MasukManuela jamás imaginó que alguien pudiera decidir su futuro en un despacho, entre firmas, deudas del pasado y dos familias convencidas de saber qué era lo mejor para ella. Angel tampoco pidió casarse. Heredero de un poderoso imperio empresarial en Madrid y acostumbrado a cargar con un apellido que parece pesar más que cualquier decisión propia, acepta un acuerdo que, sobre el papel, solucionaría demasiados problemas a la vez. Manuela llega a su vida creyendo que aquel matrimonio no es más que otra alianza entre dos familias influyentes. Lo que no sabe es que Angel descubre una verdad mucho más incómoda sobre las razones que los han llevado hasta allí. Lo que empieza con habitaciones separadas, desayunos en silencio y dos completos desconocidos obligados a compartir una casa comienza a cambiar poco a poco. Entre secretos familiares, heridas que ninguno sabe muy bien cómo nombrar, traiciones, luchas de poder y sueños que llevan demasiado tiempo aparcados, Manuela e Angel empiezan a conocerse cuando nadie está mirando. Y cuanto más desaparecen las obligaciones, más difícil resulta distinguir qué sigue formando parte del acuerdo y qué están empezando a elegir por sí mismos. Porque enamorarse será lo inesperado, pero lo verdaderamente difícil será aprender a quererse sin convertirse en una jaula para el otro, quedarse teniendo la libertad de marcharse y descubrir quiénes son cuando dejan de vivir según las decisiones de sus familias. Ellos no eligieron cómo empezó su historia, pero todavía pueden decidir todo lo que venga después.
Lihat lebih banyakHabía pasado una semana. Siete días completos compartiendo la misma casa y siete días siendo marido y mujer únicamente sobre el papel. La residencia que Daniel les había regalado después de la firma estaba situada en una de las zonas más exclusivas y tranquilas de Madrid, apartada lo suficiente del centro como para disfrutar de privacidad, pero no tanto como para sentirse aislados de la ciudad. Era enorme, luminosa y elegante, rodeada por jardines perfectamente cuidados, senderos de piedra, árboles centenarios y amplios ventanales desde los que, al caer la tarde, podían verse las luces de Madrid extendiéndose a lo lejos. Todo parecía diseñado para ofrecer calma. Sin embargo, entre aquellas paredes reinaba un silencio extraño. No era el silencio cómodo de dos personas que se entendían sin necesidad de hablar, sino el de dos desconocidos obligados a aprender la presencia del otro sin saber todavía qué hacer con ella.Dormían en habitaciones separadas. Desayunaban en la misma mesa, aunqu
Lo primero que se percibía era el silencio. No había música, ni risas, ni esa clase de emoción que cabría esperar en una celebración semejante. El salón de la familia Davila estaba decorado con un lujo impecable: flores blancas, cristal, mármol brillante, mobiliario diseñado a medida y una iluminación cuidada hasta el último detalle. Todo parecía perfecto. Todo, excepto el ambiente. Nadie tenía la sensación de estar celebrando un matrimonio. Aquello se parecía mucho más a la firma de una operación empresarial que a la unión de dos personas.El abogado terminó de leer los últimos puntos del documento y dejó los papeles sobre la mesa.—Entonces, si ambas partes están de acuerdo, pueden proceder a firmar.Angel cogió la pluma sin decir nada. Ni siquiera volvió a revisar las páginas. No leyó una cláusula, no hizo una pregunta y tampoco pidió ninguna explicación. Firmó de manera rápida, casi automática, como si lo único que quisiera fuese terminar cuanto antes con aquel momento y salir
El teléfono de Angel vibró una vez más, y otra, y otra. En la pantalla aparecía siempre el mismo nombre: Victoria . Llamadas perdidas, mensajes, preguntas y reproches que se acumulaban sin respuesta. «¿Por qué no me contestas?», «¿Qué está pasando?», «Angel , necesito hablar contigo». Él leía cada notificación, pero no respondía. No porque no quisiera verla ni porque hubiese dejado de importarle de repente, sino porque por primera vez no sabía qué decir. Todo se había vuelto demasiado confuso. Victoria , su padre, aquel acuerdo absurdo, el matrimonio, Manuela Fonalledas, una mujer cuyo rostro ni siquiera conocía y que, sin embargo, ya ocupaba un lugar escrito en su futuro por decisión de otros.Dejó el teléfono sobre el sofá con brusquedad y se pasó ambas manos por el pelo.—¿Qué coño estoy haciendo?La respuesta llegó sola: nada. No estaba haciendo nada porque, por primera vez en mucho tiempo, sentía que no tenía control sobre absolutamente nada. Durante toda su vida lo habían prepa
La tormenta empezó mucho antes de que cayera la primera gota de lluvia. En la mansión Davila, el ambiente llevaba horas cargado de una tensión difícil de ignorar, como si incluso las paredes supieran que algo estaba a punto de romperse. Angel permanecía de pie en el despacho de su padre con varios documentos entre las manos, mirándolos una y otra vez sin terminar de aceptar lo que tenía delante. En realidad, lo entendía perfectamente. El problema era que una parte de él se negaba a creer que Daniel hubiese sido capaz de llegar tan lejos.—¿Qué es esto?Daniel ni siquiera levantó la mirada de los papeles que tenía sobre el escritorio.—Lo que acabas de leer.Angel volvió a bajar los ojos hacia la primera página. Las palabras destacaban con una claridad insultante: «ACUERDO MATRIMONIAL». Sintió cómo la incredulidad se convertía lentamente en rabia.—No.Daniel siguió escribiendo como si estuviesen hablando de una reunión cualquiera.—Sí.—He dicho que no.Esta vez la voz de Angel son












Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.