FAZER LOGINEspera, espera, tu trabajo acaba aquí, ya has cumplido con invitarme a cenar.
Ni de cola! Con lo bien que me lo estoy pasando contigo. Tengo la sensación de que esta noche estoy empezando a conocer a la verdadera Mía.Solo hay una Mia.No, está Mia la mujer de Mat, y esta Simplemente Mía, la que nunca llegamos a conocer porque Mat siempre estaba delante de ti.-Hugo le tendió la manoEsta bien, ya no hay muro, dejemos salir a la verdadera Mia.- contestó agarrándole la mano, mientras salían del restaurante.El pub Rodeo se encontraba a pie de playa, en la zona más turística de la ciudad. Fueron caminando, apenas tardaron quince minutos. Mia no dejo de reírse durante todo el trayecto, Hugo era un hombre serio pero muy divertido y bromista, no dejo de contarle anécdotas de todos su ligues. Resultaba irónico estar con el mejor amigo de Mat hablando de cosas de hombres. Al entrar encontraron a las chicas en la barra, se acercaron, Mia pidió un Cosmopolitan y Hugo un gintonic. La música sonaba demasiado fuerte, no podían ni siquiera mantener una conversación a gritos, Giorgina y Angelina conocían a Mia desde la universidad, Angelina era rubia , alta y de pelo corto estilo Bob, mientras que Georgina era bajita, de pelo castaño, rizado hasta la nuca. Angelina hizo un gesto a Mia para ir a bailar, Mia negó con la cabeza, su amiga insistió hasta que Hugo de un pequeño y suave empujón lanzó a Mia al borde de la pista, esta le taladro con la mirada, pero el sonrió orgulloso de su hazaña. Las dos amigas comenzaron a bailar al ritmo de David Guetta y Sia, Flames. Mia no llegaba a recordar cuando había sido la última vez que había salido a bailar, años, muchos años, pensó. Cerró los ojos, se entregó por completo a la música, disfrutando del momento, sin percatarse de que dos hombres de apenas veinticinco años las rodeaban a ella y a Angelina, Quien divertida comenzó a bailar con uno de ellos, cuando Mia abrió los ojos, se encontró con un joven rubio de pelo largo atado hacia atrás, alto y con una sonrisa de infarto. Le sonrió tímidamente, pero evitó en todo momento que él se acercara demasiado, algo que le estaba costando mucho lograr, ya que el acortaba distancia en cada momento, antes de que la canción terminara, Hugo se plantó en la pista, junto Mia, frente al guaperas.Ni lo intentes, chaval, es mucha mujer para ti. - dijo en tono posesivo.El rubiales dio media vuelta y siguió bailando buscando a otra presa que cazar.que crees que estás haciendo? - preguntó Mia enfadadaEspantarte a los moscones, por ejemplo.- la música cambio de ritmo, comenzó a soñar Lewis capaldi, someone you loved, Hugo la sujetó de la cintura y comenzaron a bailar lento, Mia colocó sus manos sobre los hombros de Hugo.El moscón estaba muy bueno, sabes!Un niñato gilipollas, cielo.Para una noche me servia - Hugo se paró en seco. Miro a Mia con una mirada que ella intentaba descifrar, no era enfado, ni odio, ni reproche.Tú no eres ese tipo de mujer.No conoces a la verdadera Mia, Hugo. -el silencio inundó la sala. Sus miradas se mantuvieron sin moverse.- es cierto, no lo soy.-dijo bajando la mirada arrepentida. Salieron de la pista, tensos.Tenemos entradas para el Party Dics, acabaros los tragos - dijo Georgina.Chicas, yo me planto, son las dos de la mañana, me voy a casa.De eso nada! - dijo AngelinaTart Dics era la discoteca mas grande de la ciudad, aquella noche estaba llena de gente, entraron dejaron las chaquetas en el guardarropa, las chicas se dirigieron a un reservado, mientras que Hugo fue a pedir los tragos.Crei que íbamos a deshacernos de Hugo?Bueno, creo que ya ha encontrado compañía, no tardara mucho en irse, - comentó Mia al ver a Hugo hablando en la barra con una rubia despampanante. Volvió al reservado seguido de una camarera con las copas. Se sentó junto a Mia, esta se acercó a él, y le susurró- cariño si yo no mojo esta noche, tu tampoco lo harás.No está en mis planes esta noche - le dijo con una amplia sonrisa.Parece que no todos tienen el mismo plan que nosotros - comentó Mia señalando a la puerta de la entrada. Mat entraba colgado del brazo de una exótica chica algo