantenía el hogar donde vivían. Mientras lo daba todo para terminar rápidamente su carrera administrativa, trabajó durante las horas libres que tenía al día.

Viendo en retrospectiva, Callen se sorprendía de cómo pudo graduarse, conseguir la experiencia necesaria para llevar la tienda sola y estar todavía a flote, aunque estuviera arañando todo a su paso. Había pasado muchos malos ratos, tantos momentos en donde casi tiró la toalla, pero quería creer que aún podía salir adelante; sentía que podía dar para algo más que sobrevivir. Ahora tenía que tratar de buscar un lugar mejor para mudar la tienda, pero eso significaba tomar otro préstamo para hacerlo. Tenía que evaluar más sus ofertas.

Sacudió la cabeza para retirar esos pensamientos, tenía que ponerse positiva. Iba a levantar la tienda y ya no iba a lamentarse más.

Asintió efusivamente y se dispuso a trabajar. Buscaría en las páginas amarillas agentes inmobiliarios para ver si podía encontrar un buen lugar para mudar la tienda. De paso, buscaría opciones para tomar un préstamo en donde no miraran sus viejas cuentas y pudieran facilitárselo sin tantos requisitos. Necesitaba el dinero.

Estaba investigando en internet cuando tocaron la puerta de su oficina, la cual estaba detrás de la tienda. Callen alzó la mirada y le dijo a la persona que pasara. Anabelle, con sus largos rizos del color de la zanahoria y su hermosa cara llena de pecas, entró en su oficina.

—Te busca un hombre —le informó la chica sin introducción o tan siquiera gentileza.

Callen arqueó las cejas, rápidamente hizo girar su silla y miró hacia el monitor donde estaban mostrándose los videos en vivo de las cámaras de la tienda. Lo buscó con la mirada y lo encontró en los estantes de la ropa masculina. Este estaba de espaldas a la cámara y no podía verle la cara bien, pero lo que si podía ver era que estaba vestido muy formal con un traje que se veía azul oscuro. 

¿Acaso era un cobrador? Se giró hacia Anabelle, estaba claramente asustada.

—Es el padre de Chloe —le informó la pelirroja, creyendo que este dato podría calmar a su jefa, pero solo logró confundirla.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • La Dueña del Millonario   Epilogo (5) — Final

    *—Sebastián:Como ya era muy tarde en la noche para cuando la velada terminó, sus padres ofrecieron su casa como hotel para todos. Sin embargo, eran demasiados, por lo cual, tanto la familia de Lucas como la de Henry se retiraron, en cambio, Sebastián, Callen y los chicos se quedaron.Chloe tenía una habitación para ella en la casa de sus abuelos y la misma la compartió con Kamille mientras que Sebastián, Callen y Kellan tomaron las viejas habitaciones de sus hermanos mayores las cuales habian sido arregladas para invitados.Sebastián decidió tomar una ducha para refrescarse y cuando volvió a la habitación que compartía con Callen, está ya yacía en la cama dentro de las sabanas. Se acercó en silencio para verla dormitar. Ahora que no tenía maquillaje, se veía tan hermosa y joven. El maquillaje le sentaba bien, si, pero Sebastián amaba que tuviera su rostro natural.Extendió una mano para acariciar sus rosáceas mejillas, pero en ese momento los ojos verdes de su amada se abrieron y una

  • La Dueña del Millonario   Epilogo (4)

    *—Sebastián:El trayecto a casa de sus padres fue tranquilo y sin contratiempos. Llegaron junto a los demás. Sebastián ayudó a Callen a bajar del vehículo, pues aún se veía cansada y esos tacones que llevaba ese día no ayudaba a que la ansiedad de Sebastián se calmara. Si fuera por el la tomaría en brazos y la llevaría como una princesa hacia dentro, pero Callen no lo permitiría.Con sus manos entrelazadas caminaron hacia la entrada de lugar y fueron sorprendidos por una algarabía hecha por sus padres, sus hermanos, las esposas e hijos de estos, también estaba el personal de la casa y Sebastián vio a Joseph detrás por igual.—¡Al fin los tengo en casa! —exclamó su madre sentada en una silla de rueda. Su padre era tan extremista que no quería que su esposa anduviera con muletas o con una bota caminando, así que le había conseguido una silla de ruedas para que su madre se moviera. Que conste, su madre odiaba eso, pero no tenía más remedio que seguir los mandatos de su intenso esposo par

