Início / Romance / Me perdiste, CEO árabe / Capítulo: Mi esposo piensa en otra

Compartilhar

Me perdiste, CEO árabe
Me perdiste, CEO árabe
Autor: J.D Anderson

Capítulo: Mi esposo piensa en otra

Autor: J.D Anderson
last update Data de publicação: 2026-05-14 16:57:54

Samyra era la esposa perfecta de Omar Al-Sabah, lo esperaba como cada noche desde hace un año que se casaron, sentada sobre la cama, esperando que algún día, aceptara venir a dormir en su lecho.

Afuera, todos decían que su esposo la adoraba, la familia solía decir que eran una pareja nacida en el cielo, almas gemelas, pero la realidad, cuando la luz del sol daba paso a la Luna, era que, Omar nunca la tocaría.

Samyra intentó todo, pero nunca consiguió nada.

Nunca la tocaba. Nunca se quedaba en su lecho.

Y con el tiempo, ese detalle empezó a romper algo dentro de Samyra.

Al principio intentó entenderlo. Pensó que era trabajo, estrés, costumbres, cualquier cosa que tuviera sentido. Pero con los días, las excusas dejaron de servir. Ella empezó a sentirse invisible dentro de su propio matrimonio.

Antes de todo eso, Samyra no era así.

Había sido Samyra Hassan, hija del doctor milagroso Adil Hassan, un hombre respetado y brillante.

Creció con la idea de que sería como él, una médica importante, alguien que salvaría vidas lejos de todo lo que la había limitado en su país. De joven le prometió a su padre que se iría a Estados Unidos, que estudiaría medicina y que no volvería a depender de nadie.

Pero la vida no siguió ese plan.

Cuando su padre murió de forma repentina en un accidente de auto, Samyra regresó a Dubái sin pensarlo demasiado. Solo iba a quedarse un tiempo, solo para cerrar ese capítulo. Pero el destino tenía otros planes para ella.

Todo cambió el día del incendio.

Un coche estaba en llamas, la gente gritaba, nadie se acercaba. Había alguien atrapado dentro.

Sin pensarlo, Samyra corrió hacia el fuego.

No pensó en el peligro, solo en salvarlo. Logró sacarlo, pero el fuego también la alcanzó. Su brazo izquierdo quedó marcado por las quemaduras, y su pierna sufrió un daño que la dejó cojeando para siempre.

Cuando despertó en el hospital, lo vio a él.

Omar Al-Sabah.

Un hombre poderoso, frío en apariencia, pero que la miraba de una forma intensa, como si ella hubiera cambiado algo en su vida. Le dijo sin rodeos que se casaría con ella, que la cuidaría, que no la dejaría sola nunca.

Samyra se negó.

Quería volver a Estados Unidos. Quería su vida de antes. Pero Omar no la dejó ir.

No la obligó con violencia, sino con presencia. Siempre estaba ahí. Siempre aparecía. Siempre encontraba la manera de acercarse, de ayudarla, de cuidarla. Poco a poco, sin que ella lo notara del todo, fue rompiendo su resistencia.

Hasta que ella aceptó.

Pero antes de casarse, Samyra puso una condición.

—Si me caso contigo, tengo condiciones —le dijo.

Omar la miró sin dudar.

—Eres mi salvadora, Samyra. Lo que quieras.

Ella respiró hondo.

—No puedes casarte con otra. No quiero otras esposas. No quiero concubinas. Si me quieres a mí, solo me tendrás a mí. Y si algún día me traicionas… me iré y no me encontrarás nunca.

Él no dudó.

—Yo, Omar, solo amaré a Samyra. Serás mi única esposa.

Ella quiso creerle.

Y al principio, lo hizo.

Pero ahora, un año después, todo era distinto.

Esa noche, Samyra estaba sentada como siempre cuando escuchó un ruido raro afuera. No era el sonido habitual de la casa. Era más pesado, como pasos inestables.

Se levantó despacio y se acercó a la puerta.

Cuando la abrió, lo vio.

Omar estaba ahí. Borracho. Nunca lo había visto así.