más joven que él.Si quieres nos vamos - comentó HugoNo, estoy bien.Mat dejó a la chica junto a la barra y se acercó hasta ellos, vestía unos vaqueros azules y una camisa a negra, sus ojos verdes se clavaron en Mia.Hugo podemos hablar? Hugo se levantó y se separaron algo más de metro y medio de las chicas. - se supone que solo ibas a llevarla a cenarQue problema tienes? Había quedado con las chicas después de cenar y me ofrecí a acompañarlas toda la noche.No quiero que se acostumbre a salir de nocheMat, ya no es tuya, estáis separadosSiempre será mia, dios, joder, te has fijado lo atractiva que esta con ese corpiño, y los vaqueros ajustados, joderPor supuesto que me he fijado, Tio eres un gilipollas - Mat le miró de reojo, Hugo volvió con Mia que se encontraba sola, las chicas habían salido a bailar.Que coño le pasa?Yo diría que te sigue queriendoYa, bueno, viniendo de ti, que hasta ahora no te has enamorado nunca - se arrepintió al instante de decir esas palabras. Hugo se acercó a ella, tanto que podía oír los latidos de su corazónEso ha sido un golpe bajo, cielo, crees que no se lo que es el amor? Te aseguro que si yo me hubiera encontrado una mujer como tú en mi vida, no la dejaría escapar.Que tengo yo de diferente con las otras?Quizás nada o quizás todo. Siempre he envidiado a Mat por tenerte, tu ... - trago saliva- tu solo has sido suya, eres mujer de un único hombre, y si puede sonar machista, pero no lo es, eres una mujer inteligente, atractiva, fiel, divertida, con principios y valores, cualquier hombre se enamoraría de ti. - Mia enmudeció ante aquel improvisado discurso.Vamos a bailar, quiero divertirme por una noche. - dijo Mia arrastrándolo a la pista de baile.Sonaba Let the light shine in, las chicas bailaron al ritmo de la música rodeando a Hugo, entre risas no dejaron de bailar bajo la atenta mirada se Mat, quien a penas hacía caso a su ligue de esa noche. Too late for lover sonó inundando a Mia de sentimientos confusos, Hugo le sujeto de las manos para que bailaran juntos, sin saber en ese momento lo que significaría en el futuro esa canción para los dosEs demasiado tarde para el amor? Escúchame podría encender la llama para ti y para miEntre melodías lentas, baile lento, cuerpo a cuerpo, melodías rápidas Mia divertida bailando alrededor de Hugo sin soltarle de la mano, la música volvió a cambiar, comenzó a soñar Fuego, las chicas como en una coreografía sincroniza comenzaron a bailar moviendo las caderas de forma sexy, Hugo divertido y avergonzado les hizo un gesto para salir, pero Mia le detuvo, comenzado a bailar para el, sexy,divertida y tan seductora que Hugo sin saber dónde meterse, sonriendo, se tapo los ojos con las manos, dejando sus dedos entre abiertos para no perderse el baile. Cuando acabo la música, Hugo arrastro a las chicas fuera de la pista entre risas.estáis locas? Deberían prohibiros bailar asíHugo, Hugo, solo hemos bailado como las gogos de hay arriba- se burló GeorgiaGogos? A ellas les pagan y son bailarinasNosotras nos vamos - dijo Angelina, Robert está fuera esperándonosDe acuerdo, yo acompañaré a Mia a casa - dijo HugoVoy al baño un momento, enseguida vuelvo - dijo MiaMia se refrescó, se retocó el maquillaje, se volvió a perfumar, mientras en su mente no dejaban de taladrarle las palabras de Hugo, mezcladas con todas las veces que Mat la había humillado y manipulado, porque ella se lo había permitido. El amor por Mat, había dejado de ser un amor puro para pasar a ser un amor tóxico, porque cuando dejas de ser tu misma para ser la mujer que él desea tener, ya no hay bumerán atrás, hasta que llega ese día en que tu yo oculto explota, y tu amor propio se vuelve apoderar de tu mente, de tu corazón, porque primero debes ser fiel a ti misma.creí que habías dicho que no te interesaba salir, que no te interesaban los hombres - le sobresalto la voz de Mat observándola dentro del baño de mujeres, se acercó a ella acorralándola contra la pared.No voy a darte explicaciones de mi vida Mat.No he dejado de observarte en toda la noche, y sabes que? No dejaba de ver a la misma chica de 17 años que baila en la pista de una discoteca una noche de diciembre.Te recuerdo que yo no he cambiado, tu si.