Masuk— Maldito hipócritas. — refunfuñé cerrando mi puño con fuerza.
No podía creerlo, me negaba a quedarme de brazos cruzados pero el sólo ver que los ciudadanos de Cielo Azul se negaban a ver la realidad no hacía más que enfurecerme.
Era frustrante, luego de recorrer hasta el último rincón de la biblioteca fui a los centros de información más cercanos, fui a la comisaría, visité tres museos históricos e incluso fu
Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo
Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo
Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo
Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo
Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo en segundos una sensación horrible de pánico a unas tremendas ganas de matarlo.Me desesperé de tal forma que el corazón parecía a punto de estallar. — ¿Qué haces por aquí? — susurró Esteban en mi oído, convirtiendo
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