Início / Hombre lobo / Rechazada por el Alfa / Capítulo 1 — Selene

Compartilhar

Rechazada por el Alfa
Rechazada por el Alfa
Autor: Valentina Cano

Capítulo 1 — Selene

last update Data de publicação: 2026-07-31 02:57:41

Cinco años.

Cinco años desde la última vez que pisé este territorio, y el bosque huele exactamente igual: a tierra húmeda, a pino, a poder. El aire de una manada tiene un sabor distinto al de cualquier otro lugar del mundo, algo que se te mete bajo la piel incluso cuando has pasado media vida tratando de olvidarlo.

Detengo el auto en el límite invisible que marca el territorio de la Manada de la Luna Negra. No necesito un cartel para saberlo. Lo siento en los huesos, en el instinto que llevo dormido tanto tiempo y que ahora despierta de golpe, como si nunca se hubiera ido.

Apago el motor. Respiro.

La última vez que crucé esta línea, lo hice arrastrando los pies, con la cabeza gacha y el corazón hecho pedazos en el pecho. Hoy la cruzo de pie, con la espalda recta y algo en la mirada que espero que Killian reconozca cuando por fin nos encontremos cara a cara.

Porque nos vamos a encontrar. Es solo cuestión de tiempo.

Bajo del auto y el bosque entero parece contener el aliento. Los árboles son los mismos, altísimos, negros contra el cielo gris de la tarde. Pero yo ya no soy la misma que se fue.

—No deberías estar aquí.

La voz viene de mi izquierda, entre los árboles. Reconozco el timbre antes de ver la cara: Marcus, el beta de Killian. Ha envejecido —una cicatriz nueva le cruza la ceja, canas prematuras en las sienes— pero los ojos son los mismos, entornados, calculando el peligro antes de calcular cualquier otra cosa.

—Hola, Marcus.

Él da un paso atrás, casi imperceptible, y eso me dice todo lo que necesito saber. Puede sentirlo. El cambio. Lo que ahora soy.

—Selene. —Dice mi nombre como si masticara un hueso—. Han pasado años.

—Cinco, para ser exactos.

—¿Qué quieres?

Sonrío, y algo en mi sonrisa hace que él retroceda otro paso.

—Vine a hablar con el Alfa.

—Killian no...

—No te lo estoy preguntando, Marcus.

Las palabras salen de mi boca con un peso que no tenían hace cinco años. Antes, mi voz era un susurro que nadie se molestaba en escuchar. Ahora hay algo debajo de cada palabra, una autoridad que se ha ido forjando golpe a golpe, noche tras noche, lejos de aquí.

Marcus me mira un segundo más, y veo el momento exacto en que decide no discutir. Asiente, apenas, y se da la vuelta para guiarme hacia el corazón del territorio.

Caminamos en silencio. El bosque se abre poco a poco, revelando las cabañas que conozco de memoria, el gran salón de reuniones, el claro donde...

No. No voy a pensar en el claro. No todavía.

Cada paso que doy resuena en mi memoria como un eco de otra Selene, una versión de mí que caminaba estos mismos senderos con la cabeza baja, evitando las miradas, tratando de ocupar el menor espacio posible en un mundo que le había dejado claro, una y otra vez, que no pertenecía a él.

Esa Selene murió la noche que Killian pronunció aquellas palabras frente a toda la manada.

Lo que quedó después tuvo que aprender a caminar de nuevo. A respirar de nuevo. A convertirse en algo que ninguna manada pudiera volver a descartar.

—Espera aquí —dice Marcus, deteniéndose frente al gran salón.

Las puertas de madera oscura son las mismas de siempre, talladas con el símbolo de la manada: una luna partida por la mitad, una mitad clara y otra oscura. Nunca entendí el simbolismo hasta hace poco. Ahora sé exactamente lo que representa.

Marcus desaparece dentro. Escucho voces amortiguadas, el tono grave de un hombre dando órdenes, y algo en mi pecho se tensa al reconocer esa voz después de tanto tiempo.

Killian.

No he vuelto a escuchar su voz desde aquella noche. Han pasado cinco años y aun así mi cuerpo reacciona como si el tiempo no hubiera pasado, como si el vínculo roto todavía tuviera hilos sueltos enredados en mi pecho, tirando hacia él sin que yo se lo permita.

Odio esa reacción. La odio con una intensidad que casi iguala al dolor de aquella noche.

Las puertas se abren.

Y ahí está.

Más alto de lo que recordaba, o tal vez es solo la forma en que ahora ocupa el espacio, con una autoridad que ha crecido junto con los años. Los hombros más anchos, la mandíbula más dura, una cicatriz nueva que le cruza el antebrazo izquierdo, visible bajo la manga remangada de su camisa.

