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Escuchaba la música sonar y los aplausos resonar en el gran salón mientras mi padre me tomaba con fuerza del brazo sin ninguna delicadeza , mientras emprendíamos la marcha nupcial , al llegar al altar mi padre me entrega a quien será mi futuro marido Alexander Líbano .
- Alexander te pido que cuides de mi hija ella es mi más grande tesoro en este mundo - escuchaba decir a mi padre hipócritamente pues sabía que solo lo decía para aparentar , desde que nací jamás me a dado ni la más mínima muestra de cariño siempre me a odiado pues me acusa que por culpa mía mi madre murió al darme la luz . Tomo la mano de Alexander y unos momentos después escucho las tan ansiadas palabras del juez. Mirando a la bulliciosa multitud del auditorio, siento una mezcla de expectación e inquietud. Anhelo el nuevo comienzo que supondrá mi matrimonio con Alexander, Pero la mirada fría de mi padre y la sonrisa hipócrita de mi madrastra me provocan una vaga sensación de inquietud. ¿Es ésta la felicidad que quiero? me pregunto en silencio, pero no me atrevo a ahondar en la respuesta. Aslin Ventura aceptas al señor Alexander Líbano como tu esposo - Acepto - decía encantada sin saber que aquellas palabras sellarían mi destino , lo que creí que sería el comienzo de un maravilloso cuento de adas resultó ser lo contrario un terrible infierno en el que me quemaría poco a poco . Sentí una punzada de alegría en el momento en que el juez dijo “los declaró marido y mujer “, pero mi corazón se hundió al instante cuando vi la frialdad en el rostro de Alexander. Intenté sonreír, pero Alexander se limitó a asentir débilmente con la cabeza, y aquella sensación de distanciamiento me produjo un escalofrío. Puede que yo no le importe, sólo tiene que hacerlo por este matrimonio. Una hora más tarde ya era la señora Líbano oficialmente , me habían educado arduamente día a día para estar a la altura de Alexander desde los 9 años y convertirme en su esposa y hoy ya era un hecho , desde mi asiento veía a los invitados bailar y charlar entre ellos , busque con la mirada a Alexander en el salón pero no vi su figura en ninguna parte . Así que decidí buscarlo pero antes de que pudiera dar un paso siento como mi padre me hala bruscamente del brazo - escucha bien Aslin espero que no me decepciones y seas una excelente esposa para Alexander no lo hagas enojar y complácelo en todo lo que te pida honra el apellido Ventura para eso te hemos educado- me dice sombríamente . - Ho Ricardo deja a nuestra querida Aslin en paz ella sabe perfectamente desempeñar el papel de ser una buena esposa yo misma le e enseñado Perfectamente- escucho decir a mi madrastra Sonia mientras rodeaba mi rostro con sus uñas filosas ante los demás esto no era más que una simple caricia pero en realidad sentía como arañaba mi rostro . Sonia Solía ser la mejor amiga de mi madre y desde que ella murió mi padre se enamoró de ella y se casó y tuvieron una hija llamada Arlette quien es la adoración de los dos y a la vez mi martirio, siempre la consienten en todo , el dúo madre e hija aprovechan siempre la ausencia de mi padre para humillarme y hacerme hacer las tareas del hogar a pesar qué hay un montón de sirvientes que se encargan de la limpieza , si duda estaba agradecida por que a partir de ahora ya no tendría que verlas nunca más . Veo a mi padre y a Sonia perderse entre los invitados y aprovecho en ese instante de escabullirme y buscar a Alexander , estaba emocionada pues al fin era la esposa del hombre que tanto amaba , busque a Alexander por toda la mansión y no lo encontré sintiéndome cansada decidí subir al segundo piso a la habitación que desde ahora sería mía y de Alexander. Subo las escaleras sintiendo como los tacones en mis pies me pinchaban sentía como numerosas agujas se adentraban en mis pies , me acerco a la puerta al final del pasillo y tomo el pomo de la puerta pero antes de poder girarlo escucho unos fuertes gemidos provenir desde a dentro de la habitación y mi cuerpo se paralizó al instante al imaginarme lo peor , sentía como las lagrimas picaban en mis ojos . Me arme de valor y abrí la puerta suavemente y lo que mis ojos vieron hizo que se me que quebrara el corazón por completo , Alexander estaba completamente desnudo en nuestra cama con una mujer mientras la embestia con su enorme miembro fuertemente , la mujer se sacudía y gemía por el placer que Alexander le daba - Te amo tanto , eres la mujer de mi sueños no lo olvides nunca Arlette - decía Alexander y al escuchar el nombre de la mujer gruesas lágrimas salían de mis ojos sin poder pararlas , sentía como si alguien hubiera tomado un cuchillo y me hubiera apuñalado directamente al corazón . Un dolor incontrolable me sacudió por completo y salgo corriendo de la mansión rápidamente mientras me ahogaba en lágrimas . Me adentro en el bosque sintiendo como las ramas de los árboles rasguñaban mi suave piel y rompían mi vestido de novia , me detengo en una roca y me siento en ella mientras largaba un fuerte grito para tratar de apaciguar el dolor , no podía creer que el hombre que tanto amaba estaba en la cama tendiendo sexo con mí propia hermana y solo me preguntaba una cosa ¿ Desde cuando estaban juntos ? - ¿ Cuanto tiempo llevaban engañándome ? - mientras yo de ilusa pensaba que él me amaba . No sé cuánto tiempo había pasado llorando a mares en medio del bosque pero ya estaba oscureciendo sin tener otra opción me levanto de la roca y empiezo a caminar escuchaba fuertes relámpagos y pronto comenzó a llover empapándome completamente , el vestido de novia se llenó de lodo , me pesaba al absorber todo el agua lluvia , según venía corriendo no me di cuanta cuando perdí los zapatos , de la hermosa novia ya no quedaba nada . A lo lejos divisó la mansión tenía miedo de ir hay pero de alguna manera debía enfrentar todo esto , al llegar no estaban ninguno de los invitados veía a los guardias correr de un lado a otro hasta que Arlette me ve - Papa mírala aquí llegó esa mal agradecida- dijo mientras me miraba burlesca pero rápidamente cambió su expresión por una inocente al asomarse mi padre , la verdad no me sorprendía este era su truco favorito hacerse la inocente para su conveniencia . Mi padre entra en mi punto de visión y rápidamente viene hacia a mi y sin esperarlo me da una fuerte bofetada que me hace caer al suelo y siento como la sangre sale de mis labios - eres una vergüenza Aslin mira como vienes nada más estás hecha un desastre me as avergonzado en frente de todos nuestros conocidos - dice mientras me toma por el cabello fuertemente , sentía como mi cuero cabelludo ardía . - Papa mi hermana no pudo esperar y ya se ha ido a revolcar Dios sabe con quien al bosque mira nada más con la fachada que viene - dice Arlette empeorando las cosas para mi - ojala no hubieras nacido después de todo lo que e hecho por ti mira como me pagas - siento como mi padre aprieta más mi cabello y de inmediato la mejilla me arde a él darme otra bofetada. - Papa por favor no es verdad lo que dice Arlette salí corriendo por que la encontré teniendo sexo con Alexander - le digo levantándome del suelo con intensas lágrimas en los ojos pero él no pareció escucharme y solo me ignoró - Papa estás escuchando lo que te digo - trato de llamar su atención -¡¡ Papa !!- acaso tú lo sabías , sabías que Arlette y Alexander eran amantes y aún así dejaste que me casara con el - confronto a mi padre y lo tomo de la chaqueta en un ataque de rápia - suéltame Perra no tienes derechos a cuestionar a Alexander tu solo concéntrate en ser una buena esposa para el y eso es todo - me dice cruelmente. En este punto ya estaba cansada de tantos maltratos y humillaciones sentía que no podía más - no me importa padre , no me importa ser la esposa perfecta me quiero divorciar - le digo , pero mi padre arremete contra mi y me toma fuerte del brazo - tu te divorcias y te mato Aslin estamos en quiebra dependemos de este matrimonio para poder salvar la empresa , solo necesito que estés casada con Alexander 2 años ya después de ese tiempo podrás hacer lo que se te venga en gana , si no fuera por que la vieja Señora Líbano estimaba a tú madre jamás estarías casada con Alexander daría lo que fuera por que Arlette estuviera en tu lugar por que tú eres un completo fracaso - dice mi padre sin ningún tipo de pudor soltándome abruptamente . -¿ Por qué hay tanto escándalo ?- Alzo mi mirada al escuchar esa imponente voz que solo le pertenecía a él a Alexander Líbano .POV: Cecilia Hernández—¡Maldita sea!El grito de Asrran me hizo estremecer. Antes de que pudiera reaccionar, introdujo una mano dentro de su chaqueta y sacó una pistola. Se me heló la sangre al ver el arma, pero lo que realmente me aterrorizó fue sentir cómo me sujetaba del brazo y me obligaba a levantarme del asiento.—Ni se te ocurra hacer algo estúpido, Cecilia —me advirtió entre dientes, acercando el arma a mi cuerpo—. Vas a bajar de este avión conmigo y no vas a resistirte. ¿Me has entendido?Tragué saliva y asentí inmediatamente. No pensaba enfrentarme a él mientras tuviera una pistola en la mano. Después de todo lo que había vivido durante las últimas horas, no estaba dispuesta a cometer un error que pudiera costarme la vida justo cuando Liam había llegado por mí.—Sí —respondí con la voz temblorosa.—Entonces, muévete.Asrran me arrastró por el pasillo del avión, manteniendo una mano aferrada a mi brazo mientras sostenía el arma con la otra. Los pasajeros nos observaban con e
POV : Cecilia Hernández Salí corriendo sin mirar atrás. Sentía las piernas débiles y las rodillas me ardían por las heridas, pero el miedo me obligaba a continuar. No podía permitir que Asrran volviera a atraparme. Sin embargo, apenas había avanzado unos metros cuando escuché sus pasos detrás de mí. Intenté acelerar, pero mi cuerpo ya no respondía como quería. En cuestión de segundos, sentí una mano sujetarme por el cuello y detenerme.—¿No te advertí que no intentaras escapar?Su voz sonó detrás de mí.Asrran me sujetó con fuerza y trató de intimidarme, pero esta vez no estaba dispuesta a quedarme quieta. Reuní las pocas fuerzas que me quedaban y le propiné un fuerte golpe. Él se dobló inmediatamente por el dolor y soltó un gruñido, pero aquello no fue suficiente para que me dejara libre. Aunque había conseguido hacerlo retroceder, continuaba sujetándome.—¡Suéltame!—¡Ya basta, Cecilia!—¡No voy a ir contigo!Asrran volvió a incorporarse y me miró con furia.—Te di una oportunidad.
