LOGINHOLA, SI TE GUSTA DEJAME TUS COMENTARIOS O RESEÑAS GRACIAS POR LEER REGALAME TU LIKE
POV Evania—Evania, no pueden existir dos herederas. Tú y Constanza.Se acercó lentamente.—Solo una de ustedes puede quedarse con todo.Sentí que el corazón me golpeaba con fuerza.—No te odio. Simplemente no puedo permitir que arruines el futuro de mi hija.—¡Constanza no tiene derecho a quedarse con mi vida!Mi voz se quebró y tosí con fuerza, sintiendo demasiado dolor.—¡Nada de esto te pertenece!Ella negó con la cabeza.Su expresión cambió por un instante. Pero después volvió a sonreír.—Y todo valió la pena.Sentí que el estómago se me revolvía. Se encogió de hombros.—Pero no voy a permitir que después de tantos años destruyas todo lo que hice por Constanza.Negué con la cabeza.—Mientras estés viva, existe la posibilidad de que todo cambie.Ella apretó con más fuerza.—No arruinarás el futuro de Constanza.Sentí un mareo intenso.El suelo pareció moverse debajo de mis pies.Parpadeé varias veces.Ella me soltó. El golpe contra el suelo fue seco.Intenté levantarme. No pude.
POV Evania—¿Quién soy? ¿Quién es mi madre?Ella me observó.Y por primera vez, aquella sonrisa desapareció.Me quedé paralizada.Toda mi vida acababa de convertirse en una mentira.Los recuerdos de mi infancia comenzaron a pasar por mi mente.Las veces que sentí que no encajaba. Las veces que mi madre me miró como si yo fuera una extraña.Las preguntas que nunca tuvieron respuesta.Todo comenzó a cobrar un significado diferente.—¿Quién soy? —volví a preguntar—. ¿No eres mi madre?Las palabras apenas lograron salir de mi garganta.La miré fijamente, esperando que se retractara. Esperando que dijera que todo había sido una cruel mentira.Pero ella no lo hizo.Su expresión permaneció tranquila. Demasiado tranquila para una mujer que acababa de destruir toda mi vida con una sola frase.Sentí que algo dentro de mí se rompía.—¡Di la maldita verdad!Golpeé la mesa con ambas manos. Las copas temblaron.—¡¿Eres mi madre o no?!Ella me observó sin inmutarse.—Ya te dije que no.Mis ojos se l
POV EvaniaLlegué hasta la dirección que mi madre me había enviado con el corazón acelerado.Durante todo el camino había intentado convencerme de que aquello no significaba nada.Solo era una conversación. Una última conversación entre una madre y una hija.Eso era todo y después, si todo salía mal, era mejor el contacto cero.Sin embargo, desde que había recibido su llamada, una sensación extraña se había instalado en mi pecho.No sabía qué quería decirme.No sabía por qué había insistido tanto en verme.Mi madre nunca había sido una mujer que admitiera sus errores con facilidad.Por eso había aceptado encontrarme con ella.Quizá, finalmente estaba dispuesta a decirme la verdad.Estacioné el automóvil frente al restaurante y permanecí unos segundos dentro, mirando el edificio.Respiré profundamente.—Vamos, Evania.Tomé mi bolso y bajé.Entré al restaurante.El lugar era elegante, tranquilo y demasiado refinado para una conversación que prometía ser dolorosa.Un empleado se acercó i
POV EvaniaMe quedé inmóvil durante varios segundos después de que Lisandro se marchó.Lo observé alejarse hasta que desapareció de mi vista.No sabía qué hacer. No sabía qué sentir.Lo único que podía recordar era la expresión de sus ojos cuando me miró.Dolor. Un dolor tan profundo que me atravesó el pecho.Había visto a Lisandro furioso muchas veces.Lo había visto orgulloso, arrogante, incluso insoportable.Pero nunca lo había visto así. Completamente destrozado.Y lo peor era que una parte de mí quería correr detrás de él.Quería llamarlo. Quería detenerlo y decirle que esperara.Pero otra parte de mí seguía recordando todo lo que había sucedido.Recordaba el dolor. La decepción. La rabia que había sentido cuando lo vi con esa mujer.No podía olvidar tan fácilmente.Respiré profunda y finalmente miré a Héctor.Él seguía allí.Durante unos segundos no dijo nada.Después se acercó lentamente e intentó tomar mi mano.Retrocedí de inmediato.—No…Héctor se detuvo.—Evania…Negué con
POV LisandroHay dolores que uno puede soportar.El fracaso. La humillación. Incluso perderlo todo.Pero hay un dolor para el que nadie está preparado: ver a la mujer que amas besando a otro hombre.Y yo acababa de descubrirlo de la peor manera.Vi a Evania entre los brazos de aquel hombre y sentí que algo dentro de mí se rompía.No fue una sensación gradual. Fue instantánea. Un golpe directo al pecho.Durante unos segundos me quedé inmóvil, incapaz de procesar lo que estaba viendo.Evania. Mi Evania. Estaba besando a otro.Sentí que el aire abandonaba mis pulmones.Mi corazón comenzó a latir con tanta fuerza que podía escucharlo dentro de mi cabeza.—No…Apreté los puños.Sentí cómo la rabia comenzaba a subir por mi cuerpo. No quería sentirla.No quería convertirme en aquel hombre.Pero en ese momento no pude controlar nada.Sentí que mi orgullo se desmoronaba.Y entonces dejé de pensar. Solo vi rojo.Me acerqué y empujé al hombre.—¡Aléjate de ella!Él dio un paso atrás, sorprendido
POV EvaniaEn cuanto nos dieron el alta, salimos del hospital rumbo a casa.Mis hijos seguían con Pilar.Había decidido que era mejor así.No quería que Amy y Luciano vieran a su padre herido, con la espalda cubierta de medicamentos y vendajes.Lisandro necesitaba descansar.No quería dejarlo solo.Cuando estábamos por irnos, Constanza apareció.—Quiero ir con ustedes —dijo, acercándose a Lisandro—. Yo quiero cuidarte.Lisandro se quedó mirándola durante unos segundos.Su expresión cambió.—No.—Pero estás herido…—Y puedo cuidarme solo.Ella bajó la mirada, claramente dolida.—Lisandro, yo solo quiero ayudarte.—Lo sé.Él respiró profundamente.—Pero lo que había entre nosotros terminó. No quiero que estemos cerca.Me quedé perpleja. No esperaba escucharlo hablarle así.Por un momento, incluso sentí algo extraño dentro de mí. Una pequeña satisfacción.Pero la aparté de inmediato. No tenía derecho a sentir aquello.Nick, que estaba cerca, intervino.—Lisandro, no puedes hablarle así a







