Detrás de aquella puerta reforzada, el aire pesaba, saturado de un olor a tabaco caro, pólvora vieja y el frío metálico de los secretos que se guardan bajo tierra. Donatello Armani, un hombre cuyo nombre se susurraba en los círculos de poder con el mismo respeto que se le tiene a una sentencia de muerte, se encontraba sentado frente a su escritorio de caoba. Ese lugar no era una oficina; era un búnker, el refugio donde el "León de Acero" se retiraba cuando la ciudad se volvía demasiado ruidosa o cuando los socios necesitaban entender, a base de aislamiento, quién mandaba realmente. Donatello cerró los ojos un segundo. Fue entonces cuando lo escuchó. Un grito. Fino, agudo, cargado de un terror que no se puede fingir. Suspiró, frotándose las sienes con sus dedos callosos. A menudo, las voces de aquellos a quienes había enviado al otro lado volvían para reclamar su paz, un coro fantasmal que habitaba en las cicatrices de su memoria. "Te estás volviendo viejo, Armani", pensó. Pero el se
Last Updated : 2025-11-17 Read more