LOGINVinorca Jona POV
—Claro —dijeron ambos al unísono antes de dejarme sola. —¿Qué es todo esto? Soy amiga de los dos. No hace falta pelear así —pregunté entre risas. —Es que esta idiota no entiende. Siempre me hace sentir como si no fuera tu amigo. Como si tú solo fueras amiga de ella —se quejó Lewis, con cara de niño. —Tiene razón. Tú solo conociste a Vinorca y te hiciste su amiga gracias a mí. Así que agradece —lo maldijo Amanda, poniendo los ojos en blanco. Tenía razón. Antes me sentía incómoda con ellos, pero en estos tres años las cosas habían mejorado. Habíamos pasado juntos la secundaria y ahora estábamos en la universidad. Su posesividad me halagaba, pero los insultos que se lanzaban entre ellos estaban de más. —¿Y qué? Ahora ella está más cerca de mí. Y cuida tu lengua. Sigo siendo mayor que tú. No puedes hablarle así a tu hermano mayor. —¡Jajaja! ¡Jajaja! —solté una carcajada. Cada vez que Lewis mencionaba que era el mayor, no podía evitar reírme. No actuaba como su edad; a los dieciocho, se comportaba como un niño de ocho. —Mira, ni Vinorca se lo cree —se sumó Amanda a las risas. —Vin, esto no está nada bien —me pellizcó las mejillas. Yo seguí riendo. Era la única persona, aparte de mi padre, que me llamaba por ese nombre. La primera vez que me llamó Vin sentí un nudo en la garganta, pero ahora ese nombre me hacía sentir cercana a él, como si tuviera una familia. Por eso, atesoraba ese apodo. —Awww —reí mientras la cara de Lewis se ponía roja al pellizcarme las mejillas. Estaba sonrojado como loco. —Tus mejillas son tan suaves, Vin. Ahora me tocaba a mí sonrojarme. Sabía cómo halagar. Su labia me hacía sonrojar, aunque sabía que estaba mal. Pero se sentía bien que la consintieran a una. Él era el único chico con el que tenía confianza, el único con quien me sentía cómoda. Aunque conocía a Dante desde que nací, nunca sentí esa cercanía con él. Pero con Lewis, aun en solo tres años, sentía calidez. —Mira lo roja que te has puesto, Vin, preciosa —me molestó. Sabía que debía estar como un tomate. —No molestes a mi amiga —me defendió Amanda, haciendo de protectora. ¡De verdad lo necesitaba! —Sí, como sea —Lewis ignoró sus palabras y luego preguntó—: Entonces, ¿qué van a hacer hoy ustedes dos? ¿Qué tal si comemos todos juntos? —Le pregunté a Vinorca, pero dijo que no puede. Tiene un trabajo de medio tiempo —respondió Amanda, apenada. Sabía que ella quería pasar tiempo conmigo, pero ganar dinero era más importante. No podía darme el lujo de faltar al trabajo; faltar un día significaba quedarme sin comer. Dante había vuelto, lo que significaba que tenía que cuidar mucho mi trabajo, o él se encargaría de que lo perdiera. Quería verme débil, verme rogar para poder controlarme. —¿Por qué siempre eres así, Vin? ¿Ni un solo día para tus amigos? Cada día estás más flaca. Eso no está nada bien —se sumó Lewis a la preocupación de Amanda. —Para nada estoy flaca. Solo trato de cuidar mi figura —mentí. Ni siquiera me importaba cómo se veía mi cuerpo. Pero no podía dejar que lo supieran; ya se sentían mal al ver mi estado, algo que yo trataba de ocultar pero que se me escapaba demasiado. —¡Ridículo! ¿Quién te dijo eso? Voy a darle su merecido. No necesitas ninguna dieta; ya se te empiezan a notar los huesos —dijo Lewis, molesto, mientras levantaba mi mano como si fuera de papel, para probar su punto. —Sí, por primera vez estoy de acuerdo con Lewis. ¿Quién te dijo eso? Ni siquiera necesitas dieta. Ya eres hermosa. Mírame a mí, parezco gorda a tu lado, y eso que estoy sana —hizo un puchero Amanda, asintiendo de acuerdo con su hermano. —Pero me hace sentir segura —confesé. Me sentía insegura con mi cuerpo. Aunque no podía costearme comidas decentes, a veces sentía que ni siquiera podía comer lo poco que compraba; era horrible. El apetito se me había reducido, y muchas veces sentía náuseas o ganas de vomitar si comía dos veces al día. No podía creer que antes fuera tan comilona. Todo había cambiado, y ahora simplemente me sentía fea por dentro. Las inseguridades me consumían. —Ya está decidido, vamos a cenar juntos, y no aceptaré un "no" por respuesta. Más te vale hacer tiempo. Podemos ir después de tu trabajo, así no habrá ningún problema —declaró Lewis con voz firme. —Sí, lo haremos —asintió Amanda, algo inusual en ella, pero ambos hermanos lo hacían por mí. Apreté el puño por la ansiedad y clavé las uñas en la palma de mi mano. No había forma de que pudiera