Home / Romance / Renací para Vengarme / Capítulo 3: Discordia

Share

Capítulo 3: Discordia

Author: Rosebalv
last update publish date: 2026-07-27 04:56:28

El silencio en el auto, al menos para mí, no resulta incómodo. Scott, debe sentirse completamente atrapado, a juzgar por la fuerza con que aprieta el volante. Una sonrisa amenaza con abrirse paso en mis labios. Sin embargo, lo detengo. Estoy enojada, se supone, estoy dolida porque creo que me está engañando.

Me bajo apenas estaciona, sin esperarlo. Comienzo a mirar por los alrededores hasta que doy con esa perra. La muy estúpida está mirando directamente hacia mi hombre, con una cara de ensueño y de triunfo.

No.

Con una maldita mirada de enamorada.

¿Johana ha estado enamorada de Scott?

Sonríe grande, hasta que me ve cuando Scott llega a mi lado y toma mi mano. Esta vez no me aparto de él, tengo que presumir en su cara. Y me encanta la mueca en su rostro, cómo la sonrisa se borró por completo y dio paso al enojo. Cuando llegamos a ella miro para todos lados asustada.

—¿Y bien? ¿Quién te persigue? —pregunto. 

La observo, veo como tiene la mandíbula apretada. Luego, sonríe grande, como si verme la hiciera feliz.

—Hermana, qué alegría verte —dice dando un paso hacia mí para abrazarme.

Yo doy un paso atrás, chocando con el pecho de Scott.

—¿Sí? Porque no parecías tan feliz de verme hace unos segundos —escupo enojada—. Llamando a mi esposo para que venga a buscarte… ¿Estás teniendo una aventura con él?

—Alessandra… —comienza Scott. 

Siento la vibración en su pecho al hablar.

—¡Claro que no, hermana! —se excusa falsamente ella. 

Inmediatamente mira a Scott con cara de cachorro abandonado. Pongo los ojos en blanco para que vea que no me trago este discursito falso.

—Bueno, bien pareces la amante llamándolo a escondidas.

Mi voz suena fuerte, por lo que varias personas que pasan a nuestro alrededor nos quedan mirando. Sobre todo a ella, cuando he mencionado la palabra amante. Scott detrás de mí no dice nada, tampoco se aparta. Johana lo mira en busca de ayuda. Está claro que en su plan, no entraba que yo apareciera.

—No… no sabía que ibas a venir con él —dice inocentemente—. Pensé que te quedarías con la abuela.

Me río de forma burlesca.

—¿Para poder besuquearte con mi esposo?

Me doy vuelta y le doy una gélida mirada a Scott.

—Nunca te creí capaz de eso.

Él traga saliva. Me mira completamente contrariado. Eso solo va confirmando mis sospechas. Me giro hacia mi hermanita, la recorro de arriba abajo, vestida con un estilo similar al mío. Sonrío con burla.

Patética.

—Ese vestido, es mío —me río al darme cuenta. Sus mejillas se ponen rojas, yo creo que de rabia y de vergüenza—. No estamos tan mal como familia para que tengas que usar mi ropa, hermanita.

Me agrada mucho ver lo sorprendida que está por mi actitud. Eso me hace darme cuenta de cuán débil fui. De cuán tonta fui. No entiendo por qué cambié mi personalidad, cuando yo siempre fui agresiva, siempre iba por lo que quería. Me encantaba el liderazgo, me era completamente fácil hablar en público. Siempre fui más inteligente que ella, mejores calificaciones, más amigos…

Fui estúpida, pero eso lo corregiré en mi nueva oportunidad de vida.

No fui mala con ella, a pesar de que mi padre en muchas ocasiones le daba el favor. Casi como si se olvidara que yo también era su hija. Tal parece que los hijos de las amantes son más queridos. Mi abuela me dijo que mi papá amaba mucho a mi mamá, que no entendía cómo es que la había engañado. Supongo que es la naturaleza de los hombres, o eso es lo que dicen.

