LOGINApril regresó de nuevo su gira con un dolor en el pecho, ella no deseaba irse sin verlo, en realidad simplemente no deseaba apartarse de su lado, quería poder ayudarle en su recuperación y ver que siguiera sus cuidados al pie de la letra.
—¿A qué tienes cariño? — levantó la mirada hacia William y me sonrió.
—No quiero más esto, ha sido una distracción por un tiempo, pero extraño mi trabajo, mi vida.
—April, si deseas renunciar podrás hacerlo, nadie va hacer nada que tu no quieras. — April le sonrió y lo abrazó agradecida.
—Gracias, han sido tan buenos conmigo, pero aunque me estás dando una gran oportunidad deseo cumplir mi contrato, es mi deber y mi obligación, además que debe ser responsable y dejar de pensar tanto en Luca, eso es lo que más me hace desesperarme no tenerlo conmigo.
—¿Tanto lo amas?
—Lo amo como nunca creí amar a alguien, este amor va más allá de la realidad, no tiene dimensión, es algo que no puedo describir con palabras, pero que puedo asegurar es algo mágico y único.
—Vaya, me has dejado sin palabras, espero algún día poder encontrar esa clase de amor. — William seguía enamorado de April, pero sabía que tarde o temprano la elegida aparecería en su vida.
—Ya verás que así va hacer, eres un hombre extraordinario, guapo, gentil, nada más debes esperar que esa persona llegue, porque si te desesperas nunca llegará. —William le sonrió.
—Bien, como tu digas. Ahora, hablo en serio April, cuando creas que definitivamente ya no quieras hacer esto, puedes retirarte, siempre supe que a pesar de que disfrutas modelando no es lo tuyo, lo haces por hobbie y no por realmente ames el modelaje, lo tuyo son números, una oficina y más números — April sonrió y lo abrazó.
—Nunca pensé en decir esto, pero eres un gran amigo, gracias por apoyarme siempre, hacerme sentir bien a tu lado, incluso después de lo que pasó.
—No es nada, al menos me alegra que después de todo, me hayas creído y que al menos podamos ser amigos, de verdad eres una persona maravillosa.
—Gracias, tú también lo eres, y mis hijos tendrán el mejor tío. — ambos rieron por el comentario.
April se sintió en paz, sabía que William era sincero, amable e haría lo que fuera porque ella estuviera bien, tranquila, segura y eso lo agradecería siempre.
Cada día pasa, ella se desesperaba más, porque no sabía nada de Luca, tanto John como Jessica no habían dado señales de vida, al parecer ninguno tenía consideración con ella para poder decirle si Luca estaba completamente sano, saber, si ya no tenía vendaje en el rostro, todo estaba un completo caos y no lo soportaba, al parecer la prensa quería comérsela viva, la habían vinculado con William, con David, incluso con el modelo que tenía como compañero de pasarela, estaba cansada, de tanta noticia amarillista.
—April, tienes que tranquilizarte. — dijo William, viendo como su amiga daba vueltas a punto de estallar.
—¿Cómo pretendes que lo haga? ¿Has visto el comentario de hoy? Dicen que estamos a punto de casarnos, aún sabiendo que te soy infiel.
—Ya lo leí, pero sabes que es mentira.
—Sí, pero la demás gente no lo sabe, todas las fotos las malinterpretan, seguro por eso nadie volvió a comunicarse conmigo, ¿Sabes lo que debe de estar pensando Luca? ¡Dios!, todo esto es un caos, yo simplemente ya no puedo, haré esto una última vez esta noche, pero necesito alejarme de todo, no puedo seguir así.
—¿Quieres por favor tranquilizarte ya? Te estás alterando mucho y en tu estado le hace mal a la bebé.
—Debería haberme quedado con Luca.. — April se encontraba algo histérica.
—Basta ya April, no más hace dos meses que fue la operación, y desde hace un mes has visto cómo el hombre sale con una chica diferente, como también lo han vinculado con varias mujeres famosas y en un mes, si te quisiera te respetaría. — ella lo miró dolida, no pensó que pudiera decirle algo tan cruel, ella confiaba en Luca y eso nadie lo cambiaría.
