로그인Vinorca Jona POV
—¿Por qué trabajas tanto? Nunca te he visto hacer otra cosa que no sea estudiar y trabajar. ¿No crees que también deberías disfrutar un poco? —preguntó Amanda, frunciendo el ceño con preocupación. Sonreí y respondí: —Es que no encuentro nada más interesante que trabajar y estudiar. La afirmación era verdad a medias. Siempre me había encantado estudiar, y nunca había encontrado interés en ninguna otra cosa. Pero en cuanto al trabajo, no podía decir lo mismo. Era una necesidad, no una pasión. Trabajaba para ganarme la vida, y en eso no había nada de qué avergonzarse. Fueran seres sobrenaturales o humanos comunes, mucha gente trabajaba para sobrevivir. No había nada de malo en ello. —Eso nunca me lo voy a creer, pero tú de verdad eres distinta. Siempre dando lo mejor de ti en los estudios y trabajando tan duro. Tus padres deben de estar tan orgullosos de ti —comentó Amanda, con los ojos llenos de admiración. Al oír mencionar a mis padres, sentí un pinchazo en el pecho. La sonrisa se me borró de la cara. —Soy huérfana. —¿Qué? —preguntó Amanda, con el rostro lleno de sorpresa. Nunca se lo había contado; nunca había querido compartirlo. Pero hoy, no sé por qué, sentí que debía hacerlo, así que lo hice. De inmediato me arrepentí de no haber podido controlar aquella emoción que se me desbordó. —Lo siento, no lo sabía —se disculpó Amanda, con la culpa dibujada en toda la cara. —No, no tienes que disculparte. ¿Cómo ibas a saberlo si nunca te lo dije? No te preocupes, ha pasado tanto tiempo desde que sucedió que ya no me duele tanto —la tranquilicé, con un dejo de resignación en la voz. A pesar de su amabilidad, yo la había estado engañando desde el principio. —¿Con quién vives entonces? —quiso saber. —Vivo con mi tutor, pero él no se mete mucho en mi vida. Y está bien, él paga mis cosas. Ni siquiera quiere que yo trabaje, pero siento que no puedo ser una carga para alguien así. Por eso me encanta trabajar. Si no fuera por eso, él siempre ha odiado que yo trabaje —sonreí mientras mentía, aunque un pinchazo de culpa me remordió la conciencia. No podía creer que fuera yo. ¿Cuándo me había vuelto tan buena mintiendo que ni se me notaba en la cara? —¡Oh! Pero, por favor, quiero que sepas que puedes contarme lo que sea. Soy tu amiga, y quiero que entiendas que jamás voy a repetir nada de lo que me cuentes —me aseguró Amanda, y su sinceridad me calentó el corazón—. Estoy tan orgullosa de que seas mi amiga. —Ahora sí que te pasaste. No merezco tanto orgullo de tu parte —reí, sintiendo una mezcla de vergüenza y gratitud. Si ella supiera la realidad, me odiaría y sentiría asco de mí. —Claro que no. No estoy mintiendo en absoluto —dijo Amanda, con los ojos brillantes, dedicándome una sonrisa reconfortante. —Gracias —sonreí, agradecida de tenerla a mi lado. —Entonces, ¿cuántos son en tu familia adoptiva? —preguntó Amanda. —Tengo un hermanastro, y ahora es mi tutor legal —tragué saliva, esforzándome por no dejar ver mi miedo ni mi incomodidad al recordar el rostro de Dante—. Sus padres también murieron, en un accidente. —Eso debe de ser muy difícil para los dos —Amanda puso su mano en mi hombro y me lo apretó, haciendo lo posible por consolarme. —Sí, lo es, pero seguimos saliendo adelante mejor que nunca —respondí, aunque un dejo de tristeza se me quedó en la voz. —¿Cómo te va, Vinorca? «¿Dante?» Giré la cabeza y la tensión se desvaneció de golpe. ¡Gracias a Dios! Es Lewis, el hermano de Amanda, y con él también soy cercana. Los dos hermanos son muy amables y educados. ¿Por qué había pensado que era Dante? Tal vez porque él había vuelto después de tres años, y su presencia en casa me tenía los sentidos a flor de piel. Qué tonta, si Lewis y Dante ni siquiera tienen la misma voz. —¿Qué haces aquí, Lewis? ¿Por qué me interrumpes? Estoy