LOGINAsentí y preparé mi cuerpo. "¡Y empuja!", ordenó.Empujé como si mi vida dependiera de ello. Cada vez que me daban la orden de empujar, empujaba hasta el fondo. Mi único objetivo era sacar a este bebé. Si vivía, no me importaba lo que me pasara a mí. Cambiaría mi vida por la suya cualquier día.Mie
Podía oír a Zander llorar por mí, con la voz quebrada. "¡¿Eva?!""Mi bebé", dije. "Algo le pasa a mi bebé"."¡Stephen! Tenemos que sacarlos a los dos de aquí", ordenó William.Lo único que sentía era una presión y un dolor que se acumulaban en el bajo vientre ante las afiladas dagas que intentaban a
Se me cortó la respiración cuando levantó la mano acercándola a mi cara. Lo observé con cansancio mientras mi mano buscaba el mango de la daga. Cuando mi palma entró en contacto con la fría empuñadura, me aferré a ella con todas mis fuerzas. "Necesito que recuerdes", susurró sólo para que yo lo oye
La sangre me corrió por los oídos y todos esos sentimientos de duda y ansiedad volvieron a inundarme. Lo único que tenía que hacer era decir "sí". Era una simple palabra. Era todo lo que hacía falta, pero aun así, me encontré incapaz de hablar. La palabra se había alojado en mi garganta y se negaba
Me quedé ante las puertas del gran salón. Podía oír a la gente del otro lado charlando mientras esperaban mi entrada. "Tiene buen aspecto, Majestad", dije, sonriendo al hombre que había estado en cama los últimos días. "No tenías que acompañarme al altar. Odio pensar que te esfuerces por mi culpa".
Sonreí ante sus palabras, pero seguía sin poder quitarme de la cabeza la sensación que tenía desde aquel día en que estuvo fuera de mi habitación. Aquellas palabras sonaron alto y claro en mi cabeza y se repitieron durante los últimos tres días. No quería creer que pudiera ser tan cruel pero ya no p
*Reagan*Estaba perdiendo la cabeza. Me quedé mirando a la mujer asustada al lado de mi mejor esfuerzo para contener mi lobo pero él quería nada más que tomar su garganta y cortarla. Me había dicho que tomaba la puta píldora, pero aquí estábamos, dirigiéndonos al hospital humano para extirpar esa a
Sin embargo, como si hubiera oído mis silenciosas súplicas, se acercó a mí, cruzó su pierna sobre la mía y me rodeó la cintura con el brazo. Mi cuerpo se puso un poco rígido, pero cuando ella se acomodó en mí, me relajé. Pequeñas chispas pinchaban mi piel donde nos tocábamos. Era una sensación que
¿Por qué estaba aquí?"Ruth". Su voz profunda pronunció mi nombre y un escalofrío me recorrió la espalda. "Estás aquí". Sus ojos ámbar penetraban en lo más profundo de mi alma como si pudiera ver todas mis partes. Odiaba la forma en que aún podía llegar a mi alma. Me quedé mirando a mi ex marido c
*Ruth*"Te juro que es la tercera vez que tengo ganas de mear desde que estamos aquí", refunfuñó Eva mientras se acomodaba en su asiento. "Este bebé no hace más que presionar mi maldita vejiga haciéndome querer orinar cada dos malditos segundos. No puedo..." Estaba un poco nerviosa desde que Zander






