LOGINCapítulo 33: Un esposo protector. ~ Ashley ~ Negué lentamente con la cabeza y me pasé una mano por la frente. —Valentina, Franco y yo jamás estaríamos juntos. Aléjalo de mí, llévatelo y haz lo que quieras con él. Por supuesto que había sido yo quien lo mordió en el cuello aquella noche. Estaba furiosa, fuera de mí y medio borracha. No imaginé que el desgraciado presumiría de la marca delante de Valentina, haciéndole creer que había dormido conmigo. ¡Mentiroso y aprovechado! Menos mal que había escondido aquel anillo. Si ella lo hubiera visto, todo habría sido un desastre todavía mayor. —Entonces, si de verdad quieres la paz entre nosotras como hermanas… —dijo Valentina, clavando sus ojos en mí, aunque su expresión dejaba claro el asco que le provocaba la idea—, te espero dentro de dos días. —Bien. Iré. ¿Contenta? No quiero ser tu enemiga, Valentina. Y tampoco busco nada de los De Luca. Finalmente, me dejó marchar sin añadir nada más. ………… ~ Franco ~ La noch
Capítulo 32: ¡Renuncia a la herencia! ~ Ashley ~ Ella se levantó con tanta violencia que su silla cayó de costado al suelo. —¡TÚ, PERRA! ¿Qué hiciste? —señaló la pantalla—. ¡Este vídeo tiene que ser falso! —No lo es, señorita. Puede investigar cuanto desee —respondió el abogado con firmeza. —¡Es imposible que mi padre haya sido tan imbécil como para dejarte el cuarenta por ciento! Valentina caminó rápidamente hacia mí. Esta vez no me quedé sentada. Me puse de pie justo cuando intentó abofetearme y le detuve el brazo sujetándola por la muñeca. —¡Basta, señoritas! —intervino el abogado—. Les recuerdo que estoy aquí para representar la voluntad del difunto señor Luciano De Luca. —¡Eres una ridícula pastelera! —continuó insultándome Valentina—. ¡No sabes nada de administración! ¡Renuncia a la herencia y entrégamelo todo! ¡Me pertenece! Todo lo que querías era huir, y yo te ayudé. ¿Ahora regresas para robarme? ¿No te bastó con seducir a mi Franco? No supe qué responder. Yo t
Capítulo 31: ¡La herencia De Luca! ~ Ashley ~ Le expliqué a Louis lo que el abogado me había dicho durante la llamada. Él estuvo de acuerdo en que debía presentarme a la cita, sin importar lo que pudiera suceder. Y así comenzó una nueva mañana en Roma. Era el primer amanecer que contemplaba en aquella ciudad después de seis años viviendo en París. Mi tía Clara finalmente había llegado desde Francia con la mudanza. Por el momento, se quedaría en la mansión de Louis junto a mis hijos. «Ten cuidado y no provoques a Valentina, cariño». Ese había sido su dulce consejo antes de que saliera rumbo a mi encuentro con el abogado de mi difunto padre. Y ahora estaba aquí, frente al edificio del Grupo De Luca. Inhalé profundamente y exhalé despacio. Guardé el anillo de matrimonio que Franco me dio… sería tedioso que Valentina lo viera. Mis dedos se aferraron con más fuerza al bolso que colgaba de mi hombro izquierdo antes de que cruzara las puertas de entrada. Era la primera vez que v
Capítulo 30: De regreso a Roma. ~ Ashley ~ Habían pasado un par de días desde aquella visita de Franco a la propiedad de Louis, en las afueras de París. Aquella mañana, el cielo estaba despejado y el sol iluminaba el paisaje que podía contemplar desde las ventanillas del avión privado. Roma se extendía bajo nosotros, con sus edificios, sus calles y aquellas construcciones antiguas que reconocería incluso después de muchos años lejos de ellas. Mi corazón latía con fuerza. Entre mis manos tenía una botella de agua que apretaba cada vez más, incapaz de controlar los nervios que me invadían mientras nos acercábamos a nuestro destino. —¿Mamá, ya llegamos? —me preguntó Leonardo. Su voz me sacó de mis pensamientos. Mis mellizos estaban sentados en los sillones frente al mío, observándome con curiosidad. —Sí, cariño. Ahora sí, llegamos a Roma —respondí, intentando sonreírles, aunque mis labios apenas consiguieron curvarse. —¿Adónde iremos, mamá? ¿Vamos a reunirnos con ese señor?
Capítulo 29: ¿Te acostaste con ella? ~ Franco ~ Me dirigí a la limusina y subí al asiento trasero. Lorenzo ocupó su lugar y cerró la puerta, mientras Flavio arrancaba y comenzaba el trayecto hacia mi penthouse en París. Mi mirada se posó en la ventanilla, siguiendo los senderos naturales y las casas de aquel pueblo en las afueras de la ciudad que poco a poco quedaban atrás. Detestaba la idea de haberla dejado ahí con otro hombre. Ebria, enfadada, y demasiado cerca de Chevalier. Llevé mis dedos al lado izquierdo del cuello, justo donde Ashley me había mordido. El escozor seguía presente, y la marca seguramente no tardaría en hacerse más visible. —A Valentina… —murmuré, recordando las palabras de Ashley. Mi esposa había utilizado el nombre de mi futura prometida para provocarme, como si quisiera recordarme que tenía otra mujer esperándome en Roma. Quizá esperaba que me sintiera culpable. Quizá pretendía demostrarme que ya no le importaba lo que hiciera con mi vid
Capítulo 28: No soy un hombre infiel. ~ Franco ~ ¿Yo no soporto perder? Aquellas palabras de Ashley me provocaron una maldita irritación. ¿Qué sabía ella de mí? ¿Acaso creía que me conocía lo suficiente para juzgarme? Me acusaba de ser un infiel, de haberle dado prioridad a Valentina durante nuestro matrimonio. ¿Acaso alguna vez la había engañado? Era un hombre que seguía sus principios estrictamente, y no iba a permitir que Ashley tergiversara los hechos solo porque ahora estaba empeñada en verme como el villano de su historia. —«Tienes prohibido serme infiel y, por cuestiones de apariencia, yo tampoco me meteré con otras mujeres» —le recordé—. Eso fue lo que te dije cuando firmamos el contrato durante nuestra luna de miel en Capri. ¿Lo olvidaste? Ashley continuaba frente a mí, con el mentón ligeramente elevado y aquella pincelada de altivez que utilizaba para no parecer inferior. Su dedo índice derecho seguía apuntando contra mi pecho, tocándome con descaro. Parpadeó var







