Share

Capítulo 48

Author: Dayrin
last update publish date: 2026-09-06 13:19:32

Camelia suspira sentada en la fiesta. Ya estaba enterada de que Matteo había seducido a Elora y de que le había enviado las fotos a su hijo.

Solo estaba esperando con ansias que Cedric llegara, para ver su reacción o que haría esta noche. Incluso Alexa estaba a su lado ansiosa por verlo.

Todos estaban reunidos. La noche prometía grandes cosas. La música que tocaban en vivo era buena; las personas hablaban, tomaban y disfrutaban del bufet.

Las luces y la decoración llenaban el lugar de estilo y
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter
Comments (2)
goodnovel comment avatar
Amanda Pérez
Cuándo actualiza?
goodnovel comment avatar
Alejandra e
Más capítulos escritora excelente novela!
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 52

    —Madre, basta. No soporto más estos reclamos.Ella niega y no se detiene.—¡ES INSÓLITO QUE HAYAS HECHO SEMEJANTE ESTUPIDEZ!Mi madre no para de reclamarme por haber faltado a la fiesta y dejar a todos los invitados plantados, incluso a ella y a Alexa.—Sé muy bien que te quedaste con Elora y golpeaste a Matteo, después de ir a buscarla a su casa. ¿Por qué hiciste eso? Si ellos se quieren acostar, como adultos que son, ¿por qué vas a su casa a amenazarlo a punta de pistola, incluso...?—Es un revólver... —digo entre dientes.—No me importa lo que haya sido, Cedric. ¿Crees que eso nos ayudaría como empresa? Luego del espectáculo que dimos, ¿que mi hijo salga en los periódicos como maltratador de sus empleados por su secretaria? ¿Dónde tenías la cabeza cuando pensaste que era buena idea hacer algo así por celos?Ahora que tengo la cabeza fría sé que no estuvo bien. Tal vez ella si quiso ir con él, pero maldita sea, si digo que siento culpa miento.—¿Acaso no te bastó con que ella matara

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 50

    Mi cuerpo duele. Siento como si me hubiera caído algo encima. Las piernas me pesan y tengo las entrepiernas adoloridas. Ni siquiera sé qué hora es.Con pesadez me levanto y suelto un gemido agudo al sentarme en la cama. Froto mis ojos, queriendo dormir un poco más.Veo mi teléfono conectado al cargador y lo tomo luego de agradecer por otro día. Hay varias llamadas perdidas y entre ellas algunos mensajes de Matteo.Me envió incluso unas fotos de él en el hospital, diciéndome que no iba a presentar cargos contra Cedric.Pero entonces recuerdo las fotos que supuestamente Matteo le envió a Cedric. La duda vuelve a mi cabeza y, sin pensarlo demasiado, le escribo para preguntarle si realmente eran ciertas.Me quedé con la mirada fija en la pantalla esperando aquel mensaje. Por suerte, hoy era día libre, así que iba a poder descansar.Aunque necesitaba tomarme una pastilla del día después, a este paso esas pastillas no van a funcionar.El mensaje aún no llega. Dejo el teléfono y camino al ba

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 49

    Termino de colocarme la ropa dándole una última mirada a Elora y salgo de su casa, cerrando la puerta. Subo al coche una hora después de todo lo ocurrido con ella.Me quedé un tiempo observándola, acariciando su espalda, mientras el cansancio la hacía respirar profundo y soltar algunos ronquidos.Tomo mi teléfono y chequeo las más de doscientas llamadas perdidas y los miles de mensajes.Mi madre me estuvo llamando arduamente, incluso Alexa y algunas personas más.Hay fotos de la fiesta. Incluso veo la licencia que envió Matteo al correo. Hijo de puta, debí pegarle un tiro.Es tan desgraciado que ni siquiera pretende denunciarme ante las autoridades por los golpes que le di, porque sabe que se lo buscó.Creo que, si no fuera por quien soy, la sangre de él estaría en mis manos. O tal vez por escuchar los gritos de angustia de Elora, me detuve.No hablaré con nadie en lo que queda de esta noche. Hablaré con mi madre mañana.Sé muy bien que su enfado debe ser excesivo, pero ahora mismo no

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 48

    Camelia suspira sentada en la fiesta. Ya estaba enterada de que Matteo había seducido a Elora y de que le había enviado las fotos a su hijo.Solo estaba esperando con ansias que Cedric llegara, para ver su reacción o que haría esta noche. Incluso Alexa estaba a su lado ansiosa por verlo.Todos estaban reunidos. La noche prometía grandes cosas. La música que tocaban en vivo era buena; las personas hablaban, tomaban y disfrutaban del bufet.Las luces y la decoración llenaban el lugar de estilo y elegancia, las risas y las personas aún llegando a la gran noche. —Siento que Cedric se está tardando —le susurra Alexa a Camelia.Se suponía que, a esta hora, incluso Matteo debería estar presente. El plan era que, al estar dolido, Cedric llevara su atención hacia Alexa. O ese era el plan que ella tenía en mente Camelia.Ella le marca al teléfono, pero la llamada pasa directamente a la operadora. Frunce el ceño y le escribe un mensaje preguntándole si había pasado algo.Minutos después, una ll

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 47

    Me despierto sobre algo o alguien. La cabeza me duele tanto. Todo está oscuro y siento unos brazos sostenerme con fuerza. Estoy semidesnuda, no tengo sostén, solo la ropa interior de abajo. —¿Q-qué, qué pasó? ¿Dónde estoy? —Descansa un poco más. —¿Cedric? Aprieto los ojos, siento que aún la cabeza me da vueltas. —Soy Matteo. Entonces todo se pausa y me remuevo tan rápido que caigo de la cama, golpeándome la espalda. —¿Qué demonios? Me siento aterrada, estoy temblando. —Enciende la maldita luz. Le grito con desesperación, sintiendo que me falta el aire y el estómago se me retuerce. —Elora, ¿qué carajos te pasa? Lo escucho levantarse y enciende la luz, que me molesta en los ojos. Me tapo los pechos y le vuelvo a gritar: —¡NO ME MIRES, MALDITA SEA! Veo mi ropa doblada sobre un sofá y voy hacia ella, colocándome la camiseta y el pantalón. —¿Qué demonios me hiciste? —le reclamo desesperada. —Por Dios, ¿podrías calmarte de una buena vez? Estás aquí porque me lo pediste a g

  • Me enamoré de un bastardo   Capítulo 46

    Es mi evento, es lo que había soñado, pero no me siento como debería. Pensé que iba a relajarme, que iba a tener tranquilidad, que el día iba a ser magnífico, digno de ser un día que nunca olvidaría. En cambio, solo me la he pasado reprimido, incómodo, fingiendo sonrisas y dando abrazos que no deseo. Escuchando halagos vacíos y cumplidos de personas cuyo interés va mucho más allá de felicitarme. Pensé que iba a poder tenerla un poco más cerca, pensé que hoy ella y yo no íbamos a tener este muro tan gigantesco. En cambio, todo está mal. Disimuladamente, mi mirada viaja hasta ella. Su cara es un mar de tristeza, puedo notarlo desde la distancia. También está incómoda. Las únicas palabras que hoy hemos hablado son sobre trabajo y más trabajo. De vez en cuando la veo llevarle cosas a mi madre y eso me empieza a impacientar. Sé que mi mamá está resentida con ella por lo que hizo. Pero, aun así, no quiero que le haga nada, no necesito que intervenga. Luego de la presentación y la r

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status