Sus ojos estaban distintos, perdidos, como si no estuviera completamente consciente de lo que hacía. Antes de que ella pudiera reaccionar, él la tomó de la cintura y la empujó suavemente hacia la cama.

Cayeron juntos. Y la besó.

Fue un beso fuerte, inesperado, lleno de una emoción que ella no había visto en él antes.

Por un momento, Samyra sintió su corazón acelerarse, confundida, porque era la primera vez que él se acercaba así.

Sus labios bajaron lentamente hacia su cuello, y ella sintió un calor extraño recorrerle la piel, algo que la hizo cerrar los ojos sin querer. Por primera vez, él parecía… diferente.

Pero entonces ocurrió.

Cuando sus dedos rozaron su piel marcada por el fuego, Omar se detuvo de golpe.

Se quedó inmóvil.

Como si hubiera visto algo que lo sacó de ese momento.

Sus ojos cambiaron. Se volvieron más oscuros, más fríos.

Y en ese instante, Samyra sintió un vacío extraño.

No entendía qué pasaba, pero algo se había roto.

Ella lo miró, confundida, y en lugar de apartarlo, lo volvió a besar.

No quería perder ese momento. No quería volver a la distancia de siempre. Por primera vez en mucho tiempo, sentía que él estaba ahí, realmente ahí con ella.

Necesitaba que eso fuera real. Necesitaba creerlo.

Pero entonces él susurró algo. Un nombre.

—Nayla… mi amor…

Samyra se quedó completamente quieta.

El mundo dejó de moverse. El aire se sintió pesado.

Y por primera vez en todo su matrimonio, entendió algo que no quería aceptar.

Ese hombre… no estaba pensando en ella.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: Epílogo

    Samyra y Omar llegaron temprano al hotel. Habían elegido aquel lugar especialmente porque estaba ubicado muy cerca de una de las zonas más famosas para contemplar las auroras boreales.Desde el primer momento, Samyra sintió que aquel viaje tenía algo diferente.No era solamente un viaje de aniversario ni unas vacaciones para descansar. Era la celebración de todo lo que habían vivido juntos.De los años difíciles, de las heridas que habían conseguido cerrar, de las lágrimas que alguna vez parecieron interminables y, sobre todo, del amor que había sobrevivido a cada una de sus tormentas.La suite era preciosa.Tenía enormes ventanales desde los cuales podían contemplarse las montañas cubiertas de nieve, una pequeña terraza y una habitación decorada con luces cálidas que hacían que todo pareciera más íntimo y acogedor.Samyra dejó su bolso sobre un sillón y caminó hasta la ventana.—Es hermoso...Omar se acercó por detrás y la rodeó con los brazos, apoyando el rostro junto al suyo.—Habib

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: Celebrar el amor

    Un año despuésHabía pasado un año desde que tantas cosas habían cambiado en sus vidas.Un año lleno de nuevas oportunidades, reconciliaciones, nacimientos que se acercaban y heridas que, poco a poco, habían comenzado a cicatrizar.Aquella tarde, Fahriye y Murad estaban reunidos alrededor de una mesa, revisando por última vez una larga lista.—¿La decoración?—Lista —respondió Fahriye.—¿La comida?—Confirmada.—¿Los músicos?—También.Murad sonrió satisfecho.Hasret, que estaba sentada junto a ellos, revisó nuevamente la lista.—Entonces no falta nada.Fahriye cerró la carpeta y sonrió.—Nuestros padres se lo merecen. Después de todo lo que han vivido, merecen celebrar el triunfo de su amor.Durante semanas habían preparado aquella sorpresa en secreto.Samyra y Omar estaban a punto de cumplir otro aniversario de bodas y, aunque ambos habían decidido que no querían hacer una gran celebración, sus hijos pensaban exactamente lo contrario.No querían dejar pasar aquella fecha.Habían plan

