MasukDespués de media hora, April había vuelto al hospital, se encontraba nerviosa de un lado para otro, quería que todo saliera bien, que él estuviera bien, ¿porqué no quiso que le dijeran a ella? ¿Porque no la quería con él?.
Sabía que Luca la quería, se lo había dicho no hace ni una hora, entonces, ¿porque la alejaba?
April tenía miedo, pensaba que era absurdo estar separados por tanto tiempo, ella estaba embarazada de él, ya tenía dos hijos juntos, porque esos gemelos también eran de él, debían estar juntos como la familia que estaban formando y no podía mentirse a ella misma, tenía miedo, mucho miedo, ahora que Luca había recuperado la confianza en sí mismo, y con su rostro sin cicatrices, tendría miles de mujeres a sus pies, ¿Y si dejaba de quererla? Pensó en Leticia, esa mujer lo deseaba y quién sabe cuántas más andaría detrás de él, pero no iba a permitir que se lo quitaran, Luca era suyo, ella lo había visto primero, lo había amado tal cuál era, ninguna tipa, podría aparecer de la nada y quitárselo, ella volvería con él, renunciaría, y volvería, le explicaría las cosas y estarían juntos, si eso haría.
—¿Cómo te ha ido el cielo? — April salió de golpe de sus pensamientos y miró a Gabriella.
—Bien, mi vida ha cambiado tanto en tan poco tiempo, estoy muy feliz, pero no me siento completa, no puedo decir que soy una mujer plena si no lo tengo a él. — su suegra sonrió.
—Él te extraña mucho, sabes, aunque no lo diga, aunque estuviera alejado de nosotros desde que te fuiste, su mirada se ve triste vacía, él tampoco está completo si no te tiene a su lado.
—Quiero, deseo volver, de hecho estaba pensando en renunciar. — dijo mirándola a los ojos. Gabriella asintió.
—Cariño, ¿Has firmado un contrato? —April hizo una mueca de disgusto
—Sí, por 6 meses, y sólo han pasado dos.
—Entonces no puedes renunciar así porque así, podrían demandarte, April cariño, serán sólo 4 meses, después tendrán toda la vida para estar juntos.
—Gabriella, tengo miedo, en 4 meses pueden pasar muchas cosas, ¿y si llega alguien más? ¿Y si se enamora de otra? Si es así, él me olvidaría y que sería de mí, de mis.. — se quedó callada y suspiró, debía decirlo, Gabriella siempre se había portado correctamente con ella.
—Cariño, Luca te ama, está enamorado de ti, él no te va a cambiar por nadie, sabe que eres la indicada para él. —April suspiró y agarró fuerzas para poder decirle a su suegra que tenía nietos.
—Eso espero, porque no voy a poder criar a mis hijos sin su padre. – dijo mirándola a la cara. Gabriella asintió.
—Por supuesto que… —se detuvo abruptamente y la miró buscando algún indicio de broma, pero al ver que no era así, la abrazó de felicidad.
—¿Me harás abuela? — April sonrió al escuchar el tono bajo que uso, como una niña pequeña cuando habla de un secreto.
—Ya eres abuela. — Gabriella abrió los ojos como platos.
—¿Qué? ¿Pero cuando? ¿Dónde?
—Yo adopté a Emily y Eddy, esos niños son lo mejor que me ha pasado y se que Luca también los quería como hijo, así que yo me adelanté, ellos son mis hijos y esperan que su padre viva con nosotros. —Gabriella la volvió a abrazar.
—Definitivamente eres la indicada para mi Luca, tú eres ángel, uno que llegó a cambiarle la vida para bien, me siento tan feliz y tan orgullosa de ti cariño, eres una mujer fuerte, valiente, eres inteligente, cariñosa, atenta, y se que eres una gran madre, mi hijo no pudo escoger mejor mujer — April la miró con lágrimas en los ojos.