salir con ellos; Dante me mataría. Tener un trabajo de medio tiempo ya era bastante arriesgado. Si llegaba a casa más tarde de lo normal, solo causaría más problemas. Él no sabía de mi trabajo; lo mantenía en secreto porque era lo mejor para mí. No era tonto, pero le había dicho a la ama de llaves que daba clases particulares en la universidad. Eso había sido suficiente para ocultar mi trabajo como bibliotecaria. Pero esta cena me dejaría expuesta. ¿Qué pasaría si descubría que ahora tenía amigos? Haría sufrir a Amanda y a Lewis. No podía permitir que eso pasara. ¡Mierda! —maldije para mis adentros. Ya no podía inventar más excusas; ellos estaban dispuestos a salir después de mi trabajo. ¿Cómo iba a escapar de esto? —Mi hermano nunca lo permitirá. Odia que salga hasta tarde —dije, ansiosa. Esa excusa tan pobre se me escapó de la boca. Por supuesto, no llenaba el vacío. No era una niña que necesitara permiso de su hermano, o tal vez... ¿esto podría ayudarme? —¿Qué hermano? Nunca supe que tenías un hermano —preguntó Lewis. Me di una palmada mental en la frente. ¿Cómo pude olvidarlo? Se lo acababa de contar a Amanda, pero Lewis no lo sabía. —Sí tiene un hermano. Es su tutor; ella es huérfana —explicó Amanda, y se lo agradecí en el alma. Siempre me ayudaba cuando no sabía qué responder. Se tomaba esa tarea como propia. —¿Cómo pudiste ocultarme esto? Así no se trata a la gente que dices que es cercana a ti —expresó Lewis su shock y decepción.Vinorca Jona POV Ring... Ring...Mi teléfono sonó, pero lo ignoré. No tenía a nadie importante que pudiera llamarme.Apartando los pensamientos sobre la llamada, me concentré en lo que decía Lewis.Había sido un error mío no haberles contado nada antes. Simplemente no quería que los demás sintieran lástima por mí, y ni siquiera sabía cómo habían muerto mis padres.¿Qué podía decirle a alguien que preguntara sobre eso?En esta universidad, las noticias se esparcían como pólvora. A pesar de confiar en Amanda y Lewis, no quería involucrarlos hasta el punto de que la verdad les trajera dolor, tanto a ellos como a mí.—Simplemente no se siente cómoda hablando de eso, Lewis. Esto no tiene que ver con si somos amigos o no. No podemos obligarla a hablar de algo que no quiere. Es un tema delicado para ella —me defendió Amanda, comprendiendo la situación.Era exactamente por eso que nunca quise compartir los detalles de la muerte de mis padres.Había pensado antes en contarles todo a Amanda y
Vinorca Jona POV —Claro —dijeron ambos al unísono antes de dejarme sola.—¿Qué es todo esto? Soy amiga de los dos. No hace falta pelear así —pregunté entre risas.—Es que esta idiota no entiende. Siempre me hace sentir como si no fuera tu amigo. Como si tú solo fueras amiga de ella —se quejó Lewis, con cara de niño.—Tiene razón. Tú solo conociste a Vinorca y te hiciste su amiga gracias a mí. Así que agradece —lo maldijo Amanda, poniendo los ojos en blanco.Tenía razón. Antes me sentía incómoda con ellos, pero en estos tres años las cosas habían mejorado. Habíamos pasado juntos la secundaria y ahora estábamos en la universidad.Su posesividad me halagaba, pero los insultos que se lanzaban entre ellos estaban de más.—¿Y qué? Ahora ella está más cerca de mí. Y cuida tu lengua. Sigo siendo mayor que tú. No puedes hablarle así a tu hermano mayor.—¡Jajaja! ¡Jajaja! —solté una carcajada.Cada vez que Lewis mencionaba que era el mayor, no podía evitar reírme. No actuaba como su edad; a lo
Vinorca Jona POV —¿Por qué trabajas tanto? Nunca te he visto hacer otra cosa que no sea estudiar y trabajar. ¿No crees que también deberías disfrutar un poco? —preguntó Amanda, frunciendo el ceño con preocupación.Sonreí y respondí:—Es que no encuentro nada más interesante que trabajar y estudiar.La afirmación era verdad a medias.Siempre me había encantado estudiar, y nunca había encontrado interés en ninguna otra cosa.Pero en cuanto al trabajo, no podía decir lo mismo.Era una necesidad, no una pasión.Trabajaba para ganarme la vida, y en eso no había nada de qué avergonzarse.Fueran seres sobrenaturales o humanos comunes, mucha gente trabajaba para sobrevivir.No había nada de malo en ello.—Eso nunca me lo voy a creer, pero tú de verdad eres distinta. Siempre dando lo mejor de ti en los estudios y trabajando tan duro. Tus padres deben de estar tan orgullosos de ti —comentó Amanda, con los ojos llenos de admiración.Al oír mencionar a mis padres, sentí un pinchazo en el pecho.
