Share

Capítulo 7

Author: TJ
La lluvia resbalaba por las ventanillas cuando mi vuelo aterrizó en el Aeropuerto Internacional Logan.

No había nadie esperándome en la zona de equipaje.

Durante años, eso me habría dolido.

Había pasado gran parte de mi vida esperando: que mi madre recordara sus promesas, que mi padre me mirara con orgullo, que Dante me tratara como a una hermana y que Luca volviera a ser aquel chico que una vez me prometió esperarme en Stanford.

Pero ahora, por primera vez, estar sola se sentía como libertad.

E
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 9

    Tres días después de que Luca se marchara de Cambridge, estalló el escándalo de los Bellini.NY1 nunca transmitió la entrevista en la mansión.Sin embargo, alguien del equipo de producción empezó a preguntarse por qué una de las estudiantes más brillantes de Estados Unidos había desaparecido sin que su familia supiera adónde estaba.Mis antiguos compañeros de clase comenzaron a hablar.Después, el encargado de la cafetería admitió que mi madre había recogido mi sueldo y lo había reemplazado con billetes falsos.El administrador del edificio confirmó que había vivido sola durante un año en una propiedad de los Bellini.Los titulares inundaron Nueva York.LA GEMELA OLVIDADA DE LOS BELLINI: UNA GENIO NACIONAL VIVIÓ SIN PROTECCIÓN MIENTRAS SU FAMILIA CELEBRABA A SU HERMANAGANÓ EL REGENERON, RECHAZÓ STANFORD Y DEJÓ ATRÁS A SU FAMILIA PARA ESTUDIAR EN EL MITVi la noticia mientras comía pizza con mi compañera de habitación.Ella bajó lentamente su celular.—Valentina... ¿Esta noticia es sob

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 8

    Dos semanas después, Luca me encontró en el MIT.Acababa de salir de la biblioteca cuando lo vi al pie de las escaleras.Se veía agotado. Su ropa estaba impecable, pero tenía profundas ojeras.En cuanto me vio, una expresión de alivio cruzó su rostro.—Val.Se acercó de prisa.—Te estuve buscando por todas partes.Me detuve, pero no corrí a sus brazos.Antes, por muy enojada que estuviera, verlo habría bastado para ablandar mi corazón.Ahora, lo único que pregunté fue:—¿Qué quieres?Luca dudó por un momento y apretó con fuerza el objeto que sostenía. —Me equivoqué —dijo en voz baja—. Se suponía que íbamos a estar juntos en Stanford.Me tendió la postal que yo había roto.Alguien había unido los dos pedazos con mucho cuidado, con cinta adhesiva, pero el desgarro seguía atravesando la Torre Hoover y la promesa que Luca había escrito en el reverso.«Te estaré esperando en Stanford,Val».—Nunca quise arrebatarte tu futuro —dijo—. Tenía miedo de que Bianca volviera a hacerse daño.—Y pens

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 7

    La lluvia resbalaba por las ventanillas cuando mi vuelo aterrizó en el Aeropuerto Internacional Logan.No había nadie esperándome en la zona de equipaje.Durante años, eso me habría dolido.Había pasado gran parte de mi vida esperando: que mi madre recordara sus promesas, que mi padre me mirara con orgullo, que Dante me tratara como a una hermana y que Luca volviera a ser aquel chico que una vez me prometió esperarme en Stanford.Pero ahora, por primera vez, estar sola se sentía como libertad.En cuanto encendí mi celular, la pantalla se llenó de llamadas perdidas.Silencié todas las notificaciones, pedí un auto por una aplicación y le di al conductor la dirección del MIT.El programa de investigación de verano había gestionado mi alojamiento en el campus con anticipación. Cuando llegué, una coordinadora de posgrado me recibió en el vestíbulo con mi credencial y la llave de mi habitación.—¿Valentina Bellini?Asentí y su rostro se iluminó.—¡La ganadora del Regeneron y medallista de or

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 6

    Diez minutos después, el equipo de noticias fue escoltado hasta la sala de recepción de los Bellini.Para el público, Don Bellini era un poderoso empresario, pero puertas adentro nadie podía olvidar quién era en realidad.La mujer que encabezaba el equipo se presentó como corresponsal de educación de NY1. La acompañaban un camarógrafo y un productor, ambos visiblemente incómodos bajo la atenta mirada de los guardias.—Buscamos a Valentina Bellini —dijo la reportera—. ¿Podemos hablar con ella?La expresión de su madre se tensó.—¿Para qué quieren hablar con Valentina?La reportera miró a su alrededor, sorprendida por la pregunta.—¿No se enteraron?Don Bellini frunció el ceño.—¿De qué?—Valentina ganó el primer lugar en el Concurso de Talentos Científicos Regeneron —contestó la reportera.Todos permanecieron inmóviles.—También ganó una medalla de oro con el equipo de Estados Unidos en la Olimpiada Internacional de Matemáticas. Es la primera estudiante de preparatoria del país en lograr

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 5

    POV: en tercera personaEn la mansión Bellini, todos estaban ocupados con los preparativos para el gran evento. El paquete de bienvenida de UCLA de Bianca ocupaba el centro de la mesa de café. La carpeta azul y dorada estaba abierta junto a un banderín de los Bruins, una guía para estudiantes admitidos y una carta de bienvenida que su madre ya había leído al menos seis veces.—Nuestra Bianca va a estudiar en UCLA —dijo sin poder disimular su sonrisa—. Todos esos tutores y asesores privados de admisión valieron la pena.Mientras tanto, su padre revisaba la lista de invitados en su tableta.—Tenemos dos hijas que se van a la universidad. La familia lo celebrará como corresponde.Comenzó a nombrar a los capos, las familias aliadas y los consejales a quienes invitarían. —Podríamos abrir el salón de baile —sugirió su madre—. Las chicas pueden hacer su entrada juntas.Dante negó con su cabeza mientras revisaba sus contactos.—El salón de baile no será suficiente si invitamos a las cinco fam

  • Quédate con la corona, yo elegí el MIT   Capítulo 4

    Aquella noche, regresé a mi departamento con el estómago vacío y los billetes falsos en mi bolso. A la mañana siguiente, en cuanto abrió la cafetería, entré furiosa y lancé el sobre al mostrador.—¿Por qué me pagaste con dinero falso?Mi encargado apenas reaccionó.— Yo no fui.—¿Qué?—Ayer vino tu madre con dos hombres de los Bellini. Recogió tu sueldo y dejó ese sobre en su lugar.Sentí que todo daba vueltas a mi alrededor.—¿Le diste mi sueldo a ella?—Es la esposa de Don Bellini —respondió con amargura—. ¿Qué esperabas que hiciera?Me aferré al mostrador para no perder el equilibrio.—Dijo que necesitabas aprender que ganar dinero no era tan fácil como creías—añadió—. Y que, cuando te metieras en problemas, recordarías a quién acudir. Ya no me quedaba dinero ni para un taxi.Tomé el tren hacia el norte y después un autobús que me dejó lo más cerca posible de la mansión de los Bellini. Desde allí, caminé casi dos kilómetros bajo el sol de la tarde.Los guardias me detuvieron frent

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status