—Gracias, de verdad no sabe como me alientan tus palabras, pero debo contarle algo más. — Gabriella la miraba de forma que ella continuara con lo que tenía que decir. — Estoy embarazada, tengo 3 meses de embarazo, vas a ser abuela por segunda vez. — Esta vez Gabriella no pudo evitar las lágrimas, unas de felicidad, ¿cuantas veces deseo ver a Luca convertirse en padre? ¿En un hombre de familia? Muchas y ahora su sueño estaba casi completo.
–¿No se lo has dicho cierto? — April suspiró derrotada.
—Sí, pero él cree que estaba soñando, se lo dije hoy, él no lo va a recordar cuando despierte.
—¿Qué piensas hacer? Creo que él debe saberlo. —April asintió.
—Por supuesto que debe de saberlo, es más debe estar conmigo en el nacimiento de nuestro hijo, pero se lo diré cuando termine mi gira. — Gabriella empezó a mover sus manos en señal de nerviosismo. —¿Qué pasa?
—Es que ahora que sé que estás embarazada, no me parece que trabajes tanto en una pasarela, podrías perderlo. —April le sonrió con cariño.
—No te preocupes por eso, de hecho, voy a ser modelo de ropa para mujeres embarazadas, sólo práctico de una a dos hora por día, y en la pasarela solo son muy pocos los cambios de ropa que hago, de hecho me están cuidando muy bien, paso en más en mi casa y con los niños que el trabajo, prometo cuidarme y darles un bebé muy sano — Gabriella le sonrió.
—Eres una mujer maravillosa.
—Gracias. ¿Sabes algo de mi madre?
—No, desde que se fue de casa no se ha vuelto a comunicar conmigo, me duele su distanciamiento, ella es más que una amiga para mí. —April la miró con sentimiento, ¿Qué diablos le pasaba a su madre?
—Lo sé, pero tú no deberías sentirte triste, porque es ella la que está actuando mal. Ojalá reflexione a tiempo porque sino va a perder a la única familia que tiene.
—Yo pensaba en ir hablar con ella, veré si podemos arreglar las cosas y sino, pues cada quien siga con su vida, aunque me duele perder la amistad de tu madre, que como te digo para mi es como una hermana, pero no puedo sentirme culpable por el hecho de que Luca se fijará en ti, cuando me siento inmensamente orgullosa que seas la mujer de mi hijo. —April sonrió de oreja a oreja al escucharla.
–Me parece que quieras ir a hablar con ella, a pesar de que no eres tú la que tiene que arreglar las cosas. Y de verdad no sabes como agradezco tu cariño y apoyo, eres como esa madre que no tengo.
—April, cariño, Marta te adora.
—Sí, bueno, pues no se nota mucho. Si las cosas no se hacen como ella dice se enoja, si sigue así no solo va a perder a su mejor amiga casi hermana, sino también a su única hija y a sus nietos.
—Yo tengo fe, que ella va a recapacitar, solo hay que darle tiempo.
—le daré el mismo tiempo que estaré alejada de Luca, cuando regrese iré hablar con ella y si no cambia esa actitud, me alejo de ella como lo hizo mi papá. —Gabriella se entristeció al oírla, Marta hace unos meses deseaba que su hija pudiera estar con ella, y ahora simplemente se apartaba de su compañía.
—Familiares de Luca Bennett — un doctor salió interrumpiendo los pensamientos de todos los presentes, quienes inmediatamente se levantaron y se acercaron.
—Nosotros somos su familia doctor — dijo Stuart.
—¿Cómo está mi hijo? —Gabriella estaba muy nerviosa.
—Deseo informarles que la operación fue todo un éxito, tendrá vendas en el rostro, por un lapso de tiempo, además que su recuperación total, podría decirse que será en un mes, eso depende de la evolución del paciente.
April se encontraba inmensamente feliz, al igual que todos en esa sala, pronto Luca Bennett sería esa persona que siempre debió ser.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