Por mi parte, creo que son unos cobardes.

Pero de todos modos, no fui mala con ella. Nos criamos juntas, podríamos haber tenido un vínculo más fuerte, sin embargo, Johana era la que siempre se alejaba. Me considero alguien amigable, no suelo juzgar por la primera impresión, y me gustaba tener una hermana. Hasta que Johana comenzó a tener esas molestas actitudes. Parecía que siempre competía conmigo por cualquier cosa.

Mirando hacia atrás, incluso trataba de competir por la atención de Scott, pero él siempre tenía ojos para mí. En mi estúpida mente, no creí que ella haría algo para meterse entre nosotros, y yo todavía me preocupaba por ella, a pesar de que me estaba jodiendo. 

Eso ya se terminó.

En esta vida, la que sufra, no seré yo.

Johana mira hacia todos lados tratando de decir algo. Claro, como no pensó que yo iba a venir, no encontró nada mejor que ponerse mi ropa. 

—A mí me queda mejor —muevo la mano con desdén.

—Alessandra, no entiendo por qué estás siendo tan cruel —se lamenta con esa vocecita de falsa inocencia.

—¿Y bien? Dónde están los que supuestamente te están siguiendo, porque no veo a nadie y a ti muy tranquila —espeto.

Johana traga saliva. Entre molesta y frustrada. Todo lo que tenía planeado hacer a solas con mi esposo, se fue al carajo. Se siente bien arruinar sus planes. Bien, fácilmente podría acostumbrarme a esta sensación. Ella no dice nada, así que me canso de esperar. Vuelvo sobre mis pasos hacia el auto nuevamente. No miro si me siguen o no, estoy segura que lo harán.

—Creo que mejor debería tomar un taxi, no quiero provocar discordia entre ustedes…

La miro mal.

—Súbete de una vez.

Entro en el auto, por supuesto que en el asiento del copiloto. Scott sube en un silencio sepulcral, con la mandíbula apretada y el ceño fruncido. Ni siquiera miro a Johana. Siento unas terribles ganas de dejar caer mi mano en su mejilla. En ambas, para ver cuánto demora en desaparecer el rojo.

Inhalo lentamente y suelto. No debo apurarme demasiado. Sé lo que va a pasar después de esto, y me encargaré de frustrar cada cosa. En mi vida anterior, en dos días Scott me va a pedir el divorcio. En ese momento, yo no entendía nada, pero tiempo después ella me confesó que le había mostrado fotos de mí con otro.

Fotos manipuladas, claramente.

En ese momento, yo me negaba a darle el divorcio. Y nos llevó a peleas interminables y a él alejándose cada vez más de mí. Esta vez, será diferente. Cuando llegamos a la casa de mi abuela, me bajo rápidamente sin esperar a ninguno de los dos. Pero en vez de perderme, me quedo a un lado escuchando lo que hablan.

Escondida detrás de la puerta principal, lo suficientemente cerca para escuchar, pero lo bastante lejos para que no me vean.

—Lo siento mucho, Scott. Lo que menos quería era que ustedes pelearan —dice ella.

—¿Qué es lo que quieres a cambio de que me digas cómo se filtró la información de mi empresa?

—No es correcto hacerlo aquí, cualquiera podría escuchar —dice más bajo, apenas si puedo escuchar—. Tengo a alguien que me entregará esa información, pero solo me dijo que es alguien muy cercano a ti.

¿Cercano a él? 

Conozco a las personas que están a su lado, llevan años trabajando con él. En aquel entonces, la información que se había filtrado correspondía a un proyecto millonario, que terminó adjudicándose la competencia. Sin embargo, algo es distinto ahora, porque nunca se había encontrado al culpable, la única respuesta había sido que hackearon el sistema. 

¿Será que con mi intervención hoy cambié algo?

