Share

Capítulo 7

Author: Señor Calabazón
Cuando vi entrar al Picado, se me detuvo el corazón. ¿Acaso esto era una trampa que habían armado doña Yola y él? ¿Habían engañado a mi cuñada y la habían emborrachado a propósito?

—Yola, de veras que te las sabes todas todas. Sí pudiste traer a esta muchachita.

El Picado se frotaba las manos y paseaba una mirada lujuriosa por el cuerpo de mi cuñada, vencida por el alcohol.

—Ya me estaba muriendo por hacerlo. ¡Hoy sí me voy a dar un buen gusto!

Mientras hablaba, se lanzó hacia mi cuñada, pero do
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 10

    Estuvimos en eso más de media hora.—¡Aaah!Los dos soltamos un grito de satisfacción al mismo tiempo. Después la tomé dos veces más, hasta que sentí que el deseo acumulado por fin se calmaba un poco. Doña Yola ya estaba tirada en el suelo como un trapo, sin poder moverse.Me acomodé la ropa, le repetí mi advertencia y salí del maizal. Al volver a la casa, pasé por la puerta del cuarto de mi cuñada y escuché su voz adentro, hablando por celular, como en videollamada con mi hermano. No me aguanté y me acerqué.—Mi amor… te extraño tanto… ven pronto… —mi cuñada sonaba mimosa y dolida; me daba mucha ternura.—Mi amor, ¿ya reconsideraste eso que te comentó mamá? ¿Lo de Toño…? ¿No estarás pensando en adoptar? Yo no estoy de acuerdo.La voz de mi hermano se escuchó por el altavoz.—Toño es de la familia, lo bueno se queda en casa. Mi cuerpo ya no sirve así como está ahora…. Tener un hijo de la misma sangre sería lo mejor. Cuando nazca, va a ser nuestro. Más adelante, cuando Toño mejore, le b

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 9

    —¡Mira nada más qué calenturiento estás! —Doña Yola se hacía la difícil, pero igual le reclamaba—. Desde que sentí a Toño, ya ni me hace cosquillas tu cosita, ni siquiera me llega hasta el fondo, lo suyo sí es calidad.Aun así, obediente, doña Yola se agachó y comenzó a atender al Picado con la boca. El Picado no dejaba de quejarse de gusto, gozándola:—¡Y todavía te quejas! Tú te diste el gustazo, pero yo apenas alcancé a sentir lo bueno, ¡yo soy el que salió perdiendo! ¡Hoy me lo vas a compensar!Escondido detrás de las cañas de maíz, los grababa a escondidas con el celular, con el pulso acelerado.¡A ver si el Picado se atrevía otra vez a meterse con mi cuñada con estas pruebas! Así como era, ¡no le serviría ni para el arranque a mi cuñada! Viéndolos rodar y enredarse en el suelo, el cuerpo me reaccionó también. Me estaba calentando.Si en este momento mi cuñada estuviera a mi lado, me la podría disfrutar con gusto.Lástima que, hasta hoy, ella y yo seguíamos en la etapa de “actuar”

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 8

    Mi grito repentino hizo saltar del susto a doña Yola y al Picado. Doña Yola se bajó de encima de mí con torpeza y se vistió a toda prisa. El Picado, como gato al que le pisan la cola, se apartó de mi cuñada y me miró nervioso.—Toño, ¿ya despertaste? —Doña Yola fingió estar tranquila—. Tu cuñada se pasó de copas y todavía no se despierta. Tú descansa un ratito más y, cuando estés mejor, te regresas.Me hice el aturdido, moví el cuerpo y arrugué el ceño.—Doña, ¿por qué tengo los pantalones todos mojados y pegajosos? ¿Se me derramó el pulque?—¿Ah? ¡Sí! ¡Sí, sí, sí! —Doña Yola se aferró enseguida a la coartada—. Hace rato, cuando te estaba acomodando, sin querer tumbé la copa y se te cayó encima. ¿Te molesta? Yo te limpio.Trajo un trapo húmedo, me levantó la ropa y me limpió con cuidado la parte de abajo, que todavía estaba sucia.Mientras me limpiaba, no podía evitar pasar saliva, y en sus ojos quedaba algo de antojo no saciado.El Picado se acercó con cara de que no quería resignarse

