Llegué al castillo después del amanecer, y apenas me alcanzaron las fuerzas para subir a mis habitaciones y derrumbarme en mi cama, temblando de agotamiento. No me importaba. Había cumplido con la promesa que le hiciera a Risa cuando respondiera a su mensaje. Le había dicho que nos reuniríamos en tres días, y allí estaba, en la mañana del tercer día, con tiempo para recuperarme de aquel precipitado viaje antes de encontrarme con ella.Habría bajado a su habitación en ese mismo momento, pero tan pronto estuve lo bastante cerca para escuchar a los míos en el castillo, madre me había hecho prometerle que me reuniría con ella antes de ver a mi pequeña. Y sabía que no me hubiera pedido algo así de no tener razones de peso.Me desmayé más que dormirme, exhausto, famélico, sucio. La certeza de que en cuestión de horas volvería a estar con Risa me ayudó a sumirme en un sueño profundo y restaurador, del que desperté cerca del mediodía.Me aseé un poco antes de vestirme,
آخر تحديث : 2024-10-13 اقرأ المزيد