Hago una mueca. Si es así, no me gusta para nada.

O quizás, Johana va a cambiar su método o estrategia. No puedo subestimarla, antes destruyó mi vida por completo y yo no pude hacer nada. Es claro que viene planeando esto desde hace mucho tiempo. 

—Scott… Solo quiero estar a tu lado —dice ella en un tono de voz mucho más amoroso—. Siempre te he amado.

Abro los ojos y la boca completamente sorprendida. Al final, si estaba enamorada de él. Scott no dice nada por varios segundos, seguro que está sorprendido igual que yo. O quizás ya lo sabía.

—¿Qué dices? Estoy casado, Johana. Estoy casado con tu hermana —espeta con voz dura.

—Lo sé, lo siento —se disculpa.

Luego veo atravesar la entrada a Scott. Va caminando a paso largo, con los hombros tensos como si estuviera escapando. Decido irme, pero no antes de escuchar a Johana destilar veneno.

—Vas a ser mío, Scott. No me importa si tengo que obligarte.  

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Renací para Vengarme   Capítulo 9: Que comience el juego

    Entrar a la sala de reuniones, se siente como entrar al campo de batalla.La sala está llena de hombres en trajes, tirándome dardas con los ojos. No hace falta ni que me presente, ellos ya me consideran culpable. Ni siquiera me sorprendería que la policía estuviera en camino hacia aquí. Mi celular vibra en el bolsillo, lo saco rápidamente para ver que es Marcos, mi abogado.Creo que definitivamente lo voy a necesitar.Scott se sienta en la cabecera de la mesa, yo lo hago a su lado. Ninguno de los hombres me quita la mirada, seguramente esperando intimidarme, pero no lo logran. Me preocupan más, las repercusiones que esto pueda tener para Scott.Johana es tan estúpida que no se da cuenta de que intentar joderme, también podría perjudicar a Scott.Ni siquiera me sorprendo cuando ella entra también a la oficina. Camina hasta el final de la sala y toma asiento al lado de Rubi. No pasó desapercibido como uno de los accionistas de más edad, le da una mirada que bien podría ser cómplice. Es

  • Renací para Vengarme   Capítulo 8: Alguien me quiere incriminar

    Mi día no podía ser peor.No había recibido llamada por parte de Máximo y no pude tener mi tranquilo día de compras. Lo que significa que todavía estaré vistiendo estas ropas horribles un día más. La llamada en pánico de Scott no me permitió seguir con lo planeado. Su voz apenas se escuchaba, como si le costara hablar.Soy consciente de todo lo que pasó, y el hecho de que yo haya renacido.Y que todavía está en período de prueba. —Necesito que vengas de inmediato a la empresa, por favor. Y con ese tono de cachorro abandonado, no me pude resistir. Nunca he dicho que fuera una chica difícil, solo selectiva. No cualquiera puede tener el honor de mi presencia y mi amabilidad. Al llegar a la empresa, la recepcionista me da una sonrisa tensa, lo que me hace pensar que debe ser algo muy malo si ella está enterada.Cuando las puertas del ascensor se abren, me encuentro cara a cara con la secretaria de Scott, Rubi.—Buenos días, señorita Alessandra.Si la recepcionista estaba tensa, Rubi par

  • Renací para Vengarme   Capítulo 7: Imposible que sea ella

    Punto de vista de ScottCierro la puerta de la entrada con más fuerza de la necesaria. Mi cabeza es un puto torbellino y el enojo corre por mis venas impidiéndome pensar con claridad. Estas últimas horas han dado vuelta por completo mi vida.Primero con el tema de la empresa y la filtración de los datos. Millones de dólares se perdieron, y ahora tengo a la junta respirándome en la nuca. Todavía me parece extraño que Johana tenga esa información, porque ha estado en tratamiento por su enfermedad por varios años en el extranjero. Cuando me llamó y me dijo que tenía esa información, que alguien se había contactado con ella, pero que no conocía a la persona, tuvo mi atención. Después de todo, había una rata en mi empresa y necesitaba saber quién era antes de tener la reunión con el consejo, es decir, en tres días.Me subí a mi camioneta y dejé salir un suspiro. Apoyé la cabeza en el respaldo antes de siquiera encenderla. Primera vez en estos años de casados que yo salía sin que Alessan

