LOGINDurante cinco años, Leo Belmonte —el heredero del Don— fue la única luz en mi vida. El día de la prueba del vestido de novia, me sonrió para decirme que yo no era más que el reemplazo de Mia, su intocable primer amor. Ahora que la original estaba de regreso, se suponía que debía hacerme a un lado: ocultarme en las sombras, seguir los pasos de mi madre y convertirme en la amante de otro, tal como lo fue ella. Los broches del vestido me cortaron las palmas hasta dejarlas ensangrentadas, pero a él lo único que le importaba era el atuendo. Su adorada Mia me atropelló en la autopista, y él me prohibió llamar a la policía; usó las cenizas de mi madre en mi contra para mantenerme a raya. Mientras las redes sociales me tachaban de rompehogares, fue él quien me clavó a la picota pública con sus propias manos. La noche en que al fin me di por vencida, abordé el helicóptero privado de la familia Deluca. Fue entonces cuando descubrieron la verdad: yo no era una hija bastarda sin hogar. Era la única heredera que el Don más poderoso de Europa había buscado durante todos esos años. Alguna vez lo consideré mi salvación. Ahora se arrodilla a mis pies para suplicar perdón, y lo único que me inspira es repulsión. Muy pronto, me erigiré en la cima del bajo mundo, un lugar que él jamás podría volver a alcanzar.
View MoreBajo el cuidado de mi tío, sané con rapidez.Sepultó las cenizas de mi madre en el cementerio de la familia Deluca y, al fin, le otorgó la dignidad y la paz que merecía.La lápida llevaba su nombre, y debajo de este, una inscripción rezaba: «Por siempre la pequeña principessa de la familia Deluca».Ese día pasé un largo rato sentada frente a su tumba, con un ramo de rosas blancas entre las manos.Le conté que todas las mentiras sobre ella habían sido desmentidas. No era una amante ni la clase de mujer que destruía matrimonios ajenos; tan solo era una desdichada a quien el amor había engañado y traicionado.Le dije que ahora me encontraba bien. Mi tío me protegía, estaba rodeada de familia y nadie volvería a pisotearme jamás.Al revisar mis pertenencias, mi tío se topó con la cuenta de inversión internacional y anónima que yo había abierto.La había hecho crecer por mi cuenta, poco a poco, con el paso de los años. En su momento, Leo contrató a un tutor de finanzas para mí y yo había apr
Elliot era el hijo adoptivo de mi tío, la mano derecha más competente de los Deluca. Dirigía el tráfico de armas de la familia; era frío, veloz y letal en combate. En los bajos fondos, era alguien a quien los demás solían evitar.Se acercó a Leo y lo miró desde arriba. Su expresión era serena, impasible y definitiva.—Señor Belmonte, le aconsejo que se vaya a casa.Leo levantó la cabeza de golpe, y una tenue chispa de esperanza le parpadeó en los ojos. La voz le salió áspera y quebrada:—Quiero ver a Eva. Sé que me equivoqué, pero daré todo lo que tengo para enmendar...Elliot negó una sola vez con la cabeza. Cuando habló, su voz sonó gélida:—No tienes derecho a enmendar nada, porque lo que le hiciste no se borra con una disculpa. La hiciste sangrar, le rompiste la pierna... Permitiste que todo internet la destrozara, destruiste lo único que su madre le había dejado y casi haces que la maten en una carretera en la montaña. No eres digno de verla ni de hablarle. Ni siquiera eres digno
La noche en que la verdad barrió Europa, el mundo de Leo se vino abajo.Los informes médicos falsificados sobre el embarazo de Mia, la grabación donde sobornaba al doctor para alterar su historial prenatal, el video completo donde me acosaba, las imágenes de cuando envió a Frank para atropellarme... Las declaraciones de los testigos que demostraban cómo se había adjudicado el mérito de salvarle la vida a Leo, las pruebas de que había manipulado a la turba virtual en mi contra y el video donde aparecía quemando los recuerdos de mi madre…Cada una de las pruebas irrefutables se difundió por la alta sociedad y los bajos fondos de la noche a la mañana, y Leo por fin lo entendió: el intocable primer amor que había atesorado durante cinco años era una completa farsa, un monstruo detrás de una sonrisa hermosa.La cruda verdad lo golpeó: la mujer a la que más había lastimado, aquella a la que había desechado como si fuera basura... era quien en realidad le había salvado la vida todos esos años
Abrí los ojos y me recibió el aroma limpio a abeto.Aquella no era la habitación de hospital fría e impersonal propiedad de los Belmonte. Me encontraba en el centro médico privado de la familia Deluca.El cristal blindado aislaba cualquier sonido proveniente del exterior, y el sistema de climatización mantenía el cuarto a una temperatura muy agradable. No había un fuerte hedor a desinfectante, solo un silencio denso y deliberado.Había un hombre sentado junto a la cama.Llevaba un traje negro de corte preciso en los hombros, de espalda ancha, con hilos de plata en las sienes. Su sola presencia en la habitación era como la presión del mar profundo. Incluso inmóvil, imponía un respeto que la mayoría no se atrevería a mirar de frente.Era mi tío, el actual Don de la familia Deluca.El hombre más reservado y poderoso de los bajos mundos de Europa. Su influencia se extendía por tierra, mar y aire. Había familias de la mafia a las que ni siquiera se les permitía alzar la vista hacia la suya.






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.