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Blake salió corriendo como si hubiera visto a un fantasma, asegurándose de cerrar la puerta de un golpe detrás de sí. Nos quedamos solos. Jaxson me abrazó con más fuerza, pegándome a su cuerpo. Yo no podía parar de llorar mientras recorría con dedos temblorosos la luna invertida de su pecho. La sangre fresca me manchó las yemas al instante.Como futura guerrera de la Alianza, conocía a la perfección lo aterradora que era la capacidad de curación de un licántropo. Luchar contra ese instinto, desgarrarse la carne una y otra vez solo para conservar esta herida... El dolor tuvo que haber sido inimaginable.—Estás loco —logré decir, con la voz ahogada por una mezcla de angustia y culpa.Me tomó la mano ensangrentada y empezó a besarme la yema de los dedos, con una satisfacción enfermiza en sus ojos dorados.—Este dolor no es nada —murmuró con la voz ronca. Inhaló mi aroma con avidez—, mientras sirva para demostrarte que siempre me someteré a ti. Mi Luna, ¿todavía me quieres?Alcé la cabeza
Era el último día de las pruebas. Me dolía la cabeza, debido a la resaca mezclada con el caos acumulado de la noche anterior. «Mi Luna... Mi Reina». La forma cruda y desesperada en que Jaxson me había susurrado esas palabras aún resonaba en mis oídos. Pasé toda la noche despierta, tratando de convencerme de que lo había alucinado o, peor aún, de que él me había confundido con alguien más. El poderoso rey licántropo no podía estar hablándome a mí. Tenía que enterrar ese recuerdo tan peligroso; no podía permitir que me distrajera.Dejando de lado aquellos pensamientos, me entregué por completo a la prueba final de combate. Inmovilicé al último lobo robótico contra el lodo con mis propias manos. El cronómetro se detuvo. Había asegurado mi lugar en la Alianza Licántropa con una puntuación tan alta que rompió todos los récords; aun así, no sentí alegría alguna; solo quería que todo terminara.Agarré el maletín táctico negro y me dirigí hacia el salón privado del Núcleo de la Luna de Sangre.
—Suéltame —jadeé, buscando aire mientras empujaba su pecho.Acabábamos de salir del agua, así que estábamos totalmente empapados. El enganche que nos mantenía unidos por fin se había soltado. Retrocedí un paso, intentando escapar del penetrante aroma a pino que desprendía.—Tu loba me desea —murmuró Jaxson, mientras un destello peligroso encendía sus ojos dorados.—¡Estás loco! —espeté, tratando de ocultar el pánico que sentía en mi corazón—. La presencia de un licántropo es asfixiante. Ya deja esa necesidad de control, Líder. Solo quiero aprobar las evaluaciones e ingresar a la Alianza.No discutió. Se quedó ahí de pie, dejando que el agua helada le goteara por la mandíbula mientras me miraba como si quisiera devorarme entera.Durante los dos días siguientes de pruebas, no nos dirigimos la palabra; aun así, la aterradora sincronía entre los dos resultaba imposible de ignorar. Éramos como dos depredadores nacidos para cazar juntos, tanto en la huida por el pantano de lodo como en la ca
La primera noche en el campamento, caminé hacia la zona de aseo. Una risa demasiado dulce me revolvió el estómago. Scarlett estaba apoyada en un lavamanos, presumiendo una profunda marca de mordida en el cuello ante un grupo de jóvenes lobas.—Blake insistió en morderme así de profundo anoche —murmuró, pasándose los dedos por la piel—. Dijo que solo una marca de reclamación completa puede unir de verdad nuestras almas de lobo. Sin ella, las palabras bonitas son falsas.Las demás lobas suspiraron con envidia. Me detuve de golpe y se me encogió el corazón. Claro. Ya tenía una compañera destinada y estaban a punto de celebrar su ceremonia de apareamiento. Pero no podía dejarlo pasar. ¿Todo lo que me dijo en línea qué había sido?«Mi Luna, quiero arrancarme el corazón por ti».«En el corazón de mi lobo solo existes tú».Me di media vuelta y salí corriendo de ese lugar tan asfixiante. En ese instante, el poco afecto que aún sentía por Alfa_X desapareció por completo. Junto con el protector
Lo miré con incredulidad. ¿Aquel arrogante líder licántropo, el futuro presidente de la Alianza, me estaba pidiendo consejos amorosos? Su expresión vulnerable, casi suplicante, me recordó enseguida al mentiroso que se arrastraba detrás de la pantalla. Blake era exactamente igual, me suplicaba en línea mientras en la vida real abrazaba a su compañera destinada.Una ola de humillación y rabia me invadió.—¿Demostrar que vale la pena? —Una risa amarga y quebrada se me escapó de los labios mientras sostenía su mirada sin titubear—. Ustedes los Alfas son todos iguales. Son unos mentirosos. No se merecen una segunda oportunidad.Las pupilas de Jaxson se contrajeron. Luché para soltarme de su agarre, aunque no podía moverme ni un centímetro.—¿Quieres saber cómo demostrarlo? ¡Hazlo de la forma más salvaje! ¡Quítate todas las máscaras, arráncate el corazón y muéstraselo! ¡No uses palabras vacías para tratarla como una estúpida!Jaxson se me quedó mirando, inmóvil, casi sin respirar. Segundos d
A la tarde siguiente, mi mentor me llamó con urgencia.—Ava, tienes que presentar tu plan para las pruebas de graduación ante el Licántropo del Núcleo de la Luna de Sangre —dijo con tono serio—. Jaxson Wylde pidió verte personalmente.Se me heló la sangre. Jaxson Wylde. El Alfa de Alfas. El líder indiscutible del Núcleo de la Luna de Sangre y el único licántropo de sangre pura que había pisado estos pasillos en una generación. Su nombre era una leyenda que se susurraba con una mezcla de terror y admiración. Sin embargo, lo importante era que si bien se graduaba con nosotros, todos sabíamos que sería el próximo presidente de la Alianza. Las puntuaciones de mis pruebas y mi ingreso dependían de él.Decían que una sola de sus miradas podía hacer que el Alfa más fuerte se arrodillara y su lobo era tan poderoso que podía dominar a una manada completa. Nunca habíamos hablado. ¿Por qué querría verme?Empujé la puerta de la sala de conferencias. Al entrar, el aire se volvió denso, cargado de u







