Share

Capítulo 40 El baile

last update publish date: 2026-08-01 01:17:14

Más tarde, durante la recepción, Helena y Máximo vieron a Santiago e Isabel bailar su primer baile como esposos. Era una canción lenta y romántica, y los recién casados se movían con la gracia de dos personas que se aman profundamente, con la mirada fija en la del otro.

—¿Te acuerdas de nuestro primer baile? —preguntó Helena, apoyando su cabeza en el hombro de Máximo mientras los observaban.

—El día de la boda —respondió él, con una sonrisa nostálgica. —Tenías tanto miedo de pisarme.

—Y tú me d
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Epílogo: El amor que eligió quedarse

    Helena cerró la puerta de su casa y se apoyó contra ella, sintiendo el peso de los años y la ligereza de una vida bien vivida. Afuera, el sol se ponía sobre el jardín que había plantado con sus propias manos, el mismo jardín donde había visto crecer a su hijo, donde había compartido tantas risas con Máximo, donde había encontrado la paz que siempre había buscado.Treinta años habían pasado desde aquel día en el parque, treinta años desde que decidió darle una segunda oportunidad al hombre que le había roto el corazón. Y ahora, al mirar atrás, no podía imaginar su vida sin él.El amor entre Helena y Máximo no había sido fácil. No había sido un camino de rosas ni un cuento de hadas. Había sido un camino de espinas, de lágrimas, de peleas y de silencios que pesaban más que las palabras. Había sido una montaña rusa de emociones que los había llevado al borde del abismo y los había devuelto a la vida.Helena recordaba aquellos días oscuros, cuando era la esposa invisible, la mujer que se d

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Capítulo 42 La promesa final

    La noche terminó, y Helena y Máximo regresaron a su casa. Era la misma casa donde habían criado a Santiago, donde habían plantado el jardín que ahora estaba lleno de rosas, donde habían construido su vida juntos. Cada rincón de esa casa guardaba un recuerdo, una historia, un pedazo de su amor.—¿Te acuerdas de la primera vez que vinimos aquí? —preguntó Helena, mientras se sentaban en el porche, mirando el jardín iluminado por la luna.—Sí —respondió Máximo. —Tenías tanto miedo de que no funcionara. De que todo fuera un error, de que volviéramos a cometer los mismos errores.—Pero funcionó —dijo Helena, sonriendo. —Funcionó mejor de lo que nunca imaginé. Y aquí estamos, después de todo.Máximo tomó su mano y la apretó, sintiendo que el amor que sentía por ella era más fuerte que nunca.—Gracias, Helena. Por todo. Por cada momento, por cada lágrima, por cada sonrisa. Por no rendirte.—Gracias a ti, Máximo. Por ser el hombre que siempre supe que podías ser. Por luchar por nosotros cuando

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Capítulo 41 La conversación con Santiago

    Después del discurso, Helena y Máximo se acercaron a Santiago, que estaba hablando con algunos amigos. Ver a su hijo, tan feliz, tan lleno de vida, era una de las mayores alegrías de sus vidas.—Hijo, ¿puedo hablar contigo un momento? —preguntó Máximo, poniendo una mano en el hombro de Santiago.—Claro, papá —respondió Santiago, separándose de sus amigos.Se sentaron en una mesa apartada, y Máximo tomó la mano de su hijo.—Santiago, quiero decirte algo. Algo que quizás ya sabes, pero que necesito decirte en voz alta.—Dime, papá —respondió Santiago, con curiosidad.—Hace treinta años, yo estaba a punto de perder a tu madre. Fui un idiota, un hombre que no sabía lo que tenía hasta que casi lo perdió. Pero ella me dio una segunda oportunidad. Y esa oportunidad cambió mi vida.Santiago asintió, con los ojos brillantes.—Lo sé, papá. Mamá me ha contado la historia muchas veces.—Entonces sabes que no fue fácil. Que hubo momentos en los que todo parecía perdido. Pero nunca me rendí. Y ella

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Capítulo 40 El baile

    Más tarde, durante la recepción, Helena y Máximo vieron a Santiago e Isabel bailar su primer baile como esposos. Era una canción lenta y romántica, y los recién casados se movían con la gracia de dos personas que se aman profundamente, con la mirada fija en la del otro.—¿Te acuerdas de nuestro primer baile? —preguntó Helena, apoyando su cabeza en el hombro de Máximo mientras los observaban.—El día de la boda —respondió él, con una sonrisa nostálgica. —Tenías tanto miedo de pisarme.—Y tú me decías que no importaba, que solo querías estar cerca de mí.—Y era verdad. —Máximo la besó en la frente. —Siempre ha sido verdad. Desde el primer momento en que te vi en aquella biblioteca de la universidad.—¿Y qué te parece si bailamos nosotros también? —preguntó Helena, levantándose y extendiendo su mano. —Solo nosotros dos.Máximo sonrió y tomó su mano, sintiendo que la emoción lo invadía.—Siempre he querido bailar contigo. Desde el primer día que te vi, supe que quería pasar el resto de mi

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Capítulo 39 La reflexión en el jardín

    Helena sintió que su corazón se llenaba de amor. Recordó el día en que Máximo había hecho esa misma promesa, y cómo había sido puesta a prueba una y otra vez. Recordó las noches de llanto, las discusiones, el momento en que casi se rindió. Pero también recordó el día en que él había cambiado, cuando había elegido ser el hombre que ella necesitaba. Y ahora, ver a su hijo hacer la misma promesa, sabiendo que él había aprendido de su padre, era más de lo que jamás había imaginado.Máximo, como si le hubiera leído el pensamiento, se inclinó hacia ella y susurró, con una voz que solo ella podía escuchar:—¿Sabes? Cuando hice esos votos, no sabía lo que significaban. No sabía lo que era amar de verdad. Para mí, eran solo palabras, una formalidad que había que cumplir. Pero tú me enseñaste. Me enseñaste que un voto es más que una promesa, es un compromiso que se renueva cada día.Helena lo miró, y en sus ojos había una ternura infinita.—Tú también me enseñaste, Máximo. Me enseñaste que las

  • La Esposa Rebelde - La Reconquista del Ex Marido   Capítulo 38 El camino hacia el altar

    La iglesia era una construcción antigua y hermosa, con paredes de piedra que habían resistido el paso de los siglos y vitrales que proyectaban luces de colores sobre el suelo de mármol. Cada vitral contaba una historia, y Helena recordaba haberlos admirado cuando era niña, cuando su madre la llevaba a misa los domingos. Ahora, esos mismos vitrales iluminaban el día más feliz de su hijo.Santiago, ahora un hombre de veinticinco años, estaba de pie frente al altar, con el traje negro impecable que le había comprado para la ocasión y el cabello oscuro peinado hacia atrás, como su padre solía hacer en su juventud. Tenía la sonrisa nerviosa de quien está a punto de dar el paso más importante de su vida, y sus manos se movían inquietas mientras esperaba a su novia.Helena y Máximo llegaron justo a tiempo, después de haberse detenido brevemente en la entrada para admirar la belleza del lugar. Se sentaron en la primera fila, junto a Jimena, que ahora tenía ochenta y cinco años, con el cabello

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status