Darius intentó incorporarse de inmediato, pero el movimiento le arrancó un gesto de dolor. Apoyó una mano en el borde de la cama y trató de ponerse en pie. Las piernas apenas le respondieron.—Ayúdame a levantarme —ordenó, mirando a Leif.—No puedes moverte ahora —replicó la sanadora, sin apartarse de Kara.—No te he preguntado qué puedo hacer —espetó Darius, clavando los ojos en ella.Darius volvió a intentarlo. El esfuerzo le hizo perder el equilibrio y Leif tuvo que sujetarlo antes de que cayera al suelo.—¡Maldita sea! —gruñó Darius, apartándole el brazo.—Puedes romperte la cabeza si quieres, pero no vas a llegar muy lejos así —contestó Leif, sujetándolo con más firmeza—. Déjame ayudarte.Al otro lado de la habitación, Kara soltó un quejido y se aferró al brazo de la sanadora. La contracción había llegado con más fuerza que las anteriores. Cuando pasó, respiró varias veces antes de levantar la cabeza.—Dejen de discutir y díganme qué tengo que hacer —exigió Kara, mirando primero
Última atualização : 2026-10-18 Ler mais