LOGINHana levantó el frasco de perfume y roció un poco sobre la palma de su mano. Luego lo olió lentamente.Era cierto. El aroma del perfume de la secretaria de Axton era similar al aroma que Hana estaba investigando.Hana comenzó a pensar con detenimiento. ¿Acaso aquella mujer tenía la intención de seducir a su nieto? Pero no podía sacar conclusiones precipitadas solo por un aroma de perfume. También era posible que otra persona hubiera comprado la misma marca.Hana tendría que buscar otras pruebas. Sin embargo, seguiría vigilando a su objetivo.—Hana, ¿qué estás buscando? Déjame ayudarte —dijo Angelina. Por un momento, logró desviar la atención de Hana.—Tranquila, Angelina. No voy a robar nada. Solo estoy comprobando si esta mujer es una mujer decente o no.—Si tan solo supieras, Hana. Esa mujer es quien ha destruido mi vida. Me arrebató el amor de Axton. Perdóname por no haber podido decirte la verdad, Hana —pensó Angelina para sus adentros.—Pero revisar las pertenencias de otra perso
Al escuchar la exclamación de Hana, Evelyn se acercó de inmediato. Se quedó con los ojos desorbitados al ver la ropa de Moreen en manos de su madre.Evelyn deseó desaparecer en ese mismo instante. Por culpa del descuido de Moreen, ahora no sabía qué respuesta debía darle. Mientras tanto, los ojos de Hana la observaban con una mirada penetrante.—Esas... son mis ropas, mamá.—¿Tus ropas? —Hana frunció ligeramente el ceño.Para ella, la excusa de Evelyn no tenía sentido. Por su complexión y su peso, era evidente que aquella ropa no podía ser de su talla.—Es ropa vieja que me regaló Anthony —continuó Evelyn—. Esta tarde se me ocurrió ponérmela otra vez, pero resulta que ya no me queda. Pensaba lavarla y luego dársela a Angelina —explicó Evelyn con voz entrecortada.Era muy difícil encontrar una excusa adecuada. El problema era que Hana no era una persona que creyera fácilmente cualquier cosa.Hana volvió a dejar la ropa en su sitio. Luego salió de la habitación.Evelyn soltó un suspiro
—Eran prendas mías que ya no usaba. Desde hace tiempo quería donarlas a un orfanato. La idea era aprovechar el viaje para reunirme con un cliente —. Esa era la única respuesta que Axton tenía en mente.Como Hana era una mujer a la que le gustaba compartir, Axton estaba seguro de que ella le creería.—Este sí que es mi nieto, todo un alma generosa. —El corazón de Hana comenzó a tranquilizarse.Angelina suspiró suavemente. Se sintió un poco decepcionada, pero intentó abrir más su corazón. Tal vez todavía no era el momento de que Hana lo supiera.Axton le hizo una señal con los ojos a Evelyn para que distrajera a Hana cuando Moreen bajara al piso inferior.Evelyn cumplió su tarea lo mejor que pudo. De repente, se convirtió en una reportera con mil preguntas para Hana.Angelina, que ya conocía las artimañas de madre e hijo, se limitó a permanecer en silencio mientras fingía disfrutar de la comida.Después de terminar de comer, Hana sintió que necesitaba descansar. Acompañada por Amey, sub
El ambiente cambió de inmediato. Angelina se vio obligada a seguir actuando, soportando el dolor de su barbilla tanto como podía mientras sonreía para corresponder a la amabilidad de Evelyn.—Hana parece tener hambre —dijo Axton mientras se acercaba a su abuela y la rodeaba por los hombros.—Vamos a cenar, Hana —la invitó Axton.—Date prisa, ya no puedo esperar para probar la comida que ha preparado tu esposa, Axton. —Hana sonrió.Ambos salieron juntos de la habitación.Evelyn retiró inmediatamente el brazo de los hombros de Angelina. Su expresión también se volvió sarcástica.—¡Te lo advierto una vez más! ¡No interfieras en la relación entre Axton y Moreen!—Mamá, por mucho tiempo que pase, jamás aceptaré su relación clandestina.—¡No seas egoísta! ¡No puedes darle descendencia a Axton!—¡Puedo darle hijos a Axton! ¡Por favor, dame tiempo, mamá! —suplicó Angelina. Quería que su suegra creyera que su útero estaba perfectamente bien.—¡Tonterías!—Por favor, mamá. Solo esta vez, confía
Al regresar del mercado, Angelina ayudó a Hana a ordenar algunas de las cosas que habían comprado. No solo habían comprado los ingredientes para la infusión, sino también provisiones de especias que ya se habían terminado.Amey y Silda querían ayudar, pero Angelina se lo prohibió y luego les pidió que descansaran después de terminar todas las tareas domésticas.Angelina llevó una silla hasta allí para que Hana no tuviera que permanecer de pie todo el tiempo.—Siéntate, yo me encargaré de terminar todo esto —dijo Angelina.—Gracias, Angelina. De verdad eres muy atenta conmigo. —Hana se sentó lentamente en la silla. Angelina simplemente la miró y sonrió.Desde hacía un rato, Hana observaba a Angelina, que parecía ocupada ordenando el desorden de la cocina. Parecía estar acostumbrada a hacer las tareas domésticas. Y en esta época moderna, por supuesto, era muy difícil encontrar una mujer como Angelina.—Angelina, ya eres la nuera de una familia noble. ¿No te da vergüenza ir al mercado tr
Moreen llevaba mucho tiempo excavando en busca de un tesoro en una enorme montaña. Ahora que ya podía ver los lingotes de oro, ¿cómo iba a rendirse así como así? Por supuesto, lucharía con todas sus fuerzas, aunque el camino hacia allí fuera escarpado, peligroso y pudiera incluso costarle la vida.Así era exactamente la situación de Moreen en ese momento.Angelina disfrutaba enormemente contemplando el rostro tenso de Moreen. Esto todavía no era nada; aún pensaba hacer algo que la llenaría de miedo.—Dios mío, Moreen... Tu rostro se ha puesto naranja. ¿Tanto miedo tienes de que se descubra vuestro secreto?—¡Cállate! —replicó Moreen.—Considera que ayer simplemente te presté a Axton. Ahora ha llegado el momento de recuperar al hombre que amo. —Angelina provocó deliberadamente aún más a Moreen. Solo había que mirar el rostro de aquella mujer barata, completamente angustiado.—¡Mujer estúpida! Axton ya no te ama, Angelina. Será mejor que aceptes que no tiene sentido seguir manteniendo v