Vinorca Jona POV«Vas a llegar tarde a la universidad», interrumpió mi conciencia mis pensamientos, sacándome de golpe de la cama.Corrí al baño, me di una ducha rápida y me puse ropa vieja y raída, agarré la mochila y salí disparada de mi habitación. Llegar tarde no era una opción, y menos cuando ya era becaria; un solo tropiezo podía significar el desastre.Salí apresurada de la casa, ansiosa por evitar cualquier encuentro, especialmente con Dante y sus burlas. Su sola presencia bastaba para desestabilizarme, un presagio de problemas.Mientras caminaba a paso rápido, tratando de escabullirme sin ser vista, un auto conocido se detuvo a mi lado. Maldición. Justo lo que quería evitar. Dante me había atrapado antes de que pudiera escapar.—Sube —ordenó, bajando la ventanilla.Su voz me recorrió la espalda de escalofríos, una mezcla de miedo y aprensión nublándome la mente. ¿Por qué querría que subiera a su auto? ¿Qué quería de mí ahora?Intenté procesar sus palabras. ¿De verdad me estab
Vinorca Jona POVAun después de intentar rechazarlo a él y a su contacto.Las mariposas revolotean dentro de mi pecho cada vez que me toca. Enciende una sensación ardiente, como si todo mi ser estuviera en llamas.Aunque sé lo inmoral que son estos sentimientos, me niego a dejarme ahogar en ellos. Él es mi hermanastro, el que me adoptó.—Ya te perdoné por haberte ido de la habitación antes. Si sigues tentando tu suerte, no puedo garantizar tu seguridad —advirtió Dante con voz dominante.Antes de que pueda decir algo más, lo aparto de un empujón y huyo a toda prisa, sin mirar atrás, consumida por la ansiedad.Llego a mi habitación y cierro la puerta con fuerza. ¿Qué pasará si él sigue ejerciendo ese control sobre mí de esa manera?Parece que no puedo controlarme; mi cuerpo le responde en un idioma propio. Él es la pasión hecha carne, una fuerza abrumadora que me llena de una ansiedad que preferiría no sentir.Me desvisto, dejo caer la ropa al suelo y entro al pequeño baño anexo a mi cu
Vinorca Jona POV—¡Cómo te atreves! —gritó, haciéndome saltar en el sitio.Como si fuera a asesinarme sin pensarlo dos veces.Intenté dar unos pasos más para huir de allí, para llegar a un lugar más seguro, cualquier sitio mejor que quedarme ahí. Pero mis piernas no me llevaron a ninguna parte.Necesitaba correr; eso lo sabía, pero mi cuerpo y mi cabeza habían entrado en un estado en el que no podía hacer nada bien.—¡Maldita sea! Vinorca, ¿olvidaste lo que te dije la última vez? —preguntó.Podía sentir el calor de sus palabras extendiéndose dentro de mi cuerpo entumecido.¿Cómo iba a olvidar lo que había dicho antes? Jamás podría olvidarlo, de eso estaba segura. Cada día, cada noche, recordaba lo que había pasado hace tres años.Ese fue el día en que ese monstruo destrozó mi paz más de lo que ya lo había hecho diez años atrás al adoptarme.Tres años atrás, yo era ingenua pero no tonta.Esa fue la primera vez que rechacé a Dante.—Algún día me suplicarás —su tono gélido brotó de sus l