teniendo una conversación seria —lo increpó Amanda, con un tono teñido de fastidio que me hizo sonreír. Sé lo mucho que esos dos pelean, pero, pase lo que pase, se siguen queriendo, aunque cada uno demuestre su cariño a su manera. Dante y yo nunca tuvimos esa clase de relación, aunque él fue como un hermano para mí cuando sus padres aún vivían. Ahora, con nuestros padres muertos, todo se siente muerto también. —Esta también es mi clase, por si se te olvidó. Solo soy un año mayor, y los dos tenemos la misma cátedra —jaló una silla junto a la mía, sin molestarse siquiera en mirar a Amanda. —Vin, ¿cómo estás? —Lewis me puso la mano en la frente. Tengo que admitir que es el hombre más guapo después de Dante en toda la manada. Con su cabello rubio, sus ojos negros y ese cuerpo marcado, es perfecto. Me siento tan cálida con su mano en mi frente. Es todo un caballero, y me siento cómoda con él, igual que con Amanda. Son ellos quienes hacen divertida mi vida universitaria; si no, ya me habría muerto de tanto estudiar, porque fuera de eso nunca me dan ganas de hacer nada. —¿Por qué estás tan guapa hoy, eh? Me reí ante sus palabras. «Nunca va a dejar la costumbre de coquetear», pensé. —No te atrevas a coquetearle a mi mejor amiga —Amanda le apartó la mano de mi frente de un manotazo y me jaló hacia ella. Me abrazó como un oso, mostrando su lado protector. —Ay, por favor, Amanda, de verdad que estás exagerando. Ella también es mi amiga. ¿Por qué no me das un poco de espacio a mí también? —Lewis me jaló hacia él. Los dos hermanos me apretujaron entre ambos, fulminándose con la mirada como si estuvieran a punto de matarse. Me pareció gracioso lo infantiles que se ponían. No entiendo qué los vuelve tan posesivos conmigo. —Suéltenme los dos —reí, mientras ambos volvían a centrar su atención en mí.Vinorca Jona POV —Claro —dijeron ambos al unísono antes de dejarme sola.—¿Qué es todo esto? Soy amiga de los dos. No hace falta pelear así —pregunté entre risas.—Es que esta idiota no entiende. Siempre me hace sentir como si no fuera tu amigo. Como si tú solo fueras amiga de ella —se quejó Lewis, con cara de niño.—Tiene razón. Tú solo conociste a Vinorca y te hiciste su amiga gracias a mí. Así que agradece —lo maldijo Amanda, poniendo los ojos en blanco.Tenía razón. Antes me sentía incómoda con ellos, pero en estos tres años las cosas habían mejorado. Habíamos pasado juntos la secundaria y ahora estábamos en la universidad.Su posesividad me halagaba, pero los insultos que se lanzaban entre ellos estaban de más.—¿Y qué? Ahora ella está más cerca de mí. Y cuida tu lengua. Sigo siendo mayor que tú. No puedes hablarle así a tu hermano mayor.—¡Jajaja! ¡Jajaja! —solté una carcajada.Cada vez que Lewis mencionaba que era el mayor, no podía evitar reírme. No actuaba como su edad; a lo
Vinorca Jona POV —¿Por qué trabajas tanto? Nunca te he visto hacer otra cosa que no sea estudiar y trabajar. ¿No crees que también deberías disfrutar un poco? —preguntó Amanda, frunciendo el ceño con preocupación.Sonreí y respondí:—Es que no encuentro nada más interesante que trabajar y estudiar.La afirmación era verdad a medias.Siempre me había encantado estudiar, y nunca había encontrado interés en ninguna otra cosa.Pero en cuanto al trabajo, no podía decir lo mismo.Era una necesidad, no una pasión.Trabajaba para ganarme la vida, y en eso no había nada de qué avergonzarse.Fueran seres sobrenaturales o humanos comunes, mucha gente trabajaba para sobrevivir.No había nada de malo en ello.—Eso nunca me lo voy a creer, pero tú de verdad eres distinta. Siempre dando lo mejor de ti en los estudios y trabajando tan duro. Tus padres deben de estar tan orgullosos de ti —comentó Amanda, con los ojos llenos de admiración.Al oír mencionar a mis padres, sentí un pinchazo en el pecho.