— Eso ha sido muy grosero de tu parte, William, yo simplemente creo en él, así como han inventado durante dos meses cosas de mi, también lo pueden hacer con él, así que pierdes tu tiempo, no pienso dudar de él.
—Como quieras April, iré hablar con David que hoy será el último show, sabes que tu vientre ya se nota por lo grande que se está poniendo, ya no podrás ocultarlo. —April suspiró resignada.
—Lo sé, ahora si la prensa va hacerse puré, por eso decidí evitar a toda costa que vieran cómo poco a poco mi vientre iba creciendo, pero el momento ha llegado y no hay nada que hacer ya.
—April, cielo, ¿sabes que no es necesario que lo hagas?
—Lo sé, pero de igual forma lo haré, no puedo ir a ocultarme solo porque estoy embarazada, si este embarazo me hace sentir la mujer más feliz del mundo.
—Bien, siendo así, prepárate que esta noche será única y especial, no pienses en los periodistas, piensa en ti, en tu momento y nada más. — April asintió, sabía que él tenía razón, siguieron conversando acerca del desfile, llevaría unas alas de ángel, su ropa sería sensual, y por primera vez desde que se le empezó a notar su vientre más abultado, lo haría en lencería, ¿quién dice que una mujer embarazada no podía lucir sensual? Discutieron acerca del tema de los zapatos, William decía que no debía llevar tacones, pero ella decía que sí, estaba acostumbrada. Así que como siempre William daba su brazo a torcer, le gustaba complacerla y hacerla feliz con pequeñas cosas.
April se sentía muy nerviosa y no sabía el porqué, ni la primera vez que modelo se sintió así, ¿será porque ahora su secreto sería revelado al mundo?, ¿Qué diría Luca?, ella debía hablar primero con él, pero era inútil, lo había llamado durante el último mes, y no había respondido a sus llamadas, tal vez como decía las revistas ya había encontrado a alguien, se había enamorado y la había olvidado. Desde hacía un mes había hecho apariciones en público y se veía increíble guapo, si ya estaba hermoso como era, ahora con su rostro sin una sola cicatriz era más que perfecto.
Lo amaba, y dejaría que fuera feliz, de igual forma, le diría que sería padre, si él deseaba ver a su hijo no se opondría jamás lo haría, pero si no creía que era de él, o no quería ella criaría sola a sus hijos, de hecho ya había conseguido otro trabajo, uno dónde empezaría en 15 días, uno que la hacía sentir que era para lo que había nacido.
—Bueno, bueno, ya es hora, ¿está lista mi modelo estrella? — David llegó sonriente, hasta April, él nunca había dejado de sonreír, siempre había sido amable, y carismático.
–Si, estoy lista, pero me siento muy nerviosa.
—Pues deberías — dijo tan suave que April no logró entender bien.
—¿Qué has dicho? — lo miró confundida.
—Que no deberías, sentirte nerviosa, lo harás estupendamente cariño, además es tu última noche, tienes que brillar, como la estrella que eres.
—Así será — April fue detrás del escenario y respiró profundo.
Su cuerpo brillaba, pequeños destellos estaban esparcidos, sus alas eran grandes y hermosas, sus ojos bien maquillados y sombreados que resaltaba sus hermosos ojos grises.
—¿Preparada cariño? —William llegó nervioso a su lado.
—Claro. — April sonrió ampliamente.
—Ahora damas y caballeros, nuestra modelo estrella hará hoy su última pasarela, deslumbrando y siendo la mejor, ¿quién dice que una mujer embarazada no puede ser sensual y hermosa? Para los que crean que no, déjeme decirles que están muy equivocados porque ella nos enseñará, que si se puede, con ustedes April Gates.
April apareció en medio de la pasarela y las luz la alumbró exclusivamente a ella, todo las demás luces se encontraban bajas, April sonreía y empezó a caminar, sensual y segura, cuando llegó a la mitad de la pasarela, se detuvo abruptamente al ver quién se encontraba en primera fila, hermoso, guapo y perfecto, Luca la miraba sin despegar sus hermosos ojos de ella, Luca estaba ahí, ¿cuántas veces lo deseo? Un movimiento a la par de Luca la hizo volver a la realidad, Luca se encontraba ahí, pero no solo.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