  • La Dueña del Millonario   Epilogo (3)

    *—Sebastián:Cuando salió de regreso a la tienda, notó que se habían retirado ya los demás y que solo quedaban el grupo familiar de siempre. Esto era bueno, así podían retirarse con más tiempo de antelación.Natasha los reunió para que hicieran otro brindis antes de partir a casa de sus padres. El bartender comenzó a repartir copas entre ellos, incluso los menores tomaron de estas. Sebastián iba a dejarlo pasar porque era una celebración y como adulto iba a permitirlo esa noche. Sebastián tomó una copa de champaña de la bandeja del bartender y se la extendió a Callen para luego tomar una copa para sí mismo en el momento que vio que Natasha le quitaba a Callen la misma copa que Sebastián le había dado para intercambiársela por otra.¿Qué coño?Iba a cuestionar esto, pero luego recordó que Callen hacia tomado un analgésico y ya no podía beber. Debía de ser más cuidadoso con ella.—¡Vamos a brindar! —exclamó Natasha cuando todos tuvieron sus copas en sus manos.Klaus levantó la mano.—¿

  • La Dueña del Millonario   Epilogo (2)

    *—Sebastián:Lentamente se volvió para toparse con un hombre alto quien antes se le había parecido un oso, solo que este día estaba bien vestido con una elegante camisa y no parecía el granjero que era. Era ese hombre que creyó una vez que era su rival y solo había sido un gran amigo para su amada. Sebastián sonrió con una sonrisa cálida y Nathaniel le respondió con otra.—Hola —lo saludó Nathaniel.—Hola —le devolvió Sebastián el saludo.Nathaniel asintió y le hizo señas al bartender que deseaba lo mismo que Sebastián. luego de recibir sus tragos, se movieron hacía unos pequeños sofás que estaban colocados en toda la tienda para que algunos invitados se sentaran.Sebastián le dio un largo trago a su bebida y luego observó a Nathaniel en silencio. Nunca habían hablado de frente desde que Callen entro en su vida, ni siquiera en la ceremonia de su boda. Era un poco incómodo.—Nunca nos habíamos acercado para hablar —escuchó que decía Nathaniel como si hubiera estado leyendo sus pensamie

  • La Dueña del Millonario   Epilogo (1)

    *—Sebastián:Si allá cuando estuvo entre su veintena, alguien le dijera que estaría en una mejor posición en el futuro, casado con una gran mujer y que tendría una hermosa familia, no le creería, pues la vida que estaba llevando en estos momentos parecía de ensueño, muy diferente a lo vivido en ese entonces.Estaba tan feliz que no podía dejar de sonreír y cada día se levantaba como si estuviera en la novena nube. Estar con la mujer que amaba y sus hijos era una bendición, y si, contaba a Kamille y a Kellan como sus hijos al igual que a Chloe, si no fuera por Klaus, Sebastián los adoptaría, pero a lo que se refería, es que nunca pensó que, después de todo lo que paso, llegaría el día en el que estuviera regocijándose de la alegría que sentía por estar con su nueva familia.No tan solo eso, tampoco se imaginó que estaría ahora atado, con gusto, a una gran mujer. Callen era una persona tan maravillosa que las palabras le quedaban pequeñas para definirla. Era tan fantástica, tan bella po

  • La Dueña del Millonario   Capítulo 152 — Final

    *—Callen:Se sentía como si estuviera en un sueño. Tanta felicidad no debía de ser real. Se sentía tan amada y querida. Estaba sobre la novena nube y quería quedarse allí para siempre. Quería estar en la cama con Sebastián toda la noche y nunca dejar sus brazos, pero eso no podía ser posible. Ambos tenían vidas y responsabilidades.Una risita divertida salió de su ser mientras veía hacia la noche iluminada por la luna nueva en el cielo. En el pasado, aunque pensaba en encontrar su persona especial, no pensó en la intimidad con esta, pero ahora con Sebastián, no dejaba de pensar en lo delicioso que se sentía estar entre sus brazos. Todo su cuerpo palpitaba de placer y deseaba tener más, a pesar que este estaba quejándose por ello.Era una adicta a Sebastián.Sintió unos fuertes brazos rodearle la cintura y como un cuerpo masculino se apretaba contra el suyo.—¿Qué haces? —preguntó Sebastián abrazándola por detrás mientras apoyaba su barbilla sobre la coronilla de la cabeza de Callen.—

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status