Beranda / Romance / La Virgen Del Árabe / 3. Capítulo: "Árabe Dominante"

Share

3. Capítulo: "Árabe Dominante"

Penulis: DaysyEscritora
last update Tanggal publikasi: 2023-04-21 05:47:09

Al llegar a casa y encontrarse sola, lloró mucho, la visita a donde ese hombre no le sentó bien. Ahora que estaba en su hogar, uno que en realidad ya no le pertenecía, porque solo era cuestión de unas semanas para que el banco se quedara con la casa, se puso a llorar. Tal vez si un empleo digno le diera la remuneración que necesitaba, entonces no estaría en esa situación, pero lamentablemente no tenía opción, porque lo que recibía de empleada en un sitio normal, se quedaba corto.

—Hola, pequeño. —saludó al gato que se acercó a ella de inmediato, un peludo blanco y negro muy cariñoso —. Ya no me siento sola, tu recibimiento me hace sentir mejor.

Lo acarició un rato, antes de ir por una ducha. Debía pensar bien las cosas, no era una decisión irrelevante. Dos días era poco tiempo. Se fue a la cama con el tema en la cabeza, al día siguiente siquiera comió antes de irse al hospital. Su visita matutina le hizo bien a su madre, quién se alegró de verla, el cáncer la tenía mal, apresada en sus garras, pero cada vez que veía a su hija, volvía a sonreir, y se sentía más viva que nunca.

—Mamá...

Era una mujer morena, de ojos enormes, ahora debajo habían surcos oscuros, y aunque el brillo de su mirada se apagaba con cada día que pasaba, seguía regalando el destello sincero en una sonrisa.

—Cariño, ¿ya has comido?

—Sí —le mintió, no quería preocuparla, lo mejor era que su madre estuviera tranquila —. ¿Cómo te sientes?

—Feliz de verte. Sabes que no hay nada más importante que verte mi amor. ¿Has logrado encontrar un empleo?

—La verdad es que...

—Vale, sí lo has encontrado —se apresuró en decir, y ella no se atrevía a desmentir, porque miró su hermosa sonrisa y no quiso borrarla.

—Sí, mamá. Y vamos a estar bien. Ya lo vas a ver, nuestra situación va a cambiar —continuó tocándole el cabello.

—Dame un abrazo, ven —la rodeó con cariño, ese incondicional cariño maternal la ayudó a tomar la decisión "correcta" —. Sabes que quiero verte feliz, que estés bien, no quiero irme dejándote...

—No, mamá, no vas a morir, por favor, no sigas —expresó entre lágrimas.

—Debemos estar preparadas para lo que sea —le recordó, mientras contenía el llanto.

—Yo no pierdo la esperanza, además no puedes dejarme sola.

—Si por mí fuera, me quedaría una vida entera contigo.

—Lo sé.

—Mírame —le tomó la barbilla e hizo que la viera —. No te preocupes.

—Mamá, tengo el dinero para tu tratamiento, por eso estoy segura de que no vas a dejarme, no lo harás —informó dejando a su madre estupefacta.

Dentro de los planes de Victoria no estaba decirle a su madre tal cosa, pero ya lo había soltado, porque estaba resuelta a aceptar la propuesta del árabe. Sabía que de todos modos podría costear todo, pero algo le decía que ese hombre se echaría para atrás si ella le negaba un hijo.

—¿Cómo lo has conseguido? No me digas que has ido al banco por un préstamo...

—No, nada de eso, mamá. Es decir... Ha sido de otro modo, pero no es lo importante ahora.

—Sí es importante, cariño. Cuéntame. —le tomó la mano.

—De acuerdo —suspiró, pero ya estaba pensando en una mentira —. Yo me topé con una señora muy especial, le he contado mi situación y se ofreció en pagar todo a cambio de que trabaje un tiempo con ella, es todo mamá.

—¿Qué? Eso es un milagro, Victoria. Te creo, a veces no se nos cruzan personas, sino angeles en nuestro camino para ayudarnos.

