Share

45: De compras juntos

Author: Noona Aurora
last update publish date: 2026-09-10 13:51:53
Eleanor y Bella acababan de terminar de comer. Eleanor miró a Bella, quien parecía satisfecha tras haber recibido su «recompensa» de disculpa.

—¿Estás llena? ¿Quieres algo más? —se aseguró Eleanor.

Bella negó con la cabeza y se dio unas palmaditas suaves en el vientre, que se había abultado un poco.

—Mi estómago ya está a reventar.

Eleanor dejó escapar una risita, aliviada de que Bella ya no estuviera enfadada con ella.

En ese momento, el sonido del teléfono de Eleanor distrajo a ambas
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   74: La primera vez

    La puerta del dormitorio se cerró despacio.Archie volvió a apresar los labios de Eleanor, empujando suavemente su cuerpo contra la pared.Eleanor cerró los ojos, dejándose llevar por el dominio de Archie.Se besaron con creciente intensidad, sintiendo cómo la pasión entre ambos aumentaba a cada segundo. Archie la atrajo hacia sí sin romper el beso y la guio lentamente hacia la cama.Sobre el amplio colchón, reclinó el cuerpo de Eleanor con delicadeza. Archie se posicionó sobre ella, apoyando una mano al lado de su cabeza mientras que con la otra se desabrochaba los botones de la camisa.El beso se prolongó durante un largo rato, hasta que Eleanor presionó levemente el pecho de Archie para separar sus labios.—Archie... —Eleanor respiraba con dificultad. Contempló a Archie, cuyo ritmo cardiaco y respiratorio se encontraban igualmente agitados—. ¿Estás seguro de que quieres hacer esto? —preguntó para cerciorarse.Archie la miró fijamente a los ojos, advirtiendo el resquicio de duda en

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   73: Aceptarse el uno al otro

    Dos días después de que Eleanor recibiera el alta hospitalaria, la cocina de la residencia Richter volvió a impregnarse del aroma del caldo y la cebolla sofrita. Eleanor permanecía ante la cocina con un delantal sencillo atado a la cintura, removiendo la sopa en una olla pequeña. Llevaba el cabello recogido de forma holgada. Su rostro aún conservaba cierta palidez, pero sus ojos habían recuperado la nitidez habitual. El médico le había autorizado a realizar actividades ligeras, y Grace le había dejado claro —con las manos en la cintura— que no volvería a la oficina antes del fin de semana. Y a Eleanor le agradaba estar en la cocina para llenar sus días durante esta licencia laboral. Eleanor probó el caldo, consciente de que alguien llevaba un buen rato de pie bajo el umbral de la puerta observándola, pero prefirió pasarlo por alto ocupada con la comida. —No necesita vigilarme todo el tiempo, señor —dijo Eleanor tanpa girarse, con una sonrisa anticipada en el rostro—. No volve

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   72: Un inmenso alivio

    En el pasillo de la tercera planta del hospital, Margaret permanecía de pie con una carpeta en la mano, conversando en voz baja frente a la puerta cerrada de la habitación.—El comunicado de los Lindemann ya ha salido a la luz, señor. Paula está siendo interrogada. El Sr. Sam está preparando un informe completo para la fiscalía.Archie se apoyaba contra el marco de la puerta, vestía la camisa arrugada de la noche anterior y tenía los ojos enrojecidos por la falta de sueño. Desde que llegó la ambulancia, no se había alejado más de unos pasos de esa puerta, salvo para conseguir un poco de agua.—Gracias, Sra. Margaret —tomó la carpeta sin abrirla—. Del resto, que se encargue la ley. No quiero que sus nombres vuelvan a pronunciarse frente a esta puerta.Margaret asintió. No había nada más que añadir.Archie abrió la puerta despacio, entró y la cerró sin hacer el menor ruido.Sobre la cama blanca, Eleanor continuaba dormida con una respiración constante; su rostro comenzaba a recobrar el

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   71: Su turno también

    El alba aún no terminaba de despuntar cuando el teléfono de la oficina en la residencia Lindemann resonó por vigésima vez.Wilhelm Lindemann permanecía sentado tras su escritorio vistiendo el traje de la noche anterior, que aún no se había quitado. El teléfono frente a él continuaba iluminándose, mostrando nombres que se alternaban a gran velocidad: redacciones de medios, socios comerciales, miembros del consejo de administración. No atendió ni una sola llamada. A su lado, el abogado de la familia leía una hoja de borrador con voz neutra:—«Una breve declaración, señor: La familia desconocía y no respalda en absoluto las acciones de nuestra hija. Respetamos el proceso judicial. Nos retiramos de toda colaboración con Richter Company».—Añada —habló Wilhelm sin girar la cabeza— que lo lamentamos.—Señor, esa palabra podría interpretarse como una admisión de culpa...—Añádala.El abogado asintió y tomó nota.En el umbral de la puerta, la esposa de Wilhelm permanecía de pie ataviada con u

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   70: Su propio merecido

    Archie recostó a Eleanor sobre la camilla de los servicios de emergencia. Sin embargo, no liberó en ningún momento el agarre de la mano de Eleanor, que continuaba sumamente fría.—Nos vamos a casa, estás a salvo ahora —Archie mantenía una mirada empañada por el pánico y la angustia al constatar el estado de Eleanor.Los sanitarios introdujeron a Eleanor en la ambulancia.Antes de subir él mismo, Archie se giró hacia Margaret.—Encárgate del resto aquí. ¡Asegúrate de que Greta no escape antes de que salgan a la luz todas las pruebas de la caída de Eleanor! —ordenó Archie con rotundidad.Margaret asintió.—Comprendido, señor.Archie subió a la ambulancia para permanecer al lado de Eleanor, negándose a dejarla sola.El vehículo emprendió el descenso por el camino de montaña con la sirena encendida. Archie permaneció sentado junto a la camilla, sin soltar aquella mano que continuaba gélida.Grace iba detrás en un segundo vehículo acompañada por el chófer.En el salón de la villa, el fuego

  • Mi Matrimonio por Contrato con el CEO   69: Encontrada

    El camino de montaña era oscuro, brumoso y estaba plagado de curvas pronunciadas. El sedán negro de Archie avanzaba muy por encima del límite de velocidad permitido, con las luces delanteras barriendo los troncos de los pinos que desfilaban como sombras fugaces.Sam ocupaba el asiento del copiloto, sujeto al asidero del techo con una mano y sosteniendo el teléfono con la otra.—La policía local acaba de llegar al lugar, señor. También han enviado una ambulancia desde el pueblo más cercano, y Margaret se ha presentado ya con el equipo de seguridad.Archie no respondió. Mantenía la mirada clavada en la carretera y apretaba la mandíbula con tal fuerza que se le marcaba la vena de la sien. En su mente solo orbitaba una escena: la puerta del baño destrozada y Eleanor acurrucada en el suelo con el rostro empapado. Y ahora, él no había estado allí para derribar nada.—Señor —dijo Sam con cautela—, necesita mantener la calma.—Estoy calmo —contestó Archie con tono neutro. Su voz apenas fue un

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status