MasukEn el mundo de los sueños, sentí un peso enorme presionando sobre mi pecho, casi como si una gran montaña estuviera aplastando todo mi cuerpo.
Respirar se me hacía difícil y sentía que estaba a punto de desmayarme por la falta de oxígeno.
No, esto no es un sueño. Realmente me estoy asfixiando hasta la muerte.
Mis párpados cerrados se abrieron de golpe.
Al mirar por debajo de mi cuello, divisé las
Al recobrar el conocimiento, sentí el contacto frío en mi frente. Poco a poco, abrí los ojos antes de adaptarme a la claridad que tenía enfrente.—Despertaste —dijo la voz de Feiye a mi lado. Extendió la mano para quitar el objeto frío de mi frente y lo sumergió en un tazón de agua limpia.—Solo limpié la parte externa de tu cuerpo. La vecina de al lado se encargó de cambiarte el vestido —Exprimió el agua de la toalla y volvió a colocármela en la frente.—Ayer... —El suceso de la noche anterior me vino a la mente de golpe—. El hombre...—¿Por qué te sigue importando esa clase de persona? Estuviste a punto de ser violada, Nillia.¿Nillia? El nuevo nombre que usó me tomó por sorpresa.—Dime, ¿qué pasó ayer? ¿Cómo caíste en manos de esos
El sol estaba en lo alto del cielo, brillando con fuerza sobre la superficie de la tierra.Soplaba una suave brisa que reducía el leve calor del sol. Era el clima perfecto para tomar una taza de té.Caminé lentamente hacia la residencia de San, ya que me había invitado a su casa a tomar el té.Pero a mitad de camino, de pronto me salieron al paso dos hombres altos.—Qué... —Un dolor agudo me atravesó el cuello y caí sin fuerzas al suelo.Antes de perder el conocimiento, sentí que los hombres levantaban mi cuerpo y mi mente se sumió en la completa oscuridad.…*Splash.*La sensación del agua helada sobre mi rostro me despertó de mi profundo sueño.—Cof, cof... —Qué frío hace.El agua helada se filtró en mi ropa, haciéndome tiritar por el escalofrío que me produjo.«&iqu
Solté un gemido de dolor mientras Janice me masajeaba la espalda suavemente.Al oír mi gemido de dolor, no pudo evitar preguntar:—¿A dónde fuiste exactamente que terminaste en este estado?—Salí a ver a un demente —respondí, sintiendo poco a poco el efecto de su suave masaje en la espalda.—¿En serio? —Janice parecía curiosa por mi salida.—Sí —Asentí con la cabeza sobre la almohada en respuesta—. Es un completo psicópata.—¿Él? —Janice notó rápidamente el pronombre—. ¿Estás saliendo con alguien afuera, Zanillia?—No. No te te hagas ideas equivocadas —le aclaré de inmediato—. Él es el hombre que me dio un lugar donde quedarme cuando me quedé desamparada afuera sin a dónde ir. Últimamente he estado aprendiendo t&ea
La sonrisa en los labios de Feiye se esfumó al instante en cuanto escuchó lo que dije. Su rostro parecía el de alguien que se acaba de tragar un mosquito.—Estás bromeando, ¿verdad? No soy tan viejo. ¿Por qué me llamarías abuelo?Hice oídos sordos a la clara molestia en sus ojos y continué hablando:—Miles de años de edad son suficientes para que seas mi antepasado. Hasta soy bastante generosa al llamarte solo abuelo. ¿No deberías estar agradecido?—No me llames así, no me gusta —Frunció el ceño con profunda insatisfacción.Al ver que había logrado sacarlo de quicio, solté una risita malvada en mi interior.«Je, je, je. No puedo creer que un tipo tan pesado vaya a perder contra m&
Cuando entré al patio, me di cuenta de que Feiye ya estaba en casa.Estaba sentado en su lugar de siempre, ocupado disfrutando de la brisa del atardecer.—Llegaste temprano hoy —Caminé hacia el árbol bajo el que estaba sentado y me acomodé en el banco que tenía al lado.—Mmm —Feiye asintió—. Y bien, ¿qué tal tu visita al palacio?—Estuvo genial. El séptimo señor me invitó a un banquete delicioso. Ahora creo que no podré comer nada para la cena —Me sobé el estómago redondo con satisfacción mientras le relataba lo que había sucedido en el palacio.—Me alegra oír eso.—Y a todo esto, ¿para qué querías que nos viéramos esta tarde? —Me giré hacia Feiye dedicándole una mirada inquisitiva.En el preciso momento en que llegu&e
Al ver la mesa repleta de numerosos platillos, me quedé con la boca abierta por la sorpresa.Janice, que estaba a mi lado, no pudo evitar babear al contemplar la apetitosa comida servida sobre la mesa.Esto no era un simple almuerzo. ¡Era un banquete en toda regla!Al ver la variedad de manjares cuidadosamente preparados por el chef, mi estómago rugió de hambre.«No te preocupes, estomaguito. Hoy me aseguraré de que comas hasta que no puedas más».La emoción se me reflejaba en el rostro.Janice ya se había puesto en marcha: acercó la silla que tenía al lado, se sentó y empezó a comer.Yo también tomé una silla, lista para darme un verdadero atracón.Pero justo cuando iba a hincarle el diente a la comida, noté que la mirada del apuesto joven frente a mí estaba fija en mí.Al ver que me había deteni







