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63. Embarazada

Author: Mariela Reyes
last update publish date: 2026-09-18 01:24:13

Dereck parecía genuinamente perplejo.

—Ella se alimenta... —balbuceó.

Samantha bajó la vista hacia el suelo. Derric no perdió detalle.

—Habrá que instaurar pautas de realimentación progresiva —dictaminó el médico—, un factor que ahora es crítico, especialmente considerando su otro diagnóstico.

Dereck frunció el ceño.

—¿Qué otro diagnóstico?

El médico titubeó un instante antes de soltar la bomba.

—El embarazo.

El tiempo se fracturó.

Los ruidos del hospital, el zumbido de los fluorescentes, las v
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    Bianca estaba en la entrada cuando llegó su hermano. Lo vio bajar del coche antes de que Luca terminara de detenerse y avanzó hasta interceptarlo al pie de los escalones. Derric tenía el abrigo abierto, una venda nueva y la misma ropa con la que había sostenido a Claire en la montaña.—Todavía puedes volver —dijo ella.—¿Dónde está?—Dentro.Él intentó pasar, pero Bianca le puso una mano en el pecho. No lo empujó; lo obligó a detenerse con una presión breve que conocía desde niños. Derric bajó los ojos hacia sus dedos y después volvió a mirarla.—No empieces.—Ya he empezado. Me has hecho venir hasta la puerta porque no querías escucharme por teléfono.—Te escuché.—Y has venido igual.—Sí.Bianca apartó la mano. Había discutido con su hermano por cosas que ahora le parecían pertenecer a otra vida: una fiesta, un viaje, un hombre al que ella había decidido asustar demasiado. Siempre había encontrado una forma de hacerlo suspirar antes de ceder. Esta vez, Derric no parecía tener fuerza

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    El silencio entre ambos se llenó de respiraciones. Bianca oyó una puerta cerrarse en el hospital; Derric escuchó que alguien le hacía una pregunta a su hermana y que ella respondía con una negativa breve. Por primera vez en muchas horas, ninguno tenía una orden útil para el otro.—¿Cómo está? —preguntó Bianca al fin.Derric se pasó una mano por la cara.—Han podido confirmar que el embarazo continúa. No me han dicho que todo esté bien.Bianca apoyó la frente contra la pared. La pintura estaba fría.—Es algo.—Sí.—Agárrate a eso mientras consigo lo demás.Derric miró el reflejo de la lámpara en el suelo brillante. Había escuchado la noticia junto a Claire; ella había pedido que se la repitieran y después le había apretado la mano hasta hacerle daño. Él no había conseguido decir nada. Todavía no sabía cómo sostener aquella pequeña respuesta sin exigir que significara más.—No lo pierdas —dijo.—No lo voy a perder.Cuando cortó, Derric llamó a la doctora Valli. La encontró revisando inf

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