Se connecterAllison soltó una risa fría. —¿Así que dices que Jareth ayudó a Archer en vez de ayudarme a mí?Ronan respondió con tono despreocupado. —Lo entiendo. Quieres seguir viviendo cómodamente con Jareth. Dependés de él, ¿no? Está bien, quizá ayudó a Archer a salirse con la suya, pero eso no significa que no vaya a ayudarte también. Hasta podría mover algunos hilos para reducir la condena de tu hermano. Deberías estar agradecida.—¿Por qué no hacemos como si esta noche nunca hubiera pasado? Yo nunca te dije que fue Archer y tú puedes seguir fingiendo que no sabes nada. Vuelve a casa y sigue jugando a ser la pareja enamorada de Jareth. Tu hermano puede pasar unos años en prisión. Es un precio pequeño si a cambio puedes vivir cómodamente el resto de tu vida.Allison no reaccionó. Lo miró con calma y dijo, —Sé lo que intentas hacer. Estás desesperado por ponerme en contra de Jareth, pero olvidaste algo importante.—Sherrie estaba embarazada. Eso significa que había otro hombre en su vida, ademá
Ronan intentó agarrar el tubo de acero para tirar de Allison, hacerla caer en la zanja y estrangularla allí mismo.Vamos a ver quién manda de verdad. Jareth no está aquí. ¿Quién demonios se cree que es?Pero antes de que sus dedos alcanzaran el tubo, este cortó el aire y le golpeó la sien con un crujido estremecedor.A Ronan se le oscureció la vista y cayó de nuevo al fondo de la zanja.Tardó más de diez segundos en recuperarse. Apretando los dientes, se sujetó la cabeza e intentó levantarse despacio.Pero, en cuanto alzó la cabeza, el mismo tubo de acero volvió a presionarle el cráneo.Ronan no pudo decir una palabra. Estaba pálido y apretaba los dientes hasta que le dolía la mandíbula. Aunque estaba furioso, no se movió mientras el tubo le presionaba la cabeza. Entendía perfectamente la advertencia de Allison. Si hacía el menor movimiento, volvería a golpearlo.El tubo de acero pesaba lo suficiente como para causar daños graves. Un mal golpe podía matar a alguien. Ronan era violento
Allison volvió a mirar a Nigel y habló con un tono ligeramente burlón. —Toby ya era el principal sospechoso. Así que, cuando Sherrie intentó decir un nombre antes de morir, todos esperábamos oír «Toby». Si de verdad hubiera dicho ese nombre, aunque fuera con una voz débil, lo habrías reconocido. Pero dijiste que no pudiste entenderlo en absoluto. Eso significa que el nombre que dijo no se parecía en nada a Toby. Ni siquiera una sílaba.Peggy se volvió hacia Nigel, sorprendida. Él seguía frunciendo el ceño, pero no negó lo que Allison había dicho.Zoey observaba desde un lado, claramente entretenida con el drama que se desarrollaba delante de ella.Allison se levantó. —Ahora que sé que mi hermano no fue quien lo hizo, por fin puedo dejar de preocuparme.Luego los miró con burla. —La familia Rogers ya se está desmoronando.—Y sin mi hermano en casa, estoy segura de que todos han estado durmiendo mucho mejor últimamente.La risa fría de Allison resonó de pronto en la habitación antes de
Peggy tiró la pala a un lado y replicó,—¿Por qué debería hacerlo? ¡Soy la señora de esta casa! ¡La mitad de esta propiedad me pertenece!Continuó, —¿Qué piensas hacer? ¿Convertir esta habitación en un altar? ¿Dejar sus cenizas aquí para siempre? Pues no voy a permitirlo. ¡Si dejas esa urna aquí, la tiraré yo misma!Nigel estaba furioso. —Tú…Peggy lo interrumpió antes de que pudiera terminar. —¡Ya he aguantado suficiente! La boda será dentro de tres días y no esperaré ni uno más. De lo contrario, te arruinaré. ¡Haré que toda tu familia aparezca en la prensa sensacionalista!Nigel levantó la mano, pero Peggy se limitó a sonreír con burla y alzó el teléfono. Ya estaba llamando a la prensa. Lo miró como si lo desafiara a golpearla.Nigel bajó lentamente la mano mientras su rostro se ensombrecía.Peggy sonrió, satisfecha. —¿No me quieres en tu habitación? Está bien. Entonces esta será mía.Añadió, —Los vivos tienen su lugar y los muertos también. Si no llevas sus cenizas adonde deben esta
Nigel y Ruth vacilaron. Había algo en la expresión de Ronan que los incomodaba. No parecía alguien que hubiera venido a guardar luto, y ninguno de los dos quería entregarle la urna de Sherrie.—Señora Ruth, solo deje su retrato aquí —dijo Ronan—. Quiero rendirle homenaje.Ruth por fin se tranquilizó y dejó la fotografía a un lado. Ella y Nigel se apartaron, dejando bastante distancia entre ellos y Ronan.Ruth se secó las lágrimas y le susurró a Nigel, —¿Qué le pasó a Ronan? Ahora sí que da miedo.Nigel frunció el ceño, intentando escuchar lo que decía Ronan.Ronan hizo una leve reverencia y colocó un ramo frente al retrato de Sherrie.Una sonrisa burlona apareció en sus labios. —Siempre te gustó jugar, ¿verdad? Pensaba meterte en un juego de verdad. ¿Quién iba a imaginar que bastaría una sola jugada para matarte? Sherrie, todavía no había terminado contigo. Si crees que esto es injusto, vuelve como fantasma y búscame. Podemos seguir jugando. En vida no servías para nada, pero ¿ahora q
Ver su rostro y aquella sonrisa tan familiar hizo que Nigel se quedara inmóvil. Por un momento, sintió como si hubiera vuelto a los días en que Sherrie seguía viva, cuando le sonreía y siempre acudía a su lado si él tenía algún problema.Durante unos instantes, Nigel se dejó llevar por la calidez de aquel recuerdo. Pero los reporteros que lo rodeaban enseguida se amontonaron frente a la fotografía. Las cámaras no dejaban de disparar mientras todos se apresuraban a captarla.—Señor Nigel —preguntó uno de ellos—, en esta fotografía se lo ve muy íntimo con su hermana. ¿Cómo lo explica?Nigel volvió en sí, con el rostro ensombrecido por la rabia y el asco. Su hermana acababa de morir, ¿y esas personas ya estaban tergiversando las cosas y difundiendo rumores repugnantes en su funeral?—Sí, éramos muy cercanos —respondió Nigel con frialdad—. Soy su hermano y ella es mi hermana. Solo era un momento entre hermanos. Pasarle el brazo a alguien por los hombros no lo convierte de pronto en algo r