Sus ojos —esos ojos grises que una vez me miraron con piedad, la peor forma de crueldad que existe— se encuentran con los míos.

Y por un segundo, solo un segundo, veo algo quebrarse en ellos.

—Selene.

Mi nombre en su boca suena distinto a como lo recordaba. Ya no hay la distancia fría de aquella noche. Hay algo más crudo, algo que se parece peligrosamente al shock.

—Killian. —Mantengo la voz firme, controlada. Cada palabra es un ejercicio de voluntad—. Cuánto tiempo.

Él no responde de inmediato. Sus ojos me recorren de arriba abajo, no con el deseo obvio de un hombre que ve a una mujer atractiva, sino con algo más complicado: como si estuviera tratando de reconciliar a la mujer frente a él con el recuerdo que ha cargado durante cinco años.

—No esperaba... —empieza, y se detiene. Traga—. No esperaba volver a verte.

—El sentimiento es mutuo.

Marcus se mueve, incómodo, en el marco de la puerta, claramente sin saber si debe quedarse o desaparecer. Killian resuelve la duda con una mirada breve, y el beta se retira, cerrando la puerta tras de sí.

Quedamos solos.

El silencio que sigue está cargado de todo lo que no decimos. Cinco años de rechazo, de vínculo roto, de una humillación pública que todavía puedo sentir arder en la piel cuando cierro los ojos.

—¿Por qué has vuelto? —pregunta al fin. Su voz ya no tiene la autoridad fría de antes; hay algo debajo, algo que suena peligrosamente parecido al miedo.

Doy un paso hacia él. Solo uno. Pero es suficiente para que retroceda, apenas, un movimiento tan sutil que cualquiera que no lo conociera jamás lo habría notado.

Yo sí lo noto. Y algo salvaje y satisfecho se despierta en mi pecho al verlo.

—Digamos que tenía asuntos pendientes en este territorio.

—Selene...

—No. —La palabra sale más dura de lo que pretendía, cortando el aire entre nosotros—. No tienes derecho a decir mi nombre así. No después de lo que hiciste.

Su mandíbula se tensa. Por un instante, el Alfa poderoso que gobierna esta manada desaparece, y en su lugar veo algo que se parece sospechosamente al hombre que, en algún rincón roto de mi memoria, alguna vez amé.

—Tienes razón —dice, y la admisión parece costarle físicamente—. No tengo derecho a nada. Pero necesito que sepas que...

—No necesito saber nada de ti, Killian.

Doy media vuelta hacia la puerta, y por primera vez en cinco años, siento el peso de su mirada clavado en mi espalda como una quemadura.

—Selene, espera.

Me detengo con la mano en el picaporte. No me giro.

—El vínculo... —su voz se quiebra, apenas, en la palabra— nunca se rompió del todo. ¿Verdad? Lo sientes. Igual que yo.

Cierro los ojos un segundo. Siento el tirón invisible en el pecho, ese hilo maldito que ni cinco años ni todo el poder que he forjado ha logrado cortar del todo.

—Eso ya no importa —digo, y esta vez sí me giro para mirarlo—. Lo que importa es que la próxima vez que hables conmigo, Killian, no lo harás como el Alfa que una vez me rechazó frente a toda su manada.

—¿Entonces cómo?

Sonrío, y por primera vez en cinco años, la sonrisa no me duele.

—Lo harás como el hombre que va a suplicar mi perdón.

Salgo del salón sin mirar atrás, dejando tras de mí un silencio tan denso que casi puedo sentirlo presionando contra mi espalda.

Detrás de esas puertas de madera oscura, sé que Killian sigue de pie, exactamente donde lo dejé.

Bien.

Que se acostumbre a esa sensación.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 71 — Selene

    El sonido es lo primero que llegó. No es sonido ordinario de batalla. Es sonido que es antiguo, que es depredador, que es cosa que hace que instinto de huir sea activado incluso en guerreros que han entrenado durante semanas. Es sonido de múltiples voces canalizando poder simultáneamente desde direcciones diferentes. Ophelia no ataca desde un punto. Ataca desde cinco puntos simultáneamente. Frente norte. Frente oriental. Frente sur. Frente occidental. Y punto central donde civiles están siendo protegidos. Es coordinación que es tan precisa que suggiere que ella conoce exactamente cuáles son nuestros puntos de defensa porque sus espías le mostraron. Malachi dijo que ella haría esto. Pero decir que algo va a pasar no es mismo como verlo ocurrir en realidad. Me encuentro en frente sur con 240 guerreros bajo mi mando directo — mezcla de todas las manadas, pero mayormente guerreros de Luna Negra que conocen mi poder y mi forma de luchar. Es frente que debería ser relativamente man

