LOGINPor OliverNo tenía sentido disimular que no sabía de que se trataba esa fotografía.Luego de mis palabras, Charlotte me miró, primero con dudas, y luego no pude descifrar lo que sus ojos transmitían.-Es verdad, y no solamente se parece físicamente, su carácter es similar, y es tan independiente como lo era Khloe, por eso cuando quiso ir a Europa, accedí inmediatamente.Me comentó Tim, mientras sus ojos brillaban al comparar a Charlotte con su madre.-Quizás no debí permitir que se saltase los momentos importantes de Sheryl.Admitió Tim, rompiendo el silencio.-Pero Liz, con sus palabras afiladas y esas comparaciones constantes entre mis dos hijas, queriendo que solo mi primogénita fuera feliz y mi pequeña se sintiera miserable, me animó a convencer a Charlotte, de que disfrutase de su vida allá. Yo no estaba eligiendo entre la felicidad de mis dos hijas, simplemente, sabiendo que ellas no eran cercanas porque mi esposa se había ocupado de sembrar esa distancia, quise salvaguardar a
Por CharlotteApenas mi padre entró a mi habitación, me di cuenta que su expresión era distinta a todas las que le había conocido hasta ese momento.-Buenas tardes, mi cielo.-Buenos tardes, papá.Tim me dio un beso en la frente, me preguntó si me seguía doliendo.-No siento un dolor fuerte, aunque es algo continuo.-Dijo Oliver que pronto vas a estar bien, que mañana te dan el alta.-¿Lo viste?Le pregunté ansiosa.-Sí, me pasó el parte médico, por eso sé que mañana te darán el alta. -¿Puedes llevar mi auto al departamento?Fue la primera sonrisa genuina desde que entró a la habitación.-Ya lo llevé.-Gracias.–Hija…Nuevamente la expresión de mi padre cambió. No le contesté nada, esperé que siguiera hablando.-Hay algo que jamás te conté, porque era más simple simular que todo estaba bien de esa manera.-¿A qué te refieres?Suspiró profundamente y su voz llenó la habitación.-Después de que Sheryl nació, nuestro matrimonio comenzó a tener serios problemas. No fue por culpa de la ni
Por OliverEstaba por entrar a la habitación, cuando escuché voces en el interior. Las identifiqué inmediatamente; eran las voces de Alondra y Jessy.Estaba por golpear y entrar, cuando escuché mi nombre. Sabía que no era correcto lo que yo estaba haciendo, pero… hice tantas cosas incorrectas en lo que se refiere a Charlotte, que pensé que una mancha más al tigre, no haría la diferencia, al contrario, me aclararía todas mis dudas.Me asombré cuando también me enteré de las inseguridades de Alondra.¿No eran conscientes de lo que transmitían? ¿Alondra se comparaba o tenía miedo que una de las bailarinas robase su amor, o que al menos fuera frito del deseo de su novio?¿Hacer cosas? Luke está enloquecido con su virgen que a veces hasta lo abruma con su seguridad e inteligencia. Nunca amó a otra mujer de esa manera, es más, nunca amó a otra mujer.Siguieron hablando y esta vez, con una claridad que aquella vez que hablaron de las fotos con mis amigos, no tenía. Estaba mal por las fotos
Por CharlotteApenas me podía mantener despierta, supuse que estaba medicada con sedantes potentes. Entre sueños, sentía la presencia de Oliver y de mi padre.El dolor era más leve que al principio, pero no había desaparecido.No sabía cuánto tiempo había pasado desde que ingresé a la clínica, simplemente en un momento abrí los ojos y vi a mi padre sentado a mi lado.-Buenos días, mi bella durmiente.El cariño de mi progenitor siempre estaba presente.-Recuerdas que puedes hablar poco.-¿Cuánto hace que estoy aquí?Pregunté con la voz rasposa, apenas podía pronunciar las palabras.-Cinco días.-¿Dormí tanto?Pregunté desorientada.-Estabas sedada, te despertabas y luego te volvías a dormir, Oliver consideró que era mejor si estabas adormecida.Estaba un poco confundida, pero mi padre me brindaba tranquilidad.No sabía que había sucedido con mi madre, si ella estaba arrepentida, si me había visitado, no recuerdo haber escuchado su voz.La voz de mujer que me pareció escuchar fue la de
Por OliverEntramos a mi consultorio, aunque en la práctica es más una oficina privada, ya que no recibo pacientes en él.Le serví un café a mi suegro personalmente; no quería que mi secretaria nos interrumpiera para encargarse de eso. Hubo un silencio que estaba esperando. Entendía que no era fácil para Tim hablar del tema que iba a tocar.No estaba seguro de lo que Tim iba a revelar. Solamente sabía que era demasiado importante.Las conjeturas que hice, fueron apresuradas, pero no creo equivocarme, porque explicarían el trato de Liz hacia Charlotte y la diferencia que siempre hizo entre sus dos hijas. El trato que Tim les brindaba a las hermanas, era, por el contrario al de su esposa, equilibrado, se notaba el cariño genuino hacia ambas.En un principio me pareció que malcriaba muchísimo a Charlotte, aunque en este momento supongo que solamente equilibraba la balanza.En mi mente aparecieron cientos de momentos en los que Tim y Charlotte compartían momentos de padre e hija, pero no
Por OliverLa miré en la cama de mi clínica, estaba tan vulnerable, tan indefensa, que parecía una niña asustada.Tim, en una esquina de la habitación, con los ojos llenos de lágrimas, temblaba de impotencia y su voz, cada vez que hablaba, estaba quebrada. Yo no estaba mucho mejor. Sin embargo, como médico, no podía darme el lujo de verme derrotado.No era grave lo que tenía, el maxilar no se había desplazado, pero era sumamente doloroso.Me pasé las manos por el rostro, no podía seguir fingiendo que era fuerte, esta situación me desbordó.Pese a todo lo que luché por salvar a Sheryl, no conseguí hacerlo, su enfermedad avanzó arrasando su vida y hoy, salvando las diferencias, sentí que también le fallé a Charlotte, cuando no pude impedir que Liz la agrediera, y porque apenas sucedió, no actúe con la rapidez que el caso requería.Nunca pensé que ella estaba tan herida; pero al revisar su rostro, noté, con horror, que no era una simple hinchazón.Camino a la clínica, me aseguré de que e