Vinorca Jona POV«Vas a llegar tarde a la universidad», interrumpió mi conciencia mis pensamientos, sacándome de golpe de la cama.Corrí al baño, me di una ducha rápida y me puse ropa vieja y raída, agarré la mochila y salí disparada de mi habitación. Llegar tarde no era una opción, y menos cuando ya era becaria; un solo tropiezo podía significar el desastre.Salí apresurada de la casa, ansiosa por evitar cualquier encuentro, especialmente con Dante y sus burlas. Su sola presencia bastaba para desestabilizarme, un presagio de problemas.Mientras caminaba a paso rápido, tratando de escabullirme sin ser vista, un auto conocido se detuvo a mi lado. Maldición. Justo lo que quería evitar. Dante me había atrapado antes de que pudiera escapar.—Sube —ordenó, bajando la ventanilla.Su voz me recorrió la espalda de escalofríos, una mezcla de miedo y aprensión nublándome la mente. ¿Por qué querría que subiera a su auto? ¿Qué quería de mí ahora?Intenté procesar sus palabras. ¿De verdad me estab
Vinorca Jona POVAun después de intentar rechazarlo a él y a su contacto.Las mariposas revolotean dentro de mi pecho cada vez que me toca. Enciende una sensación ardiente, como si todo mi ser estuviera en llamas.Aunque sé lo inmoral que son estos sentimientos, me niego a dejarme ahogar en ellos. Él es mi hermanastro, el que me adoptó.—Ya te perdoné por haberte ido de la habitación antes. Si sigues tentando tu suerte, no puedo garantizar tu seguridad —advirtió Dante con voz dominante.Antes de que pueda decir algo más, lo aparto de un empujón y huyo a toda prisa, sin mirar atrás, consumida por la ansiedad.Llego a mi habitación y cierro la puerta con fuerza. ¿Qué pasará si él sigue ejerciendo ese control sobre mí de esa manera?Parece que no puedo controlarme; mi cuerpo le responde en un idioma propio. Él es la pasión hecha carne, una fuerza abrumadora que me llena de una ansiedad que preferiría no sentir.Me desvisto, dejo caer la ropa al suelo y entro al pequeño baño anexo a mi cu
Vinorca Jona POV—¡Cómo te atreves! —gritó, haciéndome saltar en el sitio.Como si fuera a asesinarme sin pensarlo dos veces.Intenté dar unos pasos más para huir de allí, para llegar a un lugar más seguro, cualquier sitio mejor que quedarme ahí. Pero mis piernas no me llevaron a ninguna parte.Necesitaba correr; eso lo sabía, pero mi cuerpo y mi cabeza habían entrado en un estado en el que no podía hacer nada bien.—¡Maldita sea! Vinorca, ¿olvidaste lo que te dije la última vez? —preguntó.Podía sentir el calor de sus palabras extendiéndose dentro de mi cuerpo entumecido.¿Cómo iba a olvidar lo que había dicho antes? Jamás podría olvidarlo, de eso estaba segura. Cada día, cada noche, recordaba lo que había pasado hace tres años.Ese fue el día en que ese monstruo destrozó mi paz más de lo que ya lo había hecho diez años atrás al adoptarme.Tres años atrás, yo era ingenua pero no tonta.Esa fue la primera vez que rechacé a Dante.—Algún día me suplicarás —su tono gélido brotó de sus l
Vinorca Jona POV—¡Guau! ¿Ya se enteraron? El Alfa Dante está de vuelta. Escuché que hace poco donó un montón de dinero a la escuela. Es tan generoso... y tan guapo —dijo Amy, arrancando risitas a las demás.—¡Maldición! Tienes razón. Es increíblemente atractivo y guapísimo —añadió otra chica.Yo me quedé sentada, escuchando a las estudiantes hablar de él mientras llenaba mi estómago con agua fría y un trozo de pan.«Ha vuelto», me susurré a mí misma. Mi pesadilla regresaba después de tres años. Quién sabía qué pasaría ahora que él estaba de nuevo aquí.El bullicio de voces distintas me inquietó, haciendo que el corazón me latiera con fuerza en el pecho. Las manos empezaron a temblarme peligrosamente en cuanto ese nombre prohibido llegó a mis oídos, encogiéndome los dedos de los pies y cubriéndome el cuerpo de sudor frío.—Vinorca, ¿qué haces? —me llamó Amanda, sacándome de mis pensamientos.—Nada, Amanda. Estoy comiendo —respondí, recuperando la compostura.—Ya lo veo, pero ¿por qué