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 70 — Selene

    ### PARTE I: LA ESPERA ANTES DE LA NOCHE La noche cae lentamente. No como caída normal de oscuridad. Cae como cosa que es deliberada, como si el universo mismo estuviera tomando aliento antes de algo que es inevitable. Cae como si cada estrella estuviera acercándose más, como si cada viento estuviera llevando mensaje que es más urgente que anteriormente. He pasado el día observando. Observé a guerreros haciendo preparaciones finales de armas. Observé a Elena trabajando con sanadores, asegurando que medicinas estaban en su lugar, que protocolos estaban claros, que si herida ocurría, respuesta sería inmediata. Observé a Adara con capitanes de batalla de cinco territorios, verificando comunicación final, asegurando que cadena de mando era clara incluso si caos llegaba. Observé a Ronan con generación joven, permitiéndoles expresar miedos que estaban siendo contenidos, recordándoles que miedo es cosa que es normal, que coraje no es ausencia de miedo sino willingness de actuar a pesar

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 69 — Killian

    Dos semanas. Eso es lo que Malachi estima que nos queda antes de que Ophelia considere que sus observaciones son suficientemente completas, antes de que su operación de inteligencia haya recolectado suficientemente datos, antes de que sienta suficientemente confiada en su información falsificada que decidirá atacar. Dos semanas. Es cantidad de tiempo que es simultáneamente infinita y completamente insuficiente. Durante estas dos semanas, he hecho cosa que pensé que nunca haría nuevamente — he coordinado con cinco Alfas de territorios diferentes, he integrado guerreros de múltiples manadas en entrenamientos únificados, he construido red de comunicación que es tan sofisticada que hace parecer simple al sistema que tenía con Marcus. Hemos establecido punto de mando central en claro neutral entre los seis territorios — territorio que es lo suficientemente alejado de cualquier frontera que no puede ser fácilmente atacado pero lo suficientemente cerca que comunicación puede ser transm

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 68 — Malachi

    Mil años de vida te enseñan a reconocer patrones que otros no ven. Mil años de observación te muestran cómo se repite historia, cómo cada conflicto es variación de conflictos anteriores, cómo cada estrategia es simplemente versión refinada de estrategias antiguas. Mil años de supervivencia en mundo de entidades antiguas te entrenan a sentir peligro antes de que manifeste completamente en realidad observable. Y en este momento, lo que estoy sintiendo es peligro que es metódico, calculado, y absolutamente aterrador en su precisión clínica. He estado caminando la frontera del territorio durante tres días completos. No porque Killian me lo pidió específicamente, aunque sí me pidió que verificara reportes cada vez más alarmantes de movimiento sospechoso en límites de territorio. He estado caminando porque algo en la energía del territorio siente fundamentalmente diferente que hace dos semanas. Como si fuera siendo observada constantemente. Como si algo muy antiguo estuviera metiendo s

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 67 — Selene

    La noche anterior a entrenamiento con Killian, la pesadilla viene como invasor no invitado. No hay advertencia. No hay transición gradual hacia sueño. Un momento estoy descansando pacíficamente al lado de Killian, el siguiente estoy en oscuridad que no tiene bordes ni límites, solo vacío infinito que respira con intención maligna. Y ella está allí. Ophelia. Pero esta vez, no es forma que Selene ha visto antes. Esta es versión de ella que es absolutamente monstruosa. Tiene ojos que son múltiples colores simultáneamente — todos los colores de las entidades antiguas que ha absorbido, todos los poderes de las personas que ha transformado. Su forma no es completamente humana. Es algo que es más antiguo, más primordial, más depredador que cualquier cosa que Selene ha enfrentado. —Mi transformación favorita —susurra Ophelia, su voz siendo coro de múltiples voces simultáneamente, como si cada entidad antigua que ha creado está hablando a través de ella—. Finalmente estoy completa. Final

  • Rechazada por el Alfa   Capítulo 66 — Killian

    La pesadilla comienza como oscuridad. No es simplemente ausencia de luz. Es oscuridad que es activa, que respira, que tiene propósito. Es oscuridad que se mueve con intención malévola a través del espacio mental de Selene. Y entonces ella está allí. Ophelia. Pero no como fue vista últimamente — no exiliada, no debilitada, no limitada. Es Ophelia como era en plenitud de poder. Es Ophelia como era cuando estuvo tejida en el cuerpo de Selene durante cinco años interminables. Es Ophelia como era cuando Selene creía que era su única verdad, su única razón para existir. —Hola, mi querida transformación —susurra Ophelia, su voz siendo miel envenenada que corre a través de las venas de Selene—. Te echo de menos. ¿Me echas de menos a mí? Selene intenta correr pero sus pies no responden. Está paralizada en forma que es tanto física como emocional, incapaz de moverse en la lógica quebrada de la pesadilla. —¿Por qué estás aquí? —pregunta Selene, aunque sabe que esto es sueño. Sabe que Oph

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status