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: Casados de nuevo

    Malik aguardaba de pie en el majlis, irradiando una compostura impecable mientras la expectativa del momento llenaba el espacio.Pronto hizo su entrada el funcionario religioso, quien con voz pausada y profunda comenzó la lectura de los versos del Corán, extendiendo la bendición espiritual que finalmente los unió en sagrado matrimonio.Malik no podía ocultar la devoción en su mirada; una sonrisa genuina, repleta de seguridad y plenitud, iluminaba su rostro.Sin dudarlo, estampó su firma en el acta matrimonial antes de que el documento fuera trasladado con esmero ante Inaya para obtener su consentimiento definitivo.Con el trámite concluido, fueron declarados oficialmente marido y mujer.Malik caminó al encuentro de Inaya con paso firme. Al tenerla de frente, tomó su mano con delicadeza y depositó un beso reverente sobre el dorso de su piel.—Te amo, mi habibti —murmuró con la voz enhebrada de devoción—. Soy completamente tuyo. En esta vida te amaré para siempre y dedicaré cada uno de m

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: Elección de amor

    Phillip se levantó lentamente de su asiento y observó a los dos jóvenes que permanecían frente a él.Durante unos segundos no dijo nada.Su mirada pasó de Malik a Inaya, como si intentara descubrir en sus rostros si aquella decisión era realmente definitiva o si estaban actuando impulsados por la emoción del momento.Había visto demasiadas cosas en su vida como para creer fácilmente en las promesas de amor eterno.Y, sobre todo, había visto a Inaya sufrir.Por eso, antes de darles su bendición, necesitaba escuchar de sus propios labios que estaban seguros.—Hijos... —dijo finalmente—. ¿Están completamente seguros de esta decisión?Malik e Inaya se miraron.No necesitaron hablar.Una pequeña sonrisa apareció en los labios de ambos.Habían pasado por demasiadas dificultades para llegar hasta ese momento. Habían tenido miedo, dudas, dolor y momentos en los que parecía imposible volver a encontrarse.Pero ahora estaban juntos.Y ninguno de los dos quería volver atrás.—Estoy muy seguro, pa

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: La segunda oportunidad del amor

    Cuando Inaya despertó aquella mañana, durante unos segundos no supo dónde estaba.La luz dorada del amanecer se filtraba suavemente por las cortinas, dibujando sombras sobre las paredes de la habitación. Afuera se escuchaba el murmullo lejano del mar y el suave movimiento de las olas golpeando contra la orilla.Pero nada de aquello fue lo primero que llamó su atención.A su lado estaba Malik.Dormía profundamente, con el rostro relajado y una expresión de paz que pocas veces había visto en él. Uno de sus brazos descansaba cerca de ella, como si incluso dormido hubiera querido asegurarse de que seguía allí.Inaya lo observó en silencio.Sintió una extraña presión en el pecho.Durante tanto tiempo había pensado que aquel amor estaba perdido para siempre. Había llorado por él, había intentado convencerse de que podía continuar con su vida y había aprendido, a fuerza de dolor, a vivir con la ausencia de aquel hombre.Y ahora estaba allí.A su lado.No como un recuerdo.No como un sueño.Si

  • Me perdiste, CEO árabe   Capítulo: Te extrañé tanto

    Entraron a un yate privado para navegar mar adentro, alejándose de todo y de todos.El vaivén pausado de las olas y el horizonte infinito hicieron imposible que no recordaran aquella mágica luna de miel que parecía pertenecer a otra vida. El sol de la tarde teñía el agua de destellos dorados mientras él le entregaba una taza de té frío. Se miraban en silencio, sumergidos en la intensidad de sus propias miradas. Para él, estar ahí, teniéndola de nuevo tan cerca, se sentía como un sueño abrumador; una fantasía que había deseado en la penumbra de sus noches más solitarias y que por fin se volvía realidad.—¿En qué piensas? —preguntó él al notar la melancolía serena que iluminaba los ojos de ella.Inaya lo miró y dibujó una sonrisa suave, cargada de una devoción añeja que el tiempo no había logrado extinguir.—Soñaba con que fueras tú —confesó ella, dejando que el viento marino jugara con sus mechones de cabello—. Rezaba por eso a Alá cada noche... pero sentía que era solo una ilusión impo

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status