POV : Tercera persona El coche finalmente se detuvo frente a un pequeño hotel perdido a un lado de la carretera. El lugar parecía abandonado por el tiempo, con un letrero viejo y algunas luces parpadeando sobre la entrada. Cecilia observó el edificio desde el asiento mientras Asrran apagaba el motor. No entendía por qué habían llegado hasta allí, hasta que él bajó del vehículo, abrió su puerta y la obligó a salir.—Muévete.Cecilia no tuvo más remedio que obedecer. Entraron al pequeño establecimiento y, para su sorpresa, el encargado apenas hizo preguntas. Asrran sacó algo de su bolsillo y se lo entregó discretamente. El hombre lo guardó sin decir una palabra y luego les entregó una llave.Cecilia comprendió inmediatamente.Todo estaba planeado.Asrran no había improvisado aquel lugar. Había preparado cada detalle con anticipación, incluso había conseguido que el encargado del hotel guardara silencio. Aquello hizo que una sensación de angustia recorriera su cuerpo.Subieron por unas
POV : Cecilia Hernández Apreté todavía más el volante, moviéndolo con desesperación de un lado a otro. Mi intención ya no era simplemente escapar de Asrran. Quería hacer que el coche se estrellara antes de permitirle llevarme hasta aquel aeropuerto. Si el vehículo terminaba destrozado, su plan se acabaría allí mismo. No me importaba lo que pudiera pasarme. Solo quería impedir que aquel hombre decidiera mi destino y, sobre todo, que utilizara a Liam para controlarme. Sin embargo, antes de que pudiera conseguirlo, sentí un golpe seco en el rostro. Todo ocurrió tan rápido que ni siquiera tuve tiempo de reaccionar. El codo de Asrran impactó contra mi cara y mi cabeza se movió hacia un lado. Solté el volante por un instante y llevé inmediatamente una mano hasta mi rostro, sintiendo el ardor que se extendía por mi mejilla.—¡¿Qué demonios haces?! —grité, todavía aturdida.Asrran aprovechó aquellos segundos. Pisó el freno con fuerza y el coche se detuvo bruscamente a un lado de la carretera
POV: Cecilia HernándezLa noche finalmente llegó y, con ella, aquella sensación de ansiedad que llevaba horas creciendo dentro de mí. Permanecía sentada sobre la cama, mirando constantemente hacia la puerta y después hacia el teléfono que descansaba sobre la mesita. Una parte de mí deseaba con todas sus fuerzas que Asrran no llamara. Quizás había cambiado de opinión. Quizás se había marchado. Incluso llegué a pensar, con una pequeña esperanza, que el bosque se lo había tragado y que jamás volvería a saber de él. Sabía que era absurdo, pero en ese momento cualquier posibilidad me parecía mejor que enfrentarme nuevamente a aquel hombre.Sin embargo, sabía que no podía confiar en mi suerte.Y entonces el teléfono comenzó a sonar.Mi cuerpo se tensó inmediatamente.Miré la pantalla y sentí cómo mi esperanza desaparecía.Era él.—Maldita sea... —murmuré.Dejé que sonara durante unos segundos antes de contestar. No quería que notara lo rápido que había reaccionado al reconocer su número. Fi
POV: Cecilia HernándezMe quedé completamente petrificada frente a aquella escena. Durante varios segundos fui incapaz de moverme. No podía creer lo que estaba ocurriendo delante de mis ojos. Había hombres heridos en el suelo, algunos de ellos intentando incorporarse mientras otros recibían ayuda de sus compañeros. La sangre estaba esparcida por diferentes lugares y el silencio que había quedado después de los disparos hacía que todo pareciera todavía más aterrador. Miré hacia el bosque, esperando ver alguna señal de aquel hombre, pero solo encontré oscuridad entre los árboles.—Señora, por favor, entre —escuché decir a Marino mientras se acercaba rápidamente a mí—. Todavía es peligroso y no hemos podido atrapar al responsable.Lo miré sin responder.—Voy a avisarle inmediatamente al señor Azacel.—No.Mi respuesta salió tan rápido que incluso Marino pareció sorprenderse.—Señora...—No lo hagas.Marino frunció el ceño.—Pero esto es demasiado grave. El señor Azacel tiene que saber lo