Pero en realidad el único que apareció en su vida fue Rashid, el mismísimo diablo. Se contuvo, antes de soltar la verdad. No podía decirle a su madre a lo que estaba dispuesta. Aún así, tendría que hacerlo después, su madre no era tonta, mucho menos ciega como para no darse cuenta de un embarazo. Ya se las arreglaría más adelante para ponerla al tanto de lo que iba a pasar, pero no aún que nada era un hecho.

—De acuerdo, te voy a dejar descansar, lo necesitas, mamá.

—Quiero que te quedes otro rato conmigo, cielo. Pero sé que tienes razón, debo descansar. No tardes en volver. —le dejó un beso en el dorso.

—Está bien, te amo.

—Y yo a ti.

Mientras atravesaba el pasillo su teléfono empezó a sonar. Era un remitente desconocido, por eso se tardó más en responder.

—Diga.

—Victoria, habla Rashid. Solo quería saber que estás pensando sobre lo que hablamos.

—Ya lo pensé, sí, lo pensé mucho y creo que aceptaré.

—¿Crees o estás segura por completo? Dime.

—De acuerdo, estoy completamente de acuerdo, acepto. —explicó, mientras se sentaba en la sala de espera.

—Bien, ha sido la decisión correcta. —aseguró antes de colgarle.

Mientras ella se quedaba mirando la pantalla de su móvil con un nudo en la garganta, por su parte, Rashid sonreía, a la vez que se acercaba a su minibar y se servía un vaso de whisky.

Le dio un sorbo.

—Estás en mis manos, Victoria. Siempre gano, siempre —emitió victorioso, a solas en su oficina, satisfecho con la llamada que hizo.

No solo se trataba de un bebé, de dinero, de un heredero, porque esa joven virgen significaba más, el árabe lo sabía.

Otra vez, volvían las cosas a su lugar.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Komen (1)
goodnovel comment avatar
LoveLoveBooks
Ay dios mío
LIHAT SEMUA KOMENTAR

Bab terbaru

  • La Virgen Del Árabe   Extra

    Clara había tomado la decisión de renunciar a su trabajo como niñera. Era un paso difícil, pero sabía que era necesario para su bienestar emocional. A medida que se acercaba el día de su renuncia, su corazón se sentía pesado, pero también liberado. Había pasado semanas reflexionando sobre lo que realmente quería y lo que necesitaba para seguir adelante.En su último día, Clara se encontró con Sofía en el jardín. La pequeña estaba ocupada jugando con sus muñecas, ajena a la tristeza que Clara sentía por dejar atrás esa etapa de su vida.“Clara, ¿no te vas a ir nunca?” preguntó Sofía, con su inocente curiosidad.“Siempre estaré contigo en el corazón, Sofía. No puedo estar aquí físicamente, pero siempre recordaré todos nuestros momentos juntas,” respondió Clara, sintiendo que las lágrimas amenazaban con asomarse.Andrés apareció en el umbral de la puerta, y cuando sus miradas se encontraron, Clara sintió una mezcla de tristeza y gratitud. “¿Necesitas algo, Clara?” preguntó, notando la ex

  • La Virgen Del Árabe   Extra

    Los días que siguieron a la conversación con Andrés fueron un torbellino de emociones para Clara. A pesar de haber sido honesta sobre sus sentimientos, la respuesta de Andrés no había sido la que ella esperaba. Su corazón, aunque aliviado de haber compartido su verdad, se sentía más pesado que nunca. La idea de que él estaba comprometido con Valentina se cernía sobre ella como una sombra, oscureciendo los momentos que antes eran llenos de luz y alegría.Clara trató de concentrarse en su trabajo y en cuidar a Sofía, pero cada sonrisa de la pequeña era un recordatorio de lo que no podía tener. Cada vez que veía a Andrés, su corazón latía con fuerza, pero también experimentaba una punzada de dolor al recordar que él no le pertenecía. A menudo, se encontraba mirando a Andrés mientras él interactuaba con Sofía, su risa resonando en la casa, su cariño palpable. Todo lo que Clara deseaba era ser parte de ese mundo, pero la realidad la mantenía atrapada en un ciclo de anhelos y resignación.U

