MasukPOV Alessandro—¿Un problema? —respondo con absoluta tranquilidad al oír lo que acaban de descubrir—. Si realmente es Eleonora quien ha capturado a Selena, será cuestión de tiempo rastrearla.Escucho un crujido estático al otro lado de la línea.—Debe tener varios cómplices. Me preocupa que esa desquiciada se deje llevar por su odio y atente contra la vida de Selena y...—Eso no va a suceder —le digo, cortándolo en seco con voz cortante—. Ya mismo me dispongo a encontrarla.—¿Y cómo lo harás? —replica el griego con genuina preocupación—. ¿Crees que ella te llamará para confesarte todo y entregarte a Selena así como así? Estás siendo demasiado optimista, Alessandro. ¡Esa mujer está desquiciada!—Tú confía en mí. Ya me han pedido el rescate; estoy esperando a que me den las coordenadas exactas de la entrega. Mientras lo hacen, desplegaré a toda mi gente. Y una cosa más: si Eleonora tuvo que recurrir a un piltrafa como Visconti, significa que no cuenta con tantos recursos a su favor. Por
POV Selena¿Puede ser que nunca tenga un minuto de paz en mi vida? ¿Por qué, cuando parece que todo está mejorando, sucede algo para recordarme?: “Olvídalo, Selena Barker, lo tuyo definitivamente no es vivir una vida tibetana”Bueno, continuando con el relato de esta hermosa sucesión de hechos desafortunados, me encuentro aquí: con los ojos vendados y las manos firmemente atadas. Por suerte, tuvieron la gentileza de quitarme la mordaza. Claro que lo hicieron por orden directa de mi queridísima secuestradora experta: Eleonora Montalvo. ¿Que cómo lo supe? Podría reconocer esa voz de constipada crónica en cualquier rincón de esta tierra.Ahora entiendo la agilidad mental de mis captores. Su jefa no distingue justamente en inteligencia. Aunque confieso que la subestimé. Uno nunca sabe como puede atacar una serpiente herida.De más está decir que fingí el desmayo lo mejor que pude para averiguar cuáles eran sus planes. Necesitaba ganar tiempo y evaluar si existía alguna posibilidad remota
NarradorEl vehículo de Damon dobló en una zona residencial de clase media, muy alejada de los lujos y la opulencia a los que Enzo Visconti solía aferrarse como una marca de estatus. Tras perder casi todo en su enfrentamiento con el círculo de Selena, su realidad era otra muy distinta, una vulnerabilidad que ahora facilitaba el trabajo del magnate griego.La camioneta de seguridad se detuvo con un chirrido frente a la entrada. En cuestión de segundos, los guardaespaldas de Damon descendieron con precisión militar, cruzaron el pequeño jardín frontal y derribaron la puerta de una sola y contundente patada que astilló la madera.El estruendo resonó en todo el lugar. Desde la planta alta, los pasos apresurados no se hicieron esperar; Enzo, asustado por el ruido, bajó corriendo a los empellones por la escalera, tropezando a medias y gritando con desesperación sin entender qué sucedía.—¡¿Qué diablos pasa?! ¡¿Quiénes son ustedes?! —bramó, pálido y con los ojos desorbitados.No alcanzó a dar
NarradorDamon Stavros podía aparentar una calma diabólica, pero por dentro sentía una desesperación apremiante. No solo admiraba profundamente a Selena; también la apreciaba con sinceridad. Hacía tiempo que había aceptado que ella nunca lo amaría y, muy a su pesar, lo había asumido.Por eso, se tomó la búsqueda como un asunto profundamente personal.Mientras caminaba a paso firme hacia la salida de la mansión, Caroline, la modelo que lo había acompañado a la fiesta, lo detuvo sujetándolo fuertemente del brazo.—¡Damon! —interpeló, con una mezcla de molestia y enojo—. ¿A dónde vas? ¿Estabas pensando irte sin mí?El griego se detuvo en seco y cerró los ojos un instante. Se había olvidado por completo de que había asistido con una acompañante. En ese momento, se maldijo a sí mismo en silencio.—Disculpame, Caroline... me ha surgido un asunto urgente que debo resolver de inmediato. Le pediré a alguien de mi seguridad que te lleve a tu casa —respondió, procurando mantener su amabilidad na
POV Alessandro¡Me voy a volver loco si no la encuentro pronto! Esto es demencial; no puedo creer que mi reina haya desaparecido. Es como si, literalmente, se la hubiese tragado la tierra.—Cálmate, Alessandro... —dice mi abuelo con simulada templanza—. Los hombres ya están investigando. Ahora mismo voy a hablar con el alcalde, que anda por aquí. En minutos, toda la ciudad la estará buscando.—Lo primero que tenemos que hacer es interrogar a los guardias cerca de la salida posterior —agrega Damon con frialdad—. Sigo creyendo que la sacaron por allí. ¿Revisaron las cámaras?—Mis hombres ya lo están haciendo —respondo, como fuera de mí—. ¡No sé qué más hacer! ¿Por qué sucedió esto? No lo entiendo.Miro hacia un rincón donde mi futura suegra y Elena consuelan a Luca, que llora sin parar pidiendo por su madre. Ver al niño así me desespera aún más; me destroza el alma.De pronto, Damon hace una pregunta que hasta ahora ni siquiera se me había cruzado por la mente.—¿Quién querría hacerle d
POV SelenaSiento que los párpados me pesan. Cuando trato de abrir los ojos no puedo, porque parecen estar tapados. La cabeza me da vueltas sin parar.¡Uf, qué dolor! ¡Mi cabeza estalla! ¿Qué carajos me pasó?Suelto un quejido, pero para mí desgracia me doy cuenta de que no se escucha normal... ¡Diablos! ¿Tengo una mordaza puesta?Ay no, si querían hacerme una broma o castigarme, esto es lo peor que pueden hacerme.Trato de mantener la calma antes de caer en la locura y hacer una estupidez que me cueste algo más que hablar.Fui al baño porque no me sentía muy bien, pero le dije a Alessandro que me iría a retocar el maquillaje para que no se preocupara —ya lo conocen—: era muy capaz de despedir a todos los invitados y terminar la fiesta en ese mismo instante.Como sea, lo último que recuerdo es que iba saliendo del baño y alguien me tomó por detrás y me puso algo en la boca. No pude hacer mucho a pesar de luchar contra el agarre. Creo que en el fragor del momento alcancé a escuchar alg







