LOGINNarrador omnisciente.—¿Así de sencillo? —Avery no descuida su frente. Tener a ese sujeto tan cerca le enseña que lo más sensato es no perderlo de vista.—No recuerdo haberte prometido una ceremonia.Ella bufa y gira la mirada.—¿Y no vas a cambiar de opinión cuando llegue a la salida? —pregunta con desconfianza.—Si quisiera retenerte, no estaríamos teniendo esta conversación.El ruso no consigue leer lo que se esconde tras aquellos ojos amparados por la ironía y una viveza extrema que le impide adivinar qué está a punto de decidir.Avery suele ser fácil de interpretar. Suele.Siempre que él no tenga la atención fija en lugares donde no debería.Y ahora esa mujer tiene un problema serio encima sin comprender que cada gesto, cada desafío y cada una de esas preguntas que le dirige con aparente inocencia empeoran su situación.Avery baja la mirada hacia sus manos. Juega un momento con el borde de la camilla y después vuelve a observarlo.—¿Por qué?Vael guarda silencio.—Contigo siempre
Narrador Omnisciente. El camino hacia las camionetas obliga a Vael a atravesar una de las alas interiores del segundo piso del Monasterio.A esa hora, las instalaciones conservan una calma engañosa. Hay hombres desplazándose entre las habitaciones, voces que llegan desde los corredores y puertas que se abren para dejar pasar a quienes tienen tareas pendientes. Nadie parece dispuesto a detener al Creador, y quienes lo reconocen se apartan antes de que él tenga que pedirlo.Vael avanza sin prisa.El dolor de las costillas se ha asentado en una molestia persistente que empeora cuando respira demasiado hondo. Las píldoras empiezan a hacer efecto, aunque no lo suficiente para devolverle la comodidad de moverse sin sentir el recuerdo de cada golpe.No le importa.Ha sobrevivido a situaciones peores.Al doblar por un pasillo, sin embargo, encuentra algo que no esperaba.Avery Crown está sentada sobre una camilla.Tiene las piernas ligeramente separadas, los hombros encogidos y la cabeza inc
Narrador Omnisciente. En total silencio regresa Vael a la Fortaleza, cargando celosamente el maletín que no suelta hasta llegar a su despacho. Escucha todo lo que Timur le informa, pero no habla para disponer una retención menor para los hombres que todavía no abandonan territorio. El dolor en sus costillas y tórax cobra imagen cuando se planta frente al espejo, sólo con vaqueros, dejando expuesto el torso y su rostro. Un mapa con oscuros, cortes con sangre muy pequeños, pero que al ser hechos por golpes que reventaron su piel, se tornan más dolorosos que los acostumbrados. Pero su imagen no le importa; sonríe levemente al verse los nudillos. Aunque su cuerpo proteste por cada movimiento, se quita la sangre con la ducha, vistiendo unos vaqueros oscuros y una camisa blanca que acompaña con un abrigo del mismo color. Se ata el cabello y vuelve a recoger el maletín, llevando unas píldoras para el dolor que encuentra en uno de los cajones. Su gente se mueve con rapidez y Grock mencion
Narrador Omnisciente. Dmitry, no puede dejar de mirar hacia la pantalla que muestra una vez más, por qué provocar al Korol es una pésima idea. Y entre las filas que detallan una sombra humana que gime lamentos bajos, inhumanos, como si su voz ya no tuviera la fuerza de existir, parece que cada uno comprende la dimensión de lo que Dante está revelando.Si su captura se hacía pública, todos los que dependían de él modificarían sus movimientos, destruirían registros y abandonarían sus posiciones. Necesitaban mantenerlo oculto hasta que supieran qué información podían verificar y qué parte de su conocimiento estaba destinada a conducirlos hacia una trampa.—La llamada no solo nos permitió descubrir una transmisión manipulada —agrega el duelo de la Mafia rusa—. Nos permitió llegar hasta el hombre que la utilizaba para ocultarse. Nos permitió acercarnos a una estructura que llevaba años trabajando sin exponerse —confirma—. Y lo que encontramos después fue mucho más grande de lo que habíamo
Narrador Omnisciente. —Te concedo que Melor estaba dispuesto a cumplir su juramento hacia la Mafia Roja, pero en su diario especifica que lo tenía planeado para la visita que recibirían dos semanas después en la reunión que planeó contigo —Vael sonríe con rencor. —El día de su muerte solo volvió a Tomsk por las últimas muestras de sangre de Rowen que tenía en el laboratorio. Quería saber si a su esposa la había envenenado el tipo que verían en esa reunión. Dante intenta avanzar, pero Dmitry lo retiene.—¿Así que eso también lo sabes?—¿Crees que durante estos meses me quedé esperando una explicación? —se le endurece el gesto. —Encontré piezas. Rellené vacíos y sé todo lo que Melor y tú pactaron.—Melor descubrió que necesitábamos rastrear el origen de las transmisiones, no solamente los lugares desde los que se emitían —Dante sacude la sangre de su mano. —Por eso empezó a trabajar con dispositivos capaces de registrar las rutas de los datos y relacionarlas con los accesos utilizados
Narrador Omnisciente. Mientras el Creador y el Demonio intentan arrancarse la vida, Yaro Zarkov atraviesa el hangar por una ruta lateral, lejos del perímetro donde se concentra el estruendo de la pelea.No necesita preguntar qué está sucediendo.Los murmullos que llegan desde el exterior, cuando baja del auto son demasiado claros para confundirse sobre la escala de esa pelea que algún volki les informó a ese grupo, y ese silencio es la apuesta inteligente que confirma que ninguno quiere convertirse en el idiota que interrumpa a dos monstruos decididos a destruirse.Yaro tampoco tiene intención de hacerlo.No le interesa quién de los dos sobreviva. Porque ni siquiera él tiene decidido hacerlo.nSu objetivo está al otro lado del hangar, donde cuatro hombres esperan junto a una fila de vehículos blindados.Dmitry Smirnov lo reconoce primero. Y por la manera en la que lanza la puerta deduce que las cosas pueden estar peor de lo que ya lo ha estado considerando.El hombre posee la clase







