LOGINDurante mi infancia y mi adolescencia, antes de partir a los Estados Unidos, siempre me pregunté cómo hacían ellos dos para entenderse y vivir juntos durante tantos años.
Mi madre es una pediatra muy reconocida, es la jefe de pediatría en un reconocido hospital de Bruselas y tiene un consultorio privado en nuestro pueblo.
Después de terminar la universidad y mientras Jéremie y yo crecíamos, trabajó solamente en la consulta privada cuatro días a la semana y, cuando comenzamos a i
Me acerco un poco más a ella, intentando entrar a los aseos sin que ella haya terminado de salir.Nuestros cuerpos se tocan y observo el pulso latir acelerado en su cuello y una perla de sudor deslizarse por su boca.Ella es alta, no tanto como yo, pero más que la media, así que puedo susurrarle sin mucho esfuerzo.—Creo que se te ha disparado la tensión. —Levanta el brazo, intentando sentir su pulso.—No, yo… Es solo que hace mucho calor.Paso con delicadeza una mano por su cabello y lo dejo detrás de su oreja.Inclino mi cara y ella levanta la suya; nuestros cuerpos en contacto, estamos tan cerca que puedo sentir su aliento.—A mí también se me ha disparado, siente.Llevo su mano a mi pecho y soy consciente del momento en el que ella levanta la mirada, y sus labios se acercan a los míos y me pierdo en su olor, huele a jazmín y a vainilla.—Lo siento, debo irme.Ella se aleja y me ma
Durante mi infancia y mi adolescencia, antes de partir a los Estados Unidos, siempre me pregunté cómo hacían ellos dos para entenderse y vivir juntos durante tantos años.Mi madre es una pediatra muy reconocida, es la jefe de pediatría en un reconocido hospital de Bruselas y tiene un consultorio privado en nuestro pueblo.Después de terminar la universidad y mientras Jéremie y yo crecíamos, trabajó solamente en la consulta privada cuatro días a la semana y, cuando comenzamos a ir al colegio, empezó a aumentar sus horas de consulta.Ella es una mujer muy activa, que adora cuidar de los niños.Mi padre es un chocolatero; suena raro, pero es real, y Jéremie también y trabaja con él.Mi hermano ha creado nuevos chocolates, increíblemente buenos, y mi padre, al tener la ayuda de Je, ha vuelto a jugar con los computadores y a pasar tiempo en su taller de alfarero. Y cuando se aburre de trabajar o de pasar tiempo entre el barro, le pide
Mi tío frunce el ceño y yo me recojo el cabello rubio en un moño.—Eso parece, la chica pasa su tiempo de un lado para el otro; a pesar de que vive en París, es documentalista.Levanto una ceja; mi primo se ha llevado a una nerda a la cama, nunca lo hubiese imaginado.—¿Tienes un nuevo tatuaje? —Lo miro con fijeza.—Tengo claro a qué tatuaje se refiere; siempre que me ve, me pregunta lo mismo. Aunque en esta ocasión la respuesta es positiva; tengo el mismo tatuaje que Enzo se hizo en mi honor. Porque, por fin, fui capaz de hacérmelo en su honor.—Lo tengo —digo simplemente, y mi tío asiente.—Estaría muy orgulloso de ti, de eso estoy seguro. —Palmea mi hombro y se aleja; tengo la impresión de que lo he hecho sentirse mal.—No te preocupes, querido, se le pasará. Esta noche mirará una foto de Enzo y hablaremos de él y luego todo estará bien.Me vuelvo a mirar a mi tía Rita, una mujer de pocas palabras y algo tí
Dieciséis años después Jean —Bájate del auto. —Hablo en un tono frío y autoritario.No quiero saber nada en absoluto sobre esta mujer; no sé cómo se me ocurrió que podría llevarla a casa para las vacaciones de verano.Mis padres y mi hermano menor me esperan y debo irme ahora.—¿Por qué no me dejas explicarte lo sucedido, Jean? Esas fotos no tienen nada que ver con nosotros, son muy viejas; sabes que estoy diciendo la verdad. —La miro y tomo una de las fotos, dejándola sobre su regazo.—Por supuesto, y por eso vas a negarme que este tatuaje lo tienes solo hace una semana.Podría haberle creído y llegar a pensar que en la foto está con alguien con quien salía antes de conocerme, pero el tatuaje se lo hizo hace poco.Fui yo quien la llevé donde un amigo tatuador, el único en el que en Estados Unidos le permito crear arte en mi piel. Y estuve ahí cuando se lo hici
Por el espejo retrovisor, veo a mis hijos despidiéndose de nosotros, acompañado de nuestros amigos y observo deprisa como Gia ha abierto la ventana del auto y se despide sacando la mano, a pesar del frío que hace.—No vayas a proponerme matrimonio, por favor, porque te aseguro que te diré que no. —Me quedo pensativo.¿Acaso no quiere estar conmigo?Finalmente, no nos divorciamos, pero eso no significa que le interese seguir a mi lado.—¿No volverías a casarte conmigo? —pregunto un poco desilusionado, tomando la autopista.—No, lo siento, Luka, pero no lo haría.—Me mira y se muerde el labio inferior.—Me estás gastando una broma, ¿verdad?No quiero preguntar nada más y parecer un estúpido, aunque en realidad detesto las medias tintas.—Gia, dime lo que quieres decir, sabes que detesto…—Que griten y que no sean claros contigo, siempre lo he sabido. —Se vuelve hacia mí y sonríe. —Amo nue
La voz de Bastián llama mi atención; he salido un momento para respirar un poco, sé que hace frío. Sin embargo, no he podido dejar de pensar en Enzo y en Danna.—Ellos están bien, nosotros cuidaremos de su hijo.Mi relación con Bastián se ha estrechado; es el único hermano que me queda, porque, aunque irónicamente, Damián es mi único hermano de padre y madre, su odio y resentimiento es tan grande que, a pesar de que fui a visitarlo a la prisión en dos ocasiones, se negó a verme.—Tienes razón, pero no puedo dejar de pensar en lo jóvenes que eran. —Eso es lo que más me entristece, aparte de haberlos perdido, pensar en todo lo que ellos no vivieron.—Vivieron lo que tuvieron que vivir, no te acongojes por eso. —Observo a Bastián y sonrío.En ocasiones no puedo seguir su lógica; es como si estuviera hablando con una versión masculina de Ariana, nunca sabes con qué te va a salir.—Qué inteligente te me has vuelto. —Sonrío y gol







