LOGINAngelina caminó unos pasos hacia su marido. Fijó la mirada en los penetrantes ojos de Axton. Durante unos instantes, el ambiente quedó en silencio cuando Angelina se detuvo justo frente a él.—Axton, ¿de verdad quieres separarte de mí? —preguntó ella en voz baja.—Sí. Ya no te amo, Angelina.Las palabras de Axton fueron como una lanza afilada que se le clavó directamente en el corazón. ¿Cómo podía aquel hombre decir algo así, cuando el amor que ella sentía por él era tan sincero?—Está bien, Axton. ¡Nos divorciaremos ahora mismo!El corazón de Angelina se hizo pedazos en un instante. Aunque había luchado con todas sus fuerzas por mantener su matrimonio con Axton, al final había decidido dejarlo ir.—¡La familia Almero no necesita a una mujer estéril como tú! —intervino Evelyn con brusquedad.—Mamá, no hables así. Pobre Angelina. Debe de estar sufriendo muchísimo. —Moreen sonrió con burla.En su interior, Moreen celebraba su victoria, satisfecha. Su plan había salido a la perfección. H
—¡Te lo ruego, no hagas ninguna locura! Devuélveme el cuerpo a la normalidad, Axton. Firmaré ese testamento.Angelina no tenía otra opción. Quería salvar al bebé que llevaba en su vientre. Necesitaba acudir al médico cuanto antes, pues el dolor era cada vez más intenso, hasta el punto de atravesarle el corazón.—¡Excelente, Angelina! Deberías haber hablado así desde ayer, y me habría ahorrado la molestia de torturarte. —Axton se alejó de ella. El frasco de medicina que había llevado consigo volvió a guardarlo en el bolsillo de su pantalón.Angelina lloró al imaginarse el rostro de Hana. Estaba decepcionada consigo misma por haber terminado eligiendo renunciar a toda la herencia.—Perdóname, Hana. No he cumplido mi promesa —se dijo en silencio.Poco después, Axton regresó a la habitación con una jeringa en la mano. Angelina comenzó a sentir pánico al ver la aguja. Su cuerpo se enfrió de inmediato.—Axton, ¿vas a matarme?—¡Cállate! Este líquido devolverá la funcionalidad a los músculos
Amey se quedó sin palabras mientras las lágrimas seguían deslizándose por sus mejillas. El ambiente frío de la habitación se había vuelto profundamente conmovedor. La tristeza de Amey era inmensa. No soportaba la idea de que la familia Almero tratara a Angelina con tanta crueldad.Amey llevaba muchos años trabajando como sirvienta en la residencia de los Almero, por lo que conocía bastante bien la historia de amor de su jefe. Sabía cuánto amaba Axton a Angelina. Antes de que Moreen apareciera para destruirlo todo, el hombre siempre había sido dulce, amable y cariñoso con Angelina.Ahora, Amey no podía comprender cómo Axton había llegado a tratar a Angelina con tanta crueldad y de una manera tan despiadada, como si fuera un animal doméstico.Aquel apuesto hombre, que antes estaba lleno de amor y ternura, se había convertido en un monstruo aterrador.—Amey...Aquella voz suave sacó a Amey de sus pensamientos. La joven se acercó aún más a la cama, se apresuró a secarse las mejillas húmed
Angelina siguió golpeando la puerta y gritando hasta que, finalmente, Axton la abrió con una expresión de sorpresa.El apuesto hombre, vestido con ropa formal, se había sentido molesto al escuchar los gritos de Angelina. En realidad, estaba a punto de marcharse a la oficina.Sin embargo, Axton se quedó atónito al encontrar a Angelina frente a la puerta de su despacho.Angelina había conseguido arrastrar su cuerpo hasta la puerta, recorriendo una distancia de quince metros. Axton apenas podía creerlo.¿Acaso alguien había ayudado a Angelina?Axton recorrió con la mirada los alrededores de la habitación. No encontró a nadie, excepto a su esposa, que estaba sentada en el suelo en un estado lamentable.—¡¿Por qué te empeñas tanto en armar escándalos, Angelina?! —Axton se plantó justo delante de ella.—Axton, ¿cómo has podido ser tan cruel como para paralizarme las dos piernas?—¡Es el castigo que merece una mujer desobediente!—Axton, ¿dónde está mi maleta? Quiero sacar los medicamentos q
Mientras tanto, Moreen rompió el silencio con una risa burlona. Justo cuando Angelina estaba a punto de revelar la verdad, Moreen hizo todo lo posible por desviar la atención de Evelyn y Axton hacia ella.—Angelina, ¿qué otra mentira piensas inventarte ahora, eh? Una mujer con el útero dañado no puede quedarse embarazada...Moreen volvió a soltar una risa forzada.—... ¡Mamá y Axton no son niños pequeños a los que puedas engañar tan fácilmente!—¡Deja de montar ese espectáculo, Moreen! —La voz de Angelina resonó con fuerza. La mujer se limpió las lágrimas de las mejillas. Su tristeza se había transformado en ira.—¡Tú fuiste la primera en saber que estaba embarazada! —Angelina señaló a Moreen—. ¡Pero tuviste el descaro de cambiar la prueba de embarazo por una falsa! ¡Conozco toda tu maldad, Moreen!Esta vez, Angelina no pensaba quedarse callada.Delante de Evelyn y Axton, Angelina revelaría todos los malentendidos que se habían producido entre ella y Axton, provocados por Moreen, quie
La mano del hombre se apartó de la mandíbula de la tía Vani una vez que consiguió lo que quería.La tía Vani se interpuso en el camino de Angelina cuando esta quiso dirigirse a su habitación para recoger su maleta. La mujer de mediana edad no quería que Angelina se entregara a los cobradores de deudas.—¡No tienes por qué irte con ellos! —exclamó la tía Vani, intentando detener a Angelina.—Tía, tengo que hacerlo. No quiero que esos dos matones te hagan daño.—Dime, Angelina. ¿Cuánto debe tu hermano menor en total?Angelina guardó silencio y bajó la cabeza. Aquella reacción hizo que la tía Vani se preocupara aún más. Entonces, le levantó el rostro para obligarla a mirarla de nuevo.—Usa mis ahorros para saldar la deuda.—No hace falta, tía. No quiero seguir causándote problemas —respondió Angelina, negando con la cabeza. Sin embargo, no podía contarle a la tía Vani lo que realmente estaba pasando.—¡Pero morirás si te vas con ellos!—No te preocupes, tía Vani. —Angelina esbozó una son







