Home / Romance / Loca por mi padrastro / Capítulo 48. Nada más

Share

Capítulo 48. Nada más

Author: Katja Brook
last update publish date: 2026-09-04 22:21:19

—Nunca te busqué porque pensé que era lo mejor. Para ti. Te fue… tan mal no te fue. Te casaste con un hombre mayor que te dejó una gran fortuna.

La voz le llegó casi lejana aunque estaba muy cerca.

Viola giró la cabeza y lo miró en silencio un segundo. Luego soltó una risa baja, sarcástica, y cruzó una pierna sobre la otra.

La forma en que Lionel había dicho aquello casi parecía una justificación. Como si una fortuna pudiera compensar los años que habían pasado, como si saber que ella había te
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 48. Nada más

    —Nunca te busqué porque pensé que era lo mejor. Para ti. Te fue… tan mal no te fue. Te casaste con un hombre mayor que te dejó una gran fortuna.La voz le llegó casi lejana aunque estaba muy cerca.Viola giró la cabeza y lo miró en silencio un segundo. Luego soltó una risa baja, sarcástica, y cruzó una pierna sobre la otra. La forma en que Lionel había dicho aquello casi parecía una justificación. Como si una fortuna pudiera compensar los años que habían pasado, como si saber que ella había terminado casándose con un hombre rico significara automáticamente que había tenido una buena vida. Para Viola, sin embargo, las cosas habían sido mucho más complicadas que eso. Había tenido que aprender a desenvolverse sola, a tomar decisiones difíciles y a construir una identidad que no dependiera de lo que había ocurrido en su pasado.—No me casé solo por la fortuna. Mi marido tenía una verga enorme y era excepcional en la cama.Lionel se sonrojó de inmediato. El color le subió por el cuello ha

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 47. Un corazón roto

    A la mañana siguiente Viola bajó las escaleras.Margaret la esperaba cerca de la puerta.—Le preparé un bolso al señor —dijo—. Ropa limpia, su cepillo, crema para las manos… esas cosas. El señor siempre se quejaba del jabón del hospital.Viola asintió.—Gracias, Margaret.La mujer la observó durante unos segundos antes de abrirle la puerta.—¿Va a quedarse mucho tiempo aquí?Viola se detuvo.—No lo sé.Era la respuesta más sincera que podía darle.Había llegado a la mansión pensando que solo tendría que resolver algunos asuntos, comprobar el estado de Lionel y regresar a su vida. No había contado con que él despertaría mirándola de aquella manera. Tampoco había contado con descubrir que, durante los años en que ella había estado lejos, él había llevado una vida mucho más complicada de lo que imaginaba.El trayecto hasta el hospital fue silencioso. La ciudad comenzaba a despertar cuando el automóvil avanzaba entre el tráfico. Viola observaba por la ventanilla sin prestar demasiada aten

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 46. La hija y la novia

    El pasillo del hospital quedó en silencio apenas se cerró la puerta de la habitación. Diana no esperó ni dos pasos. Se giró hacia Viola con el rostro tenso y los ojos todavía húmedos.—Eres fría —escupió—. Apareces de la nada después de años y te crees con derecho a mandar. Solo viniste por el dinero. ¿Verdad? Por el testamento.Viola se detuvo. La miró con calma, sin alterar la expresión. Ajustó el bolso sobre el hombro con un gesto elegante y habló con voz baja, casi conversacional:—Créeme, preferiría estarme follando a un joven musculoso, o tomando sol en Saint Tropez, o estar en mi villa en Nueva York… incluso en una reunión con tiburones de negocios antes que estar aquí. Pero te guste o no, soy la persona a cargo. La hija de Lionel Grant.Diana soltó una risa corta, amarga.—Adoptiva. Eres la hija adoptiva.Viola inclinó ligeramente la cabeza, como si evaluara la corrección.—Adoptiva o no, soy la persona a cargo. Te guste o no te guste. Aparte, se necesita a alguien con la cabe

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 45. Lo que no se dice, y lo que sí

    Lionel tragó saliva con dificultad. La garganta le ardía, pero forzó las palabras. Salieron rotas, apenas un hilo ronco, pero claras:—Estoy… feliz de verte aquí.Viola lo miró sin cambiar de expresión. Permaneció sentada en el sillón, las piernas cruzadas, una mano apoyada con elegancia sobre la rodilla. Cuando habló, la voz le salió calmada, casi indiferente.—Pues yo hubiera sido más feliz si no volvía a verte.El silencio que siguió fue denso. Lionel no apartó la mirada. Ella sostuvo la de él unos segundos y luego respiró despacio, como si se obligara a precisar.—Eso no significa que quisiera que murieras —aclaró—. Solo que no quería…Se detuvo. La frase quedó incompleta en el aire. No la terminó. No explicó qué era exactamente lo que no quería. El músculo de su mandíbula se tensó apenas, lo único que delató que esas palabras le costaban más de lo que mostraba.Lionel asintió con lentitud. La voz le salió todavía más baja:—Lo entiendo.Otro silencio. Este fue más incómodo. Ningu

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 44. Roto

    Lionel no podía dejar de mirarla.La luz de la mañana entraba por la ventana de la habitación de la UCI y se posaba sobre ella como si la buscara a propósito. Viola estaba sentada en el sillón junto a su cama, las piernas cruzadas, el cuerpo erguido, la expresión serena hasta el punto de parecer distante. No había dicho una sola palabra desde que él había logrado tomar su mano y pedirle, con la voz destrozada, que se quedara.Él intentó hablar otra vez. Solo logró un sonido ronco y roto que no formó ninguna palabra clara. La garganta le ardía. Cada intento de articular algo le costaba un esfuerzo absurdo. Se rindió por el momento y simplemente la observó.No podía creer que estuviera allí.Lo último que recordaba con nitidez era estar subiendo al auto. Diana lo esperaba, estaba al teléfono, hablando de la cena con sus padres en casa de estos. Él había cerrado la puerta del conductor, puesto el cinturón… y después, nada. Un vacío negro. Ahora despertaba en una cama de hospital, con el

  • Loca por mi padrastro   Capítulo 43. El Nombre Equivocado (Otra Vez)

    Viola llegó a la puerta de la UCI casi al mismo tiempo que el médico joven. Todavía podía sentir el calor residual entre sus piernas y el olor a sexo disimulado bajo el perfume. Se acomodó el cabello con un gesto rápido y entró detrás de él sin decir una palabra.Lionel ya no tenía el tubo en la boca.Estaba semiincorporado sobre las almohadas, el rostro todavía hinchado y marcado por los moretones, pero los ojos abiertos. La voz le salió como un graznido ronco cuando intentó hablar.—Agua…Una enfermera se acercó de inmediato con un vaso y una pajilla. Le humedeció los labios primero y luego le dio un sorbo mínimo. Lionel tragó con dificultad, cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos, desorientado.Diana no esperó más. Se lanzó hacia la cama con los ojos llenos de lágrimas.—Mi amor… mi amor, estoy aquí, mírame por favor.Viola, de pie a un par de metros, puso los ojos en blanco con poca discreción. Cruzó los brazos y observó la escena como quien mira una obra de teatro mediocre

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status