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 7

    Cuando vi entrar al Picado, se me detuvo el corazón. ¿Acaso esto era una trampa que habían armado doña Yola y él? ¿Habían engañado a mi cuñada y la habían emborrachado a propósito?—Yola, de veras que te las sabes todas todas. Sí pudiste traer a esta muchachita.El Picado se frotaba las manos y paseaba una mirada lujuriosa por el cuerpo de mi cuñada, vencida por el alcohol.—Ya me estaba muriendo por hacerlo. ¡Hoy sí me voy a dar un buen gusto!Mientras hablaba, se lanzó hacia mi cuñada, pero doña Yola lo detuvo.—¡Tranquilízate! ¡Toño todavía está aquí! Está ciego, pero va a tener el oído más sensible. Si se hace un escándalo, ¡nos van a tragar vivos con el chisme en el pueblo! —dijo doña Yola, bajando la voz.—¿Y qué te da miedo? —El Picado lo tomó a la ligera—. ¡Si este ciego está aquí entonces mejor! Cuando yo termine de gozar, pongo a Romina a su lado y armamos la escena de que él se emborrachó y se le pasó la mano, ¿no? Y mira, para armarla bien… je, je, Yola, este Toño no trae p

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 6

    La irrupción tan repentina hizo que mi cuñada gritara de dolor, y la cara se le puso blanca.Mi parte es mucho más grande que la del promedio y bastante más robusta que la de mi hermano, así que era obvio que mi cuñada nunca había soportado un tamaño así, y por un momento no logró adaptarse.Aun así, yo tampoco aguanté mucho. Apenas crucé la puerta del cuartel, la sensación tan fuerte me hizo acabar.—¡Ay! ¡Toño! ¿Pero… qué no dijimos que iba a ser todo fingido?Mi cuñada terminó de espabilarse, entre vergüenza y enojo, y se bajó rápido de la cama y se agachó en el suelo a limpiar con nerviosismo.Yo también estaba un poco nervioso.—Perdóname, es que no me pude contener… se me fue. Apenas fue por encimita, debería… debería estar bien, ¿no?Tampoco estaba tan seguro de eso. Con ese instante de contacto, quién podía garantizarlo.—¡Aun así no se puede! ¡Es muy peligroso! Quedamos en que era actuar, ¿cómo es que tú…?Mi cuñada lo dijo con tono de reproche, pero la expresión de su cara er

  • Un Polvo en Familia   Capítulo 5

    En el momento en que estaba a punto de lograrlo, mi cuñada despertó de su trance y, con todas sus fuerzas, me empujó.—Toño, ¡no! ¡No podemos hacer esto! —Tiró de la cobija para taparse el cuerpo, con la voz quebrada por el llanto.Yo estaba a punto de reventar y la miré sin entender.—Cuñada, ¿qué haces?—Toño, ya lo pensé bien y no puedo hacerlo, me va a destruir la consciencia.Mi cuñada tenía los ojos enrojecidos.—Tu hermano se mató trabajando día y noche por esta familia hasta acabar con su salud. No le quedó otra y por eso se le ocurrió esta idea, pero… pero en el fondo siento que lo estoy traicionando. Si en serio lo hiciéramos, sería de lo más bajo.Sus palabras fueron como un balde de agua fría que apagó mis ganas y también me hizo sentir algo de culpa.Mi hermano siempre fue bueno conmigo. Desde que supo que quedé mal de la vista, mandó dinero a la casa sin parar para que mis papás me llevaran a un hospital bueno.Él dio tanto por esta familia, y yo solo pensaba en cómo apro

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status