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Capítulo 18

Author: Yanis Sombra
El médico se acomodó los lentes.

—Su endometrio es delgado. Si interrumpe el embarazo, existe la posibilidad de que su fertilidad se vea afectada en el futuro. Piénselo bien antes de decidir.

Milena sintió que se le oprimía el pecho y los ojos le ardieron.

—¿Podría no volver a tener hijos?

El médico asintió.

—Existe ese riesgo. Por eso le pido que lo considere con cuidado.

Milena empezó a sopesar las opciones.

No quería tener un bebé de Kevin, pero tampoco quería perder para siempre la posibili
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    Pablo escuchó el alboroto y se acercó de inmediato. Al ver la marca roja e hinchada en el rostro de Milena, habló con una frialdad cortante:—¿Así tratas a tus invitados, Nayeli? Milena vino porque Gaspar me pidió expresamente que la trajera. Si no, no estaría aquí. Es mentira que quiera aprovecharse de ustedes. Y, si vuelvo a escuchar acusaciones sin fundamento como las que acabas de hacer, no voy a dudar en proceder legalmente.Luna estaba a un lado, angustiada, abrazando con fuerza su muñeca. Alondra frunció el ceño.—Cómo defiendes a Milena, Pablo. Cualquiera pensaría que hay algo entre ustedes.Él la miró con severidad.—No creas que, porque Kevin te respalda, puedes difamar a quien quieras en público.Kevin intervino sin cambiar de expresión.—Pablo, estás exagerando.Milena se sintió conmovida. Pasara lo que pasara, Pablo siempre se mantenía firme a su lado. Kevin, en cambio, fingía no ver lo que ocurría frente a él.Estaba bien. De cualquier forma, al final no serían más qu

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    Milena dijo:—Quiero cortar todos los lazos con él. Su dinero me ha costado demasiado caro. Acepté un millón de dólares y pasé tres años pagando el precio. Ya tuve suficiente.Inés lo veía de otra manera.—Si tú no lo gastas, Alondra lo va a gastar por ti.—Que haga lo que quiera.Milena ya no tenía ánimos para ocuparse de ellos.Solo quería pasar aquel periodo en paz y conseguir el divorcio, aunque tuviera que esperar.A Inés le daba mucha pena verla así, pero también la desesperaba.—Ojalá te esforzaras por tu matrimonio como te esfuerzas por tu carrera.Milena sonrió con amargura.—En estos tres años hice todo lo que pude y solo conseguí salir lastimada. Ya no tiene sentido. No me ama. Haga lo que haga, no va a servir de nada. A Alondra la quiere, y todo lo que ella hace le parece bien.***Esa noche, Milena trató la fiesta de cumpleaños como cualquier compromiso de trabajo y se puso un traje azul.Al llegar, descubrió que todos llevaban ropa de gala. Entre ellos, parecía que ella

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    Pablo tampoco lo entendía.—Kevin suele ser muy racional. ¿Por qué está tan obsesionado con Alondra?Inés frunció el ceño.—Porque la otra todavía le parece una novedad. Por muy mala que sea, él solo le ve lo bueno. Milena no le dio demasiada importancia. Se tomó del brazo de Inés.—No pasa nada. Hagamos otra cosa. Vamos por unas cajas sorpresa de figuras coleccionables. Así termino de llenar el mueble de mi casa.A Pablo no le interesaban esas cajas y decidió no acompañarlas.Inés estaba más enojada que Milena. Se pasó el camino insultando a Kevin y a Alondra.No entendía cómo Milena podía estar tan tranquila.—Tú lo amabas muchísimo.Milena respondió con indiferencia:—Antes. Ahora ya no. Estos días estoy trabajando en Núcleo Digital y los veo juntos a diario. Ya me acostumbré. Kevin me amenazó con atacar Potencia Neural. Simón investigó y confirmó que sí puede hacerlo. Así que ahora simplemente finjo que no existen. No vale la pena enojarme por personas ni por cosas que no signific

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    Milena retomó lo que estaba haciendo y respondió con indiferencia:—Si no quieres quedarte, nadie te obliga. Solo viniste a adornar tu currículum. Ni siquiera te importa participar en el proyecto. Al final, tu nombre va a aparecer junto al de los demás. ¿Para qué te lo tomas tan en serio?La paciencia se le estaba agotando. Si seguía mirando a Alondra, terminaría abofeteándola. La última vez que ella había empujado a Alondra, esta había acabado en el hospital. Después de eso, Kevin había hecho que ella fuera a Casa Escobar.Milena sabía que no podía enfrentarse a él. Era mejor no provocarlos.Ese día, Simón ya le había enviado el comprobante de entrega de la declaración de separación.A partir de ese momento, sus caminos habían empezado a separarse. Ella no quería que Kevin volviera a obligarla a fingir que seguían siendo una pareja.Alondra resopló con desprecio.—Como nadie te quiere, te volviste una amargada. Entiéndelo de una vez. Desde que nací, he estado por encima de ti. Tú

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    Milena comprendió por qué Kevin había estallado al mediodía. Había recibido la llamada de Simón.Estaba demasiado acostumbrado a tenerlo todo bajo control.Milena explicó:—Trabajo en una empresa que fundó un antiguo compañero de universidad. Kevin es uno de nuestros inversionistas.Simón se puso serio.—Dígame el nombre. Voy a investigar.—Potencia Neural.Él hizo varias llamadas. Milena se quedó esperando y, sin darse cuenta, se durmió.Cuando despertó habían pasado dos horas. Simón también había terminado sus averiguaciones. Su expresión era grave.—No le recomiendo seguir adelante con la demanda por ahora. Con los recursos de Kevin, no sería difícil perjudicar a una empresa joven. Por lo que pude ver al hablar con él hoy, temo que sí lo haría.Simón había visto a demasiados hombres volverse crueles con sus esposas después de serles infieles. Alguien en la posición de Kevin toleraría aún menos que Milena desafiara su autoridad.Ella lo escuchaba aturdida. Solo tenía una idea en

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