Share

Capitulo 40

Author: Victoria
last update publish date: 2026-11-01 10:54:21

De un día para otro, mi vida se había convertido en una comedia romántica de esas que tanto le gustaban a paola, con toques dramáticos del estilo de las telenovelas que veía mi abuela, como el hecho de enterarme de que tengo una hermana pequeña.

Yo siempre había sido demasiado realista como para creer que mi vida pudiese convertirse en esto. Pero, a la vista estaba, todo era posible.

Ya estábamos en abril y mi relación con Juan Matias había dejado de ser «una tontería» bastantes semanas atrá
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • "Lo que empezó en una noche ”   Epílogo

    Varios años después Juan Matias —Noche, ni se te ocurra comerte los canapés de atún. Son para los invitados. —Miauuu —se quejó la gata mirándome con los ojos entrecerrados. —Está bien, pero solo uno... —dije tendiéndoselo a regañadientes. —Nicholas, ¿estás dándole canapés a Noche? Me di media vuelta y sonreí con todos los dientes a la mujer de mi vida. —¿Pero cómo es posible que cada día estés más guapa? —pregunté yendo hacia ella para darle un beso en los labios—. ¿Has dormido bien, ojazos? —Si tu hija dejara de darme patadas como si fuera un balón de fútbol, habría dormido mejor —se quejó acariciándose la barriga de embarazada, que ya era bastante notable. Sonreí encantado de la vida y me agaché para darle un beso en ella. —Mi princesa va a ser una chica fuerte como su madre. —Pues a ver si se relaja un poco, que no me deja ni echar la siesta —protestó sentándose en el sofá, donde Noche no tardó en subirse en su regazo—. ¿Ya está todo listo, Juan Matias ? —Sí, no te preocupes por n

  • "Lo que empezó en una noche ”   Capítulo 48

    Niña, ¿vas a dejar ya de besar al chico y vas a venir a soplar las velas o qué? Sofia se rio contra mis labios y se separó de mí a regañadientes. —¡Mira qué eres impaciente, abuela! Solo estábamos dándonos un bañito. —Sí, ya, un bañito se estaban dando vuestras lenguas en la boca del otro. —¡Abuela! —exclamó Sofia muerta de risa. Los demás también nos partimos de risa ante la ocurrencia de Carol. Rodeé la cintura de Sofia desde atrás y empezamos a andar hacia donde su familia y nuestros amigos nos esperaban, sentados en varias hamacas que nos habíamos traído de casa, con la tarta de chocolate ya colocada sobre la pequeña mesa plegable que paola había comprado por Amazon. —¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz...! —empezamos a cantar todos al unísono mientras Sofia ponía los ojos en blanco pero sin poder ocultar su sonrisa. —¡Pide un deseo, Kei! —exclamaron Isa y Katie a la vez, y luego se rieron ante la coincidencia. —Venga ya, no voy a pedir un deseo —se mofó Sofia. —Vamos, ojazos, pid

  • "Lo que empezó en una noche ”   Capítulo 47

    Mi vida había cambiado tanto en los últimos meses que a ratos ni me lo creía. Si cuatro meses atrás me hubieran dicho que dentro de poco tendría un novio y una hermana pequeña me habría reído a carcajadas. Y ahora aquí estaba, merendando con Juan Matias y con Katie antes de que empezara la temporada de exámenes de mayo. —¿Y cómo es estar estudiando en Cambridge? Tiene que ser increíble —le estaba diciendo mi hermana a mi novio con los ojos llenos de ilusión. Katie era nada más ni nada menos que la primera de su clase y casualmente soñaba con estudiar en Cambridge cuando terminara el instituto dentro de tres años. —Bueno, sí que lo es. Es una universidad muy internacional, aunque también hay que estudiar muchísimo. Hay gente muy lista o gente muy rica, o las dos cosas juntas —dijo divertido—. Es preciosa, eso sí, aunque supongo que debe serlo aún más si siempre ha sido tu sueño estudiar ahí la carrera que realmente quieras. —¿Tu sueño no era estudiar derecho en Cambridge? —pregunt

  • "Lo que empezó en una noche ”   Capítulo 46

    Entonces, ¿te has echado novia? —preguntó mi madre mirándome con fijeza—. ¿Y qué pasa con Cinthia? —Mamá, ¿qué parte no entiendes de que me puso los cuernos? —inquirí frustrado, apretando el tenedor con fuerza. Habían pasado un par de semanas desde que Sofia y yo estábamos juntos oficialmente, y no podía estar más contento. No necesitaba que mi madre arruinara aquel sentimiento en aquella dichosa cena familiar. —Pero... —Mamá, dale un respiro, por favor. Su novia es una chica encantadora, además, se nota que se quieren —me defendió Joe. —¿Es la chica de la boda? —preguntó mi padre ceñudo. —Sí —respondí igual de ceñudo. —¿La que trabajaba en un supermercado? —inquirió mi madre arrugando la nariz. —Sí, ¿tienes algún problema con eso? —repliqué entrecerrando los ojos, desafiándola a meterse con mi novia. —Nicholas... —Mamá, por ahí no paso —la corté antes de que dijera algo que no quería oír. —Para algo que haces bien, vas y lo estropeas —espetó mi padre con una tranquilidad apabullante

  • "Lo que empezó en una noche ”   Capítulo 45

    Entonces, ¿ya estáis bien de nuevo? —Lo tengo dormido en mi cama —respondí bajito con una sonrisilla. Yo misma había estado adormilada entre sus brazos cuando la vibración de mi móvil me despertó con la videollamada de paola, así que me levanté con cuidado para no despertarlo y me metí en el baño de abajo para hablar sin molestar a nadie. —Spence, ¿has oído eso? —dijo Bell mirando más allá de la cámara de su móvil, con una sonrisa de oreja a oreja. La sonrisa de Diego apareció entonces en la pantalla de mi móvil. —Me alegro mucho de que lo hayáis arreglado, Sofia —dijo recolocándose las gafas. —Gracias, Diego. Compartimos una sonrisa y luego paola volvió a acaparar la cámara. —Bueno, cuéntamelo todo, Kei. ¿Qué habéis hablado? Sonreí y le relaté nuestra conversación un poco por encima. Ella chilló un par de veces, sobre todo cuando llegué a la parte de la confesión de amor de Juan Matias . Un rato después, nos despedimos con la promesa de cenar juntas al día siguiente para con

  • "Lo que empezó en una noche ”   Capítulo 44

    Sofia acababa de besarme tan solo un par de horas después de romperme el corazón. Yo acababa de confesarle que la quería y, aunque ella no me lo había dicho de vuelta, no hacía falta. El beso ya sabía a amor. A disculpa. A ilusión. A que esta vez ninguno de los dos iba a dejar que el miedo pudiera con lo nuestro. Nos separamos y nos quedamos un rato con las frentes apoyadas y los ojos cerrados, sintiendo el momento. —Lo siento, Juan Matias ... —No te disculpes más, Sofia. No hace falta. Solo... sé valiente conmigo. Sofia sonrió. Una sonrisa dulce y preciosa. —Vale —susurró apretándome la mano. —Esa es mi chica. —Le di otro beso corto tras el cual ella apoyó su cabeza en mi hombro y nos quedamos así un rato, simplemente disfrutando de estar juntos. —Juan Matias ... —¿Sí? —Tengo hambre. Solté una risa y me separé de ella, poniéndome de pie enseguida y llevándola conmigo en el proceso porque me negaba a soltar su mano. —Vamos, te haré la cena —anuncié caminando hacia su cocina

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status