- dijo confusa ante aquella declaración, quizás existía la pequeña posibilidad de que Mat siguiera enamorada de ella a pesar de todoNi te imaginas la excitacion que llevo encima, solo por verte bailar tan sexy con Hugo, dios, todos los hombres tenían sus ojos puestos en tiNo era mi intención, solo quería divertirme y ahora déjame salir, estas enfermo, tu mente esta mas sucia de lo que yo pensaba -se deslizo rápidamente bajo sus brazos, empujándolo hacia atrás, Mat se contuvo de detenerla al ver a dos chicas medio borrachas entrar en el baño.Mia salió del baño buscando a Hugo, perdida entre la gente, sintió como una mano le sujetaba fuerte, deteniéndola justo al pie de las escaleras había la salida.Mia, espera, estás bien, ocurre algo?- ella no contestó, desvío su mirada había los baños, Mat estaba allí observándolos, Hugo siguo la mirada de Mia, se dirigío hacia Mat- mañana hablamos tú yo, pasaré por tu oficina.- Mat no contestó, le hizo un gesto con la cabeza, dedicándole una diabolica sonrisa, quien era Hugo para meterse en su matrimonio, quizás se conocieran desde niños pero siempre había mantenido su vida privada y seguiría haciéndolo.Hugo mantuvo la distancia con Mía todo el camino hasta el coche, no era lo que le hubiera gustado hacer, pero abrazarla en ese momento cuando ella se sentía tan confusa, tan herida y tan decepcionada de los hombres habría podido malinterpretar sus intenciones. Su silencio le estaba matando.té llevaré a casa en mi coche - ella asintió, sabía que el efecto del alcohol en su cuerpo comenzaba a pasarle factura, cansancio y sueño. Entraron en el coche de Hugo, un bwv híbrido color azul cielo. - té sentirías mejor si me dijeras que ha ocurro en el baño - ella volvió asentir pero no quería involucrarte en sus problemas con MatNo quiero involucrarte en nuestros problemasYa estoy involucrado, os aprecio a los dos y veros así ... prefiero saber que sucede realmente, así podré ayudaros a los dos, me gustaría veros felices, aunque sea separadosMat no tiene arreglo, dime una cosa, que has sentido cuando hemos bailado?nos lo estábamos pasando bien, ha sido divertido - intentó exquivar la pregunta, no podía decirle realmente lo que había sentido, o si.MÍA Hubo un tiempo en que aprendí a hacerme pequeña. A medir cada palabra antes de decirla, a adivinar el clima de una casa por el sonido de una puerta al cerrarse. Amaba a un hombre que solo sabía amarse a sí mismo, y yo, que confundía la resistencia con el amor, aguanté años creyendo que el silencio era paz. No fue un rayo lo que me sacó de ahí. Fue algo más lento, más terco: una grieta minúscula que un día, sin avisar, se convirtió en luz. Me miré al espejo y no reconocí a la mujer que había sido antes de él. Y decidí, con el miedo todavía metido en los huesos, que prefería no reconocerme a seguir desapareciendo. Renacer no fue un instante. Fue aprender de nuevo a ocupar espacio, a decir "no" sin pedir perdón después, a dormir sola y descubrir que ese silencio sí era mío. Fue llorar en el suelo de la cocina y levantarme igual, un poco más entera cada vez. Y entonces, cuando ya no lo buscaba, llegó él. No con fuegos artificiales, sino con una calma que al principio no supe nomb
- sabes que llevamos encerrados en la habitación más de veinticuatro horas verdad? - pregunté a Hugo, sonrió - Solo estoy deseando salir por esa puerta para estar con los gemelos , por cierto, habrá que dejar de llamarlos bebés, gemelos y pequeños - No llegaste a decirme sus nombres antes de … - entristecí - el salió de la cama , tomó boli y papel , escribió - Valentina? - asentí feliz- Kenzo?, leí en el segundo papel, volví sentir - pensé en ello todos estos días atrás, mientras los cuidabas, los amabas. - los amo como te amo a ti- En algún momento dudaste de mi? -No - Ellos me hicieron recordar … el día que vi caer él helicóptero… dudé … luego pensé que siendo hijos tuyos llevarían en la sangre tu fuerza , tu poder , tu valentía , y pensé en sus nombres. - Hugo, no quiero volver - dije de repente , elEntendió - Quiero vivir aquí, en Italia, encontrar nuestro hogar , crear cimientos sólidos , empezar de nuevo juntos, con la familia , con Nicolasa , esa mujer es la segund