  • La Virgen Del Árabe   Extra

    El sol brillaba intensamente sobre la ciudad cuando Clara despertó aquella mañana. Se sentía inquieta, como si algo en el aire presagiara cambios inminentes. Había pasado la noche dando vueltas en su cama, los pensamientos sobre Andrés y la conexión que estaban desarrollando girando en su mente. A pesar de su determinación de enfrentar sus sentimientos, una sombra de incertidumbre la seguía.La semana había sido un torbellino de emociones. Cada día que pasaba junto a Andrés y Sofía, la conexión entre ellos se hacía más fuerte. Sin embargo, esa misma conexión era lo que la llenaba de ansiedad. Clara sabía que había un límite que no debía cruzar, y ese límite era la realidad de la situación: él era su jefe, un hombre comprometido, y ella era solo la niñera.Esa tarde, mientras cuidaba a Sofía en el parque, Clara sintió cómo su corazón se hundía. Sofía, feliz y despreocupada, jugaba en la arena, construyendo castillos con entusiasmo. Clara la observaba, sonriendo, cuando de repente, vio

  • La Virgen Del Árabe   Extra

    La brisa suave de la mañana entraba por la ventana del pequeño apartamento de Clara mientras ella se preparaba para otro día de trabajo. Se miró en el espejo, ajustando su cabello y asegurándose de que su atuendo fuera apropiado para cuidar de Sofía. Sin embargo, su mente estaba lejos de la rutina diaria; estaba ocupada con pensamientos sobre Andrés. Cada vez que lo veía, su corazón latía con más fuerza, y su mente se llenaba de dudas sobre sus sentimientos.Al llegar a la casa de Andrés, Clara fue recibida con el sonido de las risas de Sofía, que jugaba en el jardín. La pequeña estaba emocionada, corriendo detrás de una mariposa que había aterrizado cerca de un rosal. Clara no pudo evitar sonreír al ver la alegría en el rostro de la niña. “¡Mira, Clara! ¡Es hermosa!” exclamó Sofía, señalando a la mariposa amarilla que revoloteaba cerca.“Sí, es muy bonita, Sofía. ¿Te gustaría que la atrapáramos?” respondió Clara, mientras se arrodillaba al lado de la niña.“No, no quiero hacerle dañ

  • La Virgen Del Árabe   Extra

    Clara, una joven universitaria en apuros económicos, acepta un trabajo como niñera para Andrés, un millonario empresario. A medida que se encariña con él y su hija Sofía, su mundo se desmorona al enterarse de que Andrés está a punto de casarse nuevamente. Desilusionada, busca consuelo en su mejor amiga, pero un inesperado encuentro entre Clara y Andrés lleva a una noche de pasión que complica sus sentimientos. Al descubrir que está embarazada, Clara revela la verdad a Andrés, quien se sorprende al enterarse de que su compromiso anterior ha terminado por falta de interés en ser madre. A medida que su amor florece, Andrés le propone mudarse juntos, formando una nueva familia. Clara enfrenta un futuro inesperado lleno de amor y esperanza, donde el verdadero compromiso puede surgir de las circunstancias más complicadas. Era una mañana fría de otoño cuando Clara despertó con la luz del sol filtrándose a través de las cortinas de su pequeño apartamento. Las hojas amarillas y rojas caían l

  • La Virgen Del Árabe   EPÍLOGO

    Dubai, es un lugar estupendo. Nunca me imaginé estar en un sitio así. Ya no hay problemas. Ya no siento que haya ningún inconveniente entre nosotros, ahora la vida solo nos sonríe; tengo una hermosa familia y estoy casada con el hombre que amo, independientemente de los problemas que hubieron en el pasado, ya todo eso ha quedado en el olvido y solo importa este presente que es solo felicidad y aunque sé que probablemente puedan venir más embrollos, no hay nada que el amor no pueda lograr. Nosotros somos el ejemplo claro de ello. Hemos podido seguir adelante a pesar de todo lo que se nos ha presentado en el camino.Amina, después de superar todos sus miedos se decidió a intentar de nuevo, y como resultado hay que se esperaba la espera de su bebé junto a Alaric, quién se había vuelto más sobreprotector y cuidadoso con ella. Siempre al tanto de lo que necesitaba y consintiendo a la joven en cualquier momento. Victoria se alegraba demasiado de que ambos tuvieran otra vez la oportunidad de

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status