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Capítulo 5

Author: Elena Rojas
Cumplió su palabra. Tres días después de volver a la casa de mis padres, Ivander apareció frente a mi puerta.

—¡Lina, soy yo! Sé que estás adentro. ¡Ábreme, por favor!

Tenía la voz completamente ronca, sin rastro del Alfa seguro e imperturbable que yo conocía. Estaba demacrado, como si esos tres días le hubieran consumido todas sus fuerzas.

En el instante en que lo vi por la ventana, el corazón se me aceleró por la sorpresa y la alegría. Sin embargo, reaccioné a tiempo y sujeté del brazo a Hel
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