Hay noches en que amar duele antes de empezar, su mano busca la mía y yo se la entrego como quien entrega lo último que le queda. No hay preguntas. Solo esa certeza triste de los cuerpos que se saben de memoria y aun así tiemblan, como si fuera la primera vez y también la última. —No te vayas —le digo, y mi voz se quiebra en la mitad de la frase, porque los dos sabemos que un día se irá, o me iré yo, o se irá el tiempo, que es el que siempre gana. Me besa como quien reza. Despacio, con esa desesperación silenciosa de quien no cree del todo en los milagros pero de todos modos se arrodilla. Yo respondo con la misma fe rota: un beso que es también un adiós anticipado, un modo de guardar algo antes de perderlo. Sus manos recorren mi piel y en cada caricia hay una pregunta que ninguno se atreve a formular: *¿cuánto tiempo más?* La vela se consume junto a nosotros, más rápido de lo que quisiéramos, y su luz tiembla sobre nuestros cuerpos enredados como si también ella supiera que to
Trasladamos a Hugo a la suite principal, junto a los gemelos, junto a mi, aunque me negué, no conseguí que Klaus dejara de vigilarnos, según el, los efectos de la droga podía durar meses, pese a que veíamos a Hugo tranquilo, seguí sin hablar, sin interactuar, solo prestaba atención a los gemelos, miraba ensimismado como yo los cuidaba, los bañaba, les daba de comer …. Una mañana, mientras amamantaba a niño, la niña comenzó a llorar, la tumbe junto a mi, en la cama, acariciado su carita para consolarla, se que tenía hambre. Klaus frente a la ventana se levantó para ayudarme a cogerla, Lo mire, y le hice un gesto para que se detuviera, Hugo estaba sentado en la cama mirando como daba de mamar al pequeño, con su mano derecha acarició los deditos de la bebé, ella se agarró fuerte al dedo índice de su padre, se miraban, los pequeños ya tenían mes y medio. - Puedes cogerla en brazos, ayúdame, tiene hambre. - le susurre lo más suave y lentamente que pude, mi voz cálida hizo que su mirada
El kintsugi es el arte japonés de reparar la cerámica rota con oro. No esconde las grietas: las ilumina. La pieza nunca vuelve a ser la de antes; se vuelve más valiosa precisamente porque se quebró… y aun así eligió recomponerse. Mía no se recompone fingiendo que nada pasó. No cubre el golpe con silencio ni barniza el dolor para que parezca intacto. Se recompone con las grietas a la vista, como quien deja que el amanecer entre por las fisuras. Donde hubo ruptura, ahora hay un río de oro. Donde hubo caída, ahora hay un mapa brillante de todo lo que sobrevivió. Eso no la hace más frágil. La hace más fuerte. Porque una herida que se atreve a brillar ya no es solo una herida: es la prueba de que el corazón, incluso partido, puede volver a latir. Más hermoso. Más cierto. Más suyo. Cada mañana meditaba, me recomponía como el kintsugi, con las grietas llenas de oro, visibles, porque cada una de ellas era la prueba de que sobreviví a la espera sin dejar de ser yo. Hasta esa fatídica mañana
No cuento las horas, cuento los ruidos. Cada motor que se acerca por la calle es él, durante un segundo entero, hasta que pasa de largo y yo tengo que volver a armarme.He revisado la última conversación tantas veces que ya no sé si la recuerdo o si la he reescrito. Busco grietas donde no las hay. Me pregunto si dije algo de más, si el silencio de hoy es distinto al silencio de otros días, si esto es esperar o si ya es otra cosa que todavía no sé nombrar.Mi cuerpo no me obedece del todo. Respiro corto, como guardando aire por si hace falta de golpe. Miro el teléfono sin haber decidido mirarlo, y cuando no hay nada nuevo, siento una decepción absurda, como si él tuviera la culpa de que el tiempo no se mueva más rápido.Y sin embargo lo quiero con una ternura que no cabe en la espera. Pienso en sus manos, en cómo dice mi nombre, y por un instante todo lo demás desaparece. Es lo único que me sostiene entre un ruido de motor y el siguiente.Lo que más miedo me da no es que no vuelva. Es