  • Renací para Vengarme   Capítulo 6: Una llamada al pasado

    Cuando termina el incómodo desayuno, Scott y yo tomamos nuestras cosas y nos vamos a nuestra casa. Nadie más habló en el desayuno posterior a eso. Miré cada cosa que hacían, cada expresión que tenían, haciéndolos sentir más incómodo. De vez en cuando le daba sonrisas a mi abuela, que no parecía afectada por el silencio. Lo que es de esperarse, es decir, mi abuela tuvo que sacar a flote la empresa en un mundo de hombres arrogantes que quisieron verla fracasar. Esto no es nada para ella. En el auto ninguno de los dos dijo nada, aunque presentía que Scott quería hablar. No fue hasta que llegamos a la casa que explotó.—¿Quienes eran esos cinco tipos que querían casarse contigo? —preguntó apenas cruzamos la puerta.En su tono de voz había molestia y celos. Antes nunca había tenido que preocuparse de eso porque solo tenía ojos para él. No estaba en mi objetivo contarle para provocar celos, ni siquiera las tomaba en cuenta. —¿Para qué quieres saber? Han pasado varios años desde eso —respo

  • Renací para Vengarme   Capítulo 5: Pretendientes

    A la mañana siguiente, me desperté primero que Scott y bajé a la cocina. Por suerte, ya estaban preparando el desayuno, porque tenía tanta hambre que deseaba comer de todo. ¿Será porque estuve muerta? Ahora mi cuerpo quiere recuperar esos momentos. Quizás suena muy loco, pero ahora para mí todo es probable. Renací, después de todo, no creo que eso sea normal.Aun me cuesta aceptarlo del todo, parece como un sueño.Me sorprendo cuando en la mesa, ya está sentada Johana. Mira qué madrugadora, no recuerdo que lo haya sido en mi otra vida. Bien podría ser cierto ese dicho de que el mal nunca duerme. Una pequeña risa sale de mí al pensar en eso, lo que hace que ella levante la cabeza. La taza de café que se había llevado a los labios, queda a medio camino.O mejor, espero que nuestros gemidos le hayan quitado por completo las ganas de dormir. Que de la rabia y envidia no haya podido cerrar los ojos.—Tan sola, Johana, ¿qué pasa con los demás? —pregunto. Me mira y aprieta la mandíbula. To

  • Renací para Vengarme   Capítulo 4: Mío

    El resto de la fiesta, observo todo a mi alrededor con nuevos ojos. Me quedo siempre al lado de mi abuela, pero no pierdo de vista a Scott ni a Johana. Ella se pasea junto a sus padres. Mi papá ni siquiera ha venido hacia la abuela, y eso la entristece.—Él no era así —suspira con pesar—. Pero ha cambiado tanto, que ya no lo reconozco.—Es mi padre, pero lo único que siento hacia él es indiferencia.A mi mente viene el recuerdo de cómo abandonó a mi abuela en manos de su esposa e hija. Se me aprieta el pecho y me dan unas tremendas ganas de llorar. De ir a enfrentarlo en su cara, de gritarle que es un cobarde. Antes no me sentía así, pero ahora solo quiero gritarle lo mal hijo que es.—Hija, ¿por qué Johana llamó a Scott? —pregunta.Sabía que en cualquier momento me lo iba a preguntar. Ella no es tonta, a sus ochenta años tiene mente de acero todavía, y se vale por sí misma sin necesitar a los demás. Es la mujer más inteligente que he conocido, puedes preguntarle de cualquier tema y e

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status