Share

Capitulo. 86

Author: Belladonna
last update publish date: 2026-09-10 22:11:44

POV Victoria

El frío del suelo de concreto se me metía hasta los huesos, calándome la piel de gallina.

Tenía las manos atadas a la espalda con bridas de plástico que ya me habían abierto la carne en las muñecas, y el cuerpo entero temblaba, no solo por la baja temperatura de esa bodega maldita, sino por el shock de la violencia.

Me habían arrancado el vestido de novia a tirones, dejándome apenas en ropa interior, expuesta y vulnerable.

La seda blanca y los encajes que horas antes representaban
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • La Perversa Obsesión de Adán   90. Capitulo Final

    VictoriaTres meses después, la única ley en la cama era la de Adán.Estaba completamente desnuda bajo él, con el cuerpo arqueándose y temblando mientras sus labios y su lengua devoraban mi centro sin piedad. Sus manos grandes me sujetaban las caderas con una fuerza brutal, inmovilizándome contra el colchón para que no pudiera huir de la ola febril que me calcinaba por dentro.—Adán... —jadeé, ahogando un grito contra la almohada mientras me arrastraba directo hacia el borde del abismo, poseída por el fuego de saber que ya no quedaba rastro de ninguna sombra.Adán subió por mi cuerpo con una lentitud desesperada, con los ojos oscuros y febriles, hasta quedar suspendido sobre mí. Me agarró del mentón con fuerza y, rozando sus labios contra los míos con un hambre voraz, siseó contra mi boca:—Nunca me cansaré de tu sabor, maldita sea...Antes de que pudiera responder, se alzó y entró en mí de un solo golpe, con una fuerza salvaje y posesiva que me arrancó un grito ahogado.Su cuerpo se

  • La Perversa Obsesión de Adán   Capitulo. 89

    AdanSalí de la habitación de Victoria con los puños cerrados con tanta fuerza que las uñas se me clavaban en las palmas, sintiendo que la piel me quemaba.Cada paso por el pasillo del hospital era una estocada de pura rabia contenida. Rashell había estado ahí, riéndose en la cara de Victoria, vendiéndola como si fuera basura, mientras fingía demencia en las altas esferas corporales.Llegué al vehículo, saqué el teléfono y marqué directamente al jefe de seguridad de la compañía con los dedos temblando de furia. Contestaron al primer tono.—Habla Adán.—Señor, estamos revisando los reportes perimetrales y los accesos a... —comenzó a decir al otro lado de la línea.—Cierra la boca y escúchame —lo interrumpió con un tono de voz gélido, letal, que hizo que el silencio se apoderara de la llamada—. Quiero que vayas a la oficina de Rashell ahora mismo. Averigua todo sobre sus movimientos de los últimos días.—Señor, de hecho... justo íbamos a reportar eso —respondió el jefe de seguridad con

  • La Perversa Obsesión de Adán   Capitulo. 88

    (POV Adán)El piso de baldosas blancas del hospital me quemaba los pies, aunque apenas lo sentía.Estaba recostado contra la pared del pasillo frente a la Unidad de Cuidados Intensivos, con las manos apoyadas en las rodillas y la mirada perdida en la puerta doble de cristal tras la cual Victoria peleaba por mantenerse entera.Mi propia sangre manchaba la camisa, y tenía los nudillos destrozados, la mandíbula hinchada y el costado ardiendo con cada respiración profunda, pero nada de eso importaba.Una enfermera de urgencias se acercó con una bandeja llena de gasas, yodo y un analgésico, deteniéndose a mi lado con cautela.—Señor, por favor, déjeme limpiar esas heridas y revisar si tiene costillas fisuradas. Usted también está perdiendo sangre —dijo, intentando acercar el algodón a mi frente.La aparté de un manotazo seco, con un gruñido sordo que la hizo retroceder un paso.—No me toque. Estoy bien —escupí con la voz áspera, volviendo a clavar los ojos en el ventanal de la UCI.La enfe

  • La Perversa Obsesión de Adán   Capitulo. 87

    AdanEl eco de mis pasos resonó como un trueno dentro de la bodega abandonada.Apenas crucé el umbral de la nave principal, dos de los hombres de Julián emergieron de las sombras y se me fueron encima antes de que pudiera parpadear. Me derribaron contra el suelo de concreto con un golpe seco que me sacó el aire de los pulmones, pero no me detuve.—¡Sujétenlo, imbéciles! —la voz de Julián retumbó desde el fondo, cargada de una victoria enfermiza.Me agarraron a patadas y puñetazos, intentando inmovilizarme mientras la rabia me quemaba las entrañas.Con un rugido sordo, me sacudí con fuerza, me aferré de la chaqueta del tipo que intentaba retorcerme el brazo y le metí un cabezazo brutal en el tabique que lo hizo desplomarse. Me puse de pie de un salto, con los nudillos ensangrentados y la respiración hirviendo, listo para destrozar al segundo, pero la voz de Julián me congeló en seco.—Ya bájale a la fiereza, CEO —escupió Julián, saliendo de la penumbra con una sonrisa cínica, oliendo a

  • La Perversa Obsesión de Adán   Capitulo. 86

    POV VictoriaEl frío del suelo de concreto se me metía hasta los huesos, calándome la piel de gallina.Tenía las manos atadas a la espalda con bridas de plástico que ya me habían abierto la carne en las muñecas, y el cuerpo entero temblaba, no solo por la baja temperatura de esa bodega maldita, sino por el shock de la violencia.Me habían arrancado el vestido de novia a tirones, dejándome apenas en ropa interior, expuesta y vulnerable.La seda blanca y los encajes que horas antes representaban la cúspide de mi vida ahora yacían hechos jirones en algun lugar, pisoteados y manchados de barro y sangre.Sangre que, en su mayor parte, era el saldo de haberme negado a obedecer en silencio, de haberles mordido la mano a los hombres de Julián cuando intentaron tocarme por primera vez.Unas botas pesadas resonaron en el pasillo exterior. El cerrojo metálico crujió y la puerta se abrió de golpe.La luz tenue del exterior se filtró, revelando la figura de Julián. Entró despacio, con las manos en

  • La Perversa Obsesión de Adán   Capitulo. 85

    POV AdánEmma se había quedado dormida en mi pecho, con sus manecitas aferradas a la solapa de mi camisa, mientras la abuela de Victoria leía en el sillón contiguo. Todo en el hogar respiraba esa calma artificial que precede a la tormenta..El teléfono sobre la mesita auxiliar vibró con tanta fuerza que casi tiró la taza de café.Lo tomé de inmediato, esperando la voz de Victoria avisando que el vestido ya estaba listo o que se demoraría diez minutos más en el tráfico.—Habla Adán —solté con tono seco.—Señor, tenemos un problema grave en el atelier —la voz del jefe de seguridad sonaba áspera, teñida de una urgencia que me hizo ponerme de pie de inmediato, acomodando con cuidado a Emma en los brazos de la abuela, que levantó la vista alarmada—. La señora Victoria entró al probador privado hace más de cuarenta minutos. Carmen nos llamó desde la recepción porque la puerta seguía cerrada y nadie respondía.El aire se congeló en mis pulmones.—¿Qué demonios quieres decir